domingo, 1 de diciembre de 2019

ORGANIZAR Y DOTAR EL EJÉRCITO CONSTITUCIONAL


Empleando los recursos cuantiosos en poder del Presidente Encargado

1.- Llamo Ejército Constitucional a los civiles y militares que respondan a la convocatoria del Art. 333 de la Constitución para dar el CONTRAGOLPE CONSTITUCIONAL a fin de restablecer su vigencia efectiva cuando ha sido roto el orden constitucional por un acto de fuerza. Y, por cuanto la usurpación de la presidencia de la República es un acto de fuerza con tales efectos, lo procedente es organizar y movilizar el Ejército Constitucional para poner fin a la usurpación (CESE DE LA USURPACIÓN), que es consecuencia de la ocupación de Venezuela por Cuba. El CESE DE LA USURPACIÓN es el primero de los tres pasos que conducen al restablecimiento de la constitucionalidad (GOBIERNO DE TRANSICIÓN Y ELECCIONES LIBRES son los siguientes).

2.- ¿Con quiénes iniciar la formación del Ejército Constitucional? Con su componente civil. Sabemos, por las encuestas, que más del 80% de los 25 millones de venezolanos que todavía estamos en el país, rechazamos al usurpador, al extremo de desear el CESE DE LA USURPACIÓN por cualquier medio, y sabemos que la casi totalidad de los 5 millones de venezolanos migrantes comparten el mismo sentimiento. A todos debería llamárseles a movilización general contra la usurpación. No haberlo hecho hasta ahora ha sido un desperdicio imperdonable.

3.- ¿Contra quiénes lucharía el Ejército Constitucional? Ya he explicado que el enemigo es Cuba, que sojuzga a Venezuela, y Maduro su títere que le sirve de mampara. El ejército de la usurpación es el ejército de ocupación de Venezuela, reclutado por Cuba usando la corrupción. Está integrado por los mandos de la FANB y las bandas paramilitares de delicuentes comunes mal llamadas “colectivos”, además de los elementos de la delincuencia organizada transnacional como son las guerrillas colombianas integradas en la red internacional del narcotráfico, los terroristas islámicos, los terroristas comunistas pertenecientes al Foro de Sao Paulo y las cuatro bandas del alto gobierno incursas en lavado internacional de dinero. Cuba, pues, ha estructurado la narcotiranía terrorista de la delincuencia organizada transnacional. Son los modernos “piratas del Caribe”, único gobierno delincuente que existe en la actualidad.   
4.- Cuba ha estructurado su ejército de ocupación para ejercer el poder por la fuerza. Lo prueba la usurpación, acto de fuerza que niega la salida pacífica. La ocupación por Cuba, fuente de la usurpación del poder por sus títeres, sólo se puede derrotar por la fuerza. No hay posibilidad ninguna de una salida electoral y pacífica. ¿Puede creerse que Cuba, después de haber montado este ejército de ocupación, que es la expresión máxima de la delincuencia organizada, va a entregar pacíficamente el poder y la explotación de las riquezas naturales de Venezuela y que el narcotráfico va a entregar su plaza pacíficamente?

5.- Si queremos liberarnos de Cuba y de su ejército de ocupación, que es el ejército de la usurpación del títere Maduro, tenemos que librar contra ellos, como Ejército Constitucional, una “guerra asimétrica”, que es la ordenada por la Constitución. Se llama así aquélla en la cual hay desproporción de armas y recursos entre los contendientes. Y evidentemente el enemigo ha tenido éxito en el acto de fuerza porque dispone de las armas y los recursos. Pero la historia enseña que las “guerras asimétricas” se pueden ganar a los poderosos, así sean delincuentes como en este caso.

6.- El gobierno interino dispone de recursos cuantiosos cuya propiedad le ha sido reconocida por la comunidad internacional. Usar estos recursos para organizar y dotar el Ejército Constitucional es lo que debería hacer.
Conclusión: para liberarnos de Cuba y de sus títeres integrantes de la narcotiranía de la delincuencia organizada, es inevitable la guerra asimétrica, usando la fuerza contra la fuerza, teniendo de arranque a nuestro favor que el enemigo tiene un flanco muy débil: Maduro y su gobierno títere rechazado por más del 80% de los venezolanos que vivimos en Venezuela y el 99% de los que han emigrado. Una ventaja con la cual no contaron los libertadores. Sólo falta organizar y dotar el Ejército Constitucional con los recursos de que dispone el encargado de la presidencia de la República. ¿Qué hacer para que lo haga? Es la pregunta clave a responder.


LEY, ORDEN Y BIENESTAR (11)


petitdacosta@gmail.com

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