martes, 17 de enero de 2017

Acabemos con este relajo y pongamos orden


Estamos, constitucional y políticamente, en una situación inédita en la historia de Venezuela que demanda solución inmediata.  La caracterizan:
1.- Vacío total de poder.  
Comenzó por el desconocimiento de la autoridad de la AN por el TSJ. El pretexto: el supuesto desacato a la medida cautelar que suspende la investidura de los diputados por el Estado Amazonas después de haber sido proclamados (un error jurídico inexcusable de la más alta magistratura). Con este pretexto el TSJ ha inhabilitado al principal poder público, el primero en la Constitución por ser el representativo de la soberanía popular y como tal elector del TSJ. Y algo más grave: lo ha sustituido de hecho asumiendo inconstitucionalmente sus atribuciones. Un caso de travestismo institucional. Así, pues, no existe de hecho la AN, lo que significa que existe un vacío de Poder Legislativo desde hace más de un año.
La respuesta de la AN ha sido: primero, revocar el nombramiento de los magistrados del TSJ que fueron inconstitucionalmente electos en diciembre de 2015 después de haber perdido las elecciones el partido de gobierno entonces mayoría, lo que fue desacatado por el TSJ. Ninguno de los revocados se ha  desincorporado del cargo, ni siquiera provisionalmente. Ninguno de ellos se ha abstenido de decidir en las causas en que ha sido parte la AN, como están obligados por ley y por ética. Aún más: ellos fueron jueces de sí mismos sentenciando a su favor al declarar nula la decisión de la AN que revocó su nombramiento. No bastándole, se han dedicado sistemáticamente a declarar nulos todos los actos de la AN, llegando al absurdo de anular anticipadamente los actos futuros. Segundo: la AN acordó desconocer la autoridad del TSJ desacatando todas sus sentencias por inconstitucionales y por estar ilegalmente constituido. Así, pues, no existe de hecho el TSJ, concretamente su Sala Constitucional, lo que significa un vacío de Poder Judicial desde hace un año.  
El 9 del presente mes de enero la AN, ejerciendo una atribución privativa suya prevista en el Art. 233 de la Constitución, declaró la falta absoluta del Presidente de la República por abandono del cargo. A partir de este momento, quedó constitucionalmente vacante o acéfala la Presidencia de la República, debiendo asumir el cargo de inmediato el Vicepresidente Ejecutivo hasta tanto se celebre, dentro de los 30 días siguientes, la elección del sustituto que complete el período constitucional que terminará el 10 de enero de 2019. No habiéndolo hecho existe constitucionalmente un vacío de Poder Ejecutivo desde el 9 de enero.
Tenemos, pues, un vacío total de poder. No existe Poder Legislativo, ni Poder Judicial, ni Poder Ejecutivo. Todos se han deslegitimado. Todos se desconocen entre sí. Ninguno acata al otro.
2.- Caos institucional.
Como consecuencia del vacío total de poder estamos en un caos institucional. Un verdadero relajo, agravado por el travestismo institucional llevado al extremo de que el TSJ, además de haber usurpado la función de Poder Legislativo, actúa como poder constituyente sin serlo tampoco, haciendo con sus sentencias una Constitución espuria confeccionada a la medida del Ejecutivo.
Así Maduro, en desacato de la decisión de la AN que declaró su falta absoluta, usurpa la Presidencia de la República que constitucionalmente está vacante o acéfala, y el TSJ, que está a su vez en desacato por negarse a desincorporar a los magistrados cuyo nombramiento fue anulado previamente por la AN debido a su inconstitucionalidad, usurpa la función del Poder Legislativo con el pretexto de que la AN también está en desacato por no haber dado cumplimiento a sus sentencias. 
Este relajo parece una rochela (desacato más desacato, el des-desacatare primero buen des-desacatador será) a la cual debemos poner fin con la mayor urgencia, restableciendo el orden constitucional como nos los ordenan los Arts. 333 y 350 de la Constitución a todos los ciudadanos (civiles y militares). Acabemos con este relajo y pongamos orden.


REFLEXIONES 113                          17-01-17




sábado, 14 de enero de 2017

La AN está obligada a jugársela para hacer cumplir su declaración de falta de absoluta



Porque de lo contrario perderá toda credibilidad provocándose el caos institucional que obligará a civiles y militares a poner orden restableciendo la vigencia efectiva de la Constitución tal como lo ordena el Art. 333.
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Venezuela está sin gobierno legítimo. Hay un vacío de poder. Se ha producido el estado de acefalía. La Presidencia de la República está constitucionalmente acéfala o vacante. Lo está porque Maduro no es presidente constitucional desde el pasado 9 de enero de 2017. Dejó de serlo desde el mismo momento en que la Asamblea Nacional declaró la falta absoluta por abandono del cargo. Y, por su parte, el Vicepresidente Ejecutivo no ha asumido el cargo como le corresponde conforme al Art. 233 de la Constitución mientras se celebra la elección para elegir al sucesor de Maduro, el cual completará el período constitucional iniciado el 10 de enero de 2013 y que terminará el mismo día de 2019. De nada vale lo que resuelva el TSJ por tratarse de una atribución privativa de la AN. Su intromisión sólo crea el caos institucional, porque la AN lo ha deslegitimado previamente desconociendo sus sentencias.
Estando constitucionalmente acéfala la Presidencia de la República se ha producido el vacío de poder, el que debe resolverse a la brevedad. Sólo se resolverá haciendo que Maduro entregue el cargo que usurpa en la actualidad. Para obligarlo la AN debería dar estos pasos:
A)  PREPARATIVOS DE LA EJECUCIÓN:  Ejercer presión haciendo saber internacionalmente que Maduro ya no es constitucionalmente Presidente de la República comunicándolo:
1.- A la ONU, a la OEA y, en general, a todas las organizaciones internacionales, informándole que Maduro ya no es Jefe de Estado y solicitar que lo persuadan de entregar el cargo.
2.- Al Vaticano y a todos los países con los cuales Venezuela tiene relaciones diplomáticas y consulares, informándoles que Maduro ya no es Jefe de Estado y Jefe de Gobierno y, en consecuencia, ya no tiene la representación internacional de Venezuela, ni puede dirigir las relaciones exteriores, ni tampoco celebrar tratados, convenios o acuerdos internacionales.
3.- A la Fuerza Armada Nacional haciéndole saber que Maduro ya no es el Comandante en Jefe y, por consiguiente, no puede ejercer la suprema autoridad jerárquica ni el mando supremo; por consiguiente, la FAN debe persuadirlo a entregar el cargo.
4.- A los entes financieros internacionales informándoles que Maduro ya no es Jefe de Gobierno y, en consecuencia, no administra la hacienda pública nacional, por lo cual no puede ejecutar el presupuesto inconstitucionalmente promulgado ni puede autorizar o contratar empréstitos o contratos de interés nacional.
5.- Al Vaticano para que se abstenga de convocar a diálogo por la ilegitimidad de Maduro y solicitar en cambio que lo persuada a entregar el cargo. 
A su vez, deberá informarse al pueblo de Venezuela, por todos los medios disponibles, que todos los decretos y demás actos administrativos de Maduro son nulos de nulidad absoluta; y, en consecuencia, exhortarlo a desconocer su autoridad y declararse en desobediencia civil, conforme al Art. 350 de la Constitución.
B) EJECUCIÓN DE LA DECISIÓN.
En caso de resistencia obstinada de Maduro, convocar al pueblo a marchar hasta Miraflores el próximo 23 de enero con el único y exclusivo propósito de exigirle que entregue el cargo y permanecer en las calles de todas las ciudades hasta que Maduro se vaya. Simultáneamente, exhortar a la FAN a que haga cumplir la decisión de la AN poniendo fin al vacío de poder generado por la resistencia de Maduro a entregar el cargo que usurpa.
Advertencia: si la MUD-AN no se la juega y se abstiene de tomar las medidas para hacer cumplir su declaración de falta absoluta por abandono del cargo, no sólo hará el ridículo mundial perdiendo toda credibilidad, sino que dejará al país sumido en un caos institucional con total y absoluto vacío de poder por la ilegitimidad de todos los poderes públicos. Entonces civiles y militares estaremos legitimados para proceder a poner orden restableciendo la vigencia de la Constitución, tal como lo ordena el Art. 333, con la consigna: QUE SE VAYAN TODOS.  

Liberación Nacional y No-Reelección (198)

domingo, 8 de enero de 2017

Abandono de cargo con doble ilegitimidad: ¿se atreverá por fin la MUD-AN?


En el inicio de las sesiones ordinarias de la AN en 2017 su presidente ha prometido que Maduro cesará de inmediato en sus funciones por la declaración de abandono del cargo prevista en el Art. 233 de la Constitución, el cual dispone: “Serán faltas absolutas del Presidente de la República….el abandono del cargo, declarado como tal por la Asamblea Nacional.” Tal declaración es un acto privativo de la AN excluido del control judicial. Equivale al voto de confianza en el sistema parlamentario, que al ser negado produce el cese extraordinario o caída del gobierno. Así debe interpretarse. No como ausencia física, que ha sido la interpretación tradicional, sino como la máxima manifestación del control político sobre el gobierno y el modo único y concreto de sancionar la responsabilidad política del Presidente de la República, al no existir el juicio político que sí está contemplado en otras Constituciones de América. Si se tratara de ausencia física la declaración debería fundamentarse en un hecho concreto y en tal supuesto procedería el control judicial. Pero como se trata de un juicio de valor (que, como he dicho, se llama “confianza” en el sistema parlamentario) no está sometido a ningún control externo a la AN.  
Aunque evidentemente procede el “abandono del cargo” imputable a Maduro, creo que no será siquiera discutido y menos aún aprobado por las siguientes razones: 1) La MUD-AN tuvo todo el año 2016 para hacerlo y no lo hizo a pesar de que fue prometido por su anterior presidente; 2) El cogollo colaboracionista de la MUD ha dado muestras evidentes de haber pactado con Maduro su permanencia en el cargo hasta 2019; 3) Los más colaboracionistas dentro de la MUD que son los chavistas disfrazados de opositores (por ejemplo, el Gobernador de Lara) ya han hecho pública su oposición; y, 4) Otros colaboracionistas se excusarán con el pretexto de que, removido Maduro, asumiría el Vice Aissami, hasta 2019, y con esta excusa maniobrarán para evitar que el abandono del cargo sea aprobado antes del día 10; y al triunfar la maniobra, los colaboracionistas emboscados dirán: lo intentamos, pero no se pudo.
Sugiero a los no-colaboracionistas (VP,ABP,VV, CR) que, para dejar sin excusa a los colaboracionistas, propongan que, conjuntamente con la declaración de abandono del cargo, se declare: 1) La ilegitimidad de Maduro, conforme a los Arts. 41 y 247 de la CN, por no cumplir con el requisito de la nacionalidad al no presentar el Certificado de Nacionalidad previsto en la Ley de Nacionalidad y Ciudadanía ni existir en los archivos de la AN la prueba que debió presentar al prestar juramento (partida de nacimiento suya y de sus padres); y, 2) La ilegitimidad de Maduro, conforme al Art. 333 de la Constitución, por haber roto el orden constitucional y dado un auto-golpe, tal como fue declarado por la AN en octubre estando obligada a restablecer la vigencia efectiva de la Constitución para lo cual debe remover a Maduro. Estas dos últimas declaraciones por sus efectos retroactivos (sobre todo la nacionalidad) tendrían por consecuencia la nulidad del nombramiento de Aissami como Vice-Presidente Ejecutivo, ya que todos los actos de Maduro serían nulos por inconstitucionales y, por si fuera poco, Aissami es partícipe del autogolpe que ha roto el orden constitucional.
Hago esta sugerencia sin esperanza de que siquiera el abandono del cargo sea aprobado. Por sus antecedentes colaboracionistas la MUD ha perdido toda credibilidad. Reconozco que este escrito parece apropiado para el Día de los Inocentes que ya pasó.

REFLEXIONES 112                        08-01-17

sábado, 7 de enero de 2017

La Alianza Libertadora 333-350


Con fundamento en estos preceptos constitucionales, urge la alianza de políticos no-colaboracionistas y personalidades civiles con autoridad moral y social
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Cuando comenzó 2016 estas eran la tareas que teníamos pendiente los venezolanos: 1) Liberarnos de Cuba y así recuperar independencia y soberanía que Venezuela ha perdido por la traición a la patria de Chávez y Maduro. Sólo liberándonos de Cuba podremos decidir nuestro destino, el que se viene decidiendo en La Habana. 2) Liberarnos del comunismo importado de Cuba, que se ha implantando progresivamente con la denominación de Plan de la Patria, causante del colapso económico del país y del empobrecimiento general de los venezolanos. 3) Liberarnos de la tiranía, imprescindible para mantener la sumisión a Cuba e implantar el comunismo como Plan de la Patria. 4) Liberarnos del Gobierno títere, presidido por Maduro, que es el instrumento de Cuba para ejercer la tiranía, único modo de imponernos la sumisión y el comunismo. Son, pues, tareas de liberación nacional y por la democracia.
A comienzos de 2016 estaban dadas todas las condiciones objetivas para la rebelión popular. Estaban dadas también las condiciones subjetivas, menos una. Esta era que el cogollo colaboracionista de la MUD había convencido al pueblo de que era posible lograr el objetivo por la vía electoral. El pueblo lo creyó y le dio la mayoría calificada de 112 diputados en la AN. Un año después se ha visto que fue un engaño del cogollo colaboracionista de la MUD. La AN renunció a ejercer sus atribuciones constitucionales para deponer, remover o destituir (según sea la fórmula jurídica apropiada) a Maduro. La MUD-AN convino con éste en dejarlo hasta 2019, mediante esta fórmula: crear la ilusión de un revocatorio para diciembre y luego, ya cerca de la fecha, inventarse un diálogo con bendición papal con el cual encubrir el engaño.
Para comienzos de 2017 siguen dadas todas las condiciones objetivas para la rebelión popular. Además agravadas: 1) Colapso económico que no tiene comparación con ningún otro país de América. No hay producción ni empleo. 2) Hiperinflación como ninguna otra en el mundo,  estimada en 1.000%. 3) Depreciación de la moneda como ninguna otra en el mundo. No tenemos moneda en la práctica. 4) Empobrecimiento general sólo comparable con Haití. Mientras la oligarquía gobernante nada en la riqueza a consecuencia del saqueo a la riqueza nacional, de la cual se ha apropiado, y del narcotráfico en sociedad con las FARC. Una oligarquía que usufructúa el oro negro (petróleo robado al pueblo) y el oro blanco (la cocaína que comercia a gran escala). En conclusión: una situación insostenible para el país e insoportable para el pueblo porque sufre hambre y desamparo mientras la oligarquía comunista gobernante nada en la opulencia.
La condición subjetiva que ya existía, la condena unánime contra Maduro, también se ha agravado. El rechazo a su persona se ha convertido en desprecio, paso previo al odio. Se añade ahora que el pueblo se ha convencido de que no hay salida electoral. Ya nadie cree que sea posible liberarnos de Maduro y de Cuba mediante elecciones. Así Maduro y Cuba han perdido el escudo protector de la MUD-AN, sumida en el mayor desprestigio. Está dadas, pues, la particular condición subjetiva de un vacío de liderazgo en ambos sectores.

Estamos sumidos en la peor crisis de nuestra historia: un país hundido en el colapso y un pueblo sin líderes. No podemos permanecer más tiempo así. Hago un llamado, por una parte, a los políticos no-colaboracionistas (López, Ledezma, Machado) y, por la otra, a personalidades con autoridad moral y social, a unirnos en una especie de alianza libertadora que promueva la unión cívico-militar con el fin de salvar a Venezuela, liberándola de Cuba, del comunismo y de la tiranía del gobierno títere presidido por Maduro, salvando así a los venezolanos del hambre y la miseria, cumpliendo el deber que nos impone la Constitución en los Arts. 333 y 350.


LIBERACIÓN NACIONAL Y NO-REELECCIÓN (197)


La MUD-AN perdió el autobús con destino al poder


Su próxima parada se llama “Larrazábal II”, donde deberían montarse los militares demócratas para restablecer el orden constitucional roto por Maduro, como lo ha declarado reiteradamente la AN
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Ya estamos clarísimos: no hay salida electoral. Nunca la hubo. Era una treta del cogollo colaboracionista de la MUD para disimular su colaboracionismo. No hacer nada que desestabilice al gobierno títere de Cuba, sino esperar la próxima elección. Se hizo evidente cuando el pueblo eligió  a 112 diputados, suficientes para echar a Maduro. Y en lugar de proceder, optaron por el revocatorio fijándolo para fines de 2016, a sabiendas de que no se realizaría. Así ayudaron a Maduro a permanecer en el poder todo 2016, no importa el colapso del país, el empobrecimiento general, la hambruna y las muertes por carecer de medicinas e insumos médicos. Eso nada les importa porque ellos tienen su vida resuelta: cargos, sueldos, comida y diversión. Forman parte de la casta de los privilegiados.
Cuando vieron que el pueblo les estaba dando la espalda, inventaron el cuento del juicio político contra Maduro que concluiría con su destitución. Y lo adornaron con esta promesa: apenas concluido el juicio convocaremos al pueblo para ir hasta Miraflores a entregarle a Maduro la “carta de despido”. Así la llamaron. Nunca pensaron cumplir. Era otra treta para ver si recuperaban la confianza. Y enseguida se delataron. Le pidieron al Papa que les hiciera el favor de hacerlos quedar bien faltando a la promesa. Y quedaron mal ellos y el Papa. Fue peor el remedio que la enfermedad. Al darse cuenta de que el pueblo se desconectaba de ellos, ensayaron un teatro que terminó en payasada. Decidieron hacer el juicio político a Maduro. Y concluyeron con el colmo de la ridiculez: oficiarle a la Fiscal General, que es de Maduro, examinar si hay fundamentos para enjuiciar a Maduro ante el TSJ, que es de Maduro. Ese era el juicio político que tenían prometido. ¿Son o se hacen? Lo son, además de colaboracionistas. Como ya la gente sabe lo que son, podrían abstenerse de estas payasadas que empeoran su imagen.
Todo el mundo esperaba que se reivindicarían haciendo lo que les ordenan los Arts. 333/350 de la Constitución. Declarado roto el orden constitucional por un Golpe de Estado de Maduro, por consiguiente un autogolpe, procede restituir de inmediato la vigencia efectiva de la Constitución, lo cual exige como primer paso deponer o derrocar al golpista, procediendo sumariamente, o sea, sin juicio previo. Al golpista se le somete, junto con los demás complotados. Y es después de someterlo que se le enjuicia. No hacía falta un juicio previo para restablecer la vigencia de la Constitución, sino proceder de inmediato con todos los recursos de que se disponga y del modo que aconsejen las circunstancias. Extremado el purismo jurídico al absurdo de abrirle juicio previo al golpista antes de restablecer la vigencia de la Constitución, entonces por mínima coherencia la conclusión debió ser la remoción, deposición o destitución del golpista, junto con los demás partícipes en el autogolpe, y subsiguientemente declarar restablecida la vigencia efectiva de la Constitución. Y no dejar que sean los partícipes del autogolpe, Fiscal y TSJ, los que decidan enjuiciar o no a su jefe en el autogolpe. Mayor ridiculez imposible.
Se han consumado dos suicidios políticos consecutivos. El cogollo colaboracionista de la MUD se suicidó con el diálogo. Esta semana se ha suicidado la AN con la bufonada de juicio político. Haciendo un símil distinto al de la semana pasada, la MUD-AN ha perdido el autobús con destino al poder que este mes se detuvo largo rato en la parada CAPITOLIO. Pero el autobús no se detiene. La próxima parada será en  “Larrazábal II”, bautizada con este nombre por el Padre Ugalde. Es donde están esperando los militares demócratas, quienes decidirán si suben cumpliendo así su deber ciudadano (Art. 333) de restablecer la vigencia efectiva de la Constitución, fundándose en que, según la AN, está roto el orden constitucional por el autogolpe de Maduro, o se abstienen de hacerlo, desaprovechando la oportunidad de reivindicarse ante el pueblo y así recuperar el prestigio que antes tuvieron.
Llegar a la parada “Larrazábal II” puede tomarle al autobús un mes o cuando mucho dos. Hago el cálculo por la velocidad que lleva debido a la gravedad y profundización de la crisis.  Y a los antecedentes históricos.


Liberación Nacional y No-Reelección (196)


domingo, 11 de diciembre de 2016

Declaremos la Emergencia-333


Para que asumamos el control del país que, por culpa de títeres y colaboracionistas, está cayendo como avión que se le acabó el combustible y ninguna autoridad legítima en la cabina de mando
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Estamos como estaban los pasajeros segundos antes de la tragedia cerca de Medellín: montados en un avión que se le acabó el combustible porque la tripulación (Maduro y el cogollo colaboracionista de la MUD) hizo un cálculo equivocado. Aquí el error ha sido creer que esto aguanta hasta 2019. Y, en lugar de evitar la tragedia forzando los cambios en 2016, el cogollo colaboracionista de la MUD decidió seguir así engañando al pasaje con el cuento de un diálogo respecto al cual se contradicen los sobrecargos: será el 13 de enero, que no será, que nos sentamos, que no nos sentamos, que nos levantamos, que no nos levantamos. Ya nadie cree este cuento. Todos los pasajeros sentimos la cercanía de la tragedia. Y nos damos cuenta que sólo nos salvaremos si decidimos actuar declarando la Emergencia-333 y asumimos el control del avión con la autoridad que nos confieren los Arts. 333/350 de la Constitución, que es nuestro manual de vuelo. Decidámonos porque queda poco tiempo antes de estrellarnos.
Veamos cuál es la situación. Al país se le acabó el combustible. Está hundido en la estanflación: parálisis económica con hiperinflación de 1.000% y moneda a 4.000 por dólar, en un panorama desolador de hambruna y crisis humanitaria. Vamos directo a la hecatombe. En la cabina de mando hay un vacío de poder. Todos los tripulantes se han peleado desautorizándose entre sí, negándose legitimidad. Un desorden total. El TSJ desconoce a la AN declarándola en desacato. La AN desconoce al TSJ, revocando su nombramiento inconstitucional y llamando malandros a los magistrados. Maduro desconoce a la AN y asume abiertamente la dictadura decretando el estado de excepción sin acatar la decisión de aquélla. La AN desconoce a Maduro, declarando que ha roto el orden constitucional con un Golpe de Estado, por lo cual es un gobernante de facto por ilegítimo y golpista. El CNE desconoce a la MUD negando el revocatorio. La AN desconoce al CNE por inconstitucional y se prepara para sustituirlo. El TSJ le niega a la AN esta atribución porque está en desacato. Mientras tanto, los diputados de Amazonas entran un dí ﷽﷽﷽﷽﷽﷽﷽﷽or ce al CNE e inicia s diputados de Amazonas entran y salen de la AN, dmo niños desor escuela por ce al CNE e inicia ía y salen el siguiente de la AN, dándosele el trato discriminatorio de indios. Un verdadero relajo institucional. Constitucionalmente hablando Venezuela está sin gobierno legítimo. Todas las instituciones se han deslegitimado mutuamente. Todas carecen de legitimidad. Estamos, pues, en un vacío de poder absoluto, que se sostiene en equilibrio inestable porque los únicos con poder real para ponerle fin, que somos los ciudadanos y la FAN, no hemos actuado contra este relajo inconstitucional.  
En estas circunstancias procede que declaremos la EMERGENCIA-333 y actuemos de uno de estos tres modos:
1.- La AN cumple el deber constitucional de destituir o deponer a Maduro y su Vice-Presidente, junto con los demás poderes públicos partícipes en el Auto-Golpe, con fundamento en el Art. 333 de la Constitución, por haber dado un Golpe de Estado y haber roto así el orden constitucional, y los desaloja de la cabina de mando. Y ordena a la FAN a ejecutar esta decisión, autorizándola a que, si Maduro se resiste a acatarla, proceda como hizo el Ejército de Honduras cuando Zelaya desacató a la Asamblea Nacional y a la Corte Constitucional.
2.- Si la AN se abstiene de cumplir con su deber constitucional, podrían hacerlo los militares demócratas que, por ser ciudadanos investidos de autoridad, están igualmente obligados a restablecer la vigencia de la Constitución, la que ha dejado de observarse por el auto-golpe de Maduro, calificado como tal por la AN, como por el relajo inconstitucional que ha devenido en la ilegitimidad de todos los poderes. En este caso desalojarían a Maduro de la cabina de mando para que lo sustituya una nueva tripulación civil.  Los civiles en general, investidos o no de autoridad, estaríamos obligados a colaborar con los militares y forzar a la AN a completar el restablecimiento de la vigencia efectiva de la Constitución con la reinstitucionalización integral del país.
3.- Si la AN y los militares demócratas se abstienen de cumplir con el deber que les impone el Art. 333 de la Constitución, todos los ciudadanos debemos forzarlos a cumplirlo, del modo que siempre se ha hecho en Venezuela: rebelión popular.
Declaremos, pues, la EMERGENCIA-333. Y actuemos antes de que ocurra la tragedia de estrellarnos todos junto con el país.

Liberación Nacional y No-Reelección (195)



lunes, 5 de diciembre de 2016

Unámonos contra los hambreadores del pueblo


Los hambreadores del pueblo venezolano son Cuba, su gobierno títere y el cogollo colaboracionista de la MUD (AD, PJ, UNT), los tres juntos. 
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Hambre, hambre, hambre. Los venezolanos están pasando hambre. Hay hambre en todo el país. Los niños sufren de desnutrición severa que afectará su desarrollo físico y mental. Los estudiantes se desmayan en las escuelas por hambre. Los ancianos están muriendo por la hambruna. No hay alimentos en escuelas y asilos. Tampoco en los hogares. Colas interminables para comprar la escasa comida que llega a los mercados. Y cuando se consigue no alcanza el dinero para comprarla. Desatada la hiperinflación: los precios se disparan de la mañana para la tarde. El bolívar es basura. El país se hunde en el colapso. Ha entrado en barrena hacia la hecatombe. 

Toda esta desgracia se originó cuando Chávez regaló Venezuela a Cuba, en la mayor traición a la patria que se conozca en la historia universal. Entonces la monarquía comunista cubana tomó posesión de Venezuela procediendo a explotarla hasta dejarla en el suelo como está. Hemos sido víctima de una inmisericorde explotación colonial que nos ha hecho Cuba de esta forma: 1) Cuba se apoderó de PDVSA, apoderándose así económicamente de Venezuela. Y nos impuso un tributo colonial. Debemos entregarle 150.000 barriles diarios GRATIS. Y además debemos darle cada año unos 14.000 millones de dólares a cambio de unos supuestos servicios de cubanos. Así se llevan el dinero de los pobres venezolanos para comprar comida. 2) Cuba ordenó a sus títeres acabar con la producción agro-pecuaria, con una finalidad política: hacer que el pan de los venezolanos dependiera del gobierno títere, subordinado a Cuba; y con una finalidad mercantil: robarnos nuestro dinero con las importaciones, centralizadas por Cuba-Import, que se queda con la mayor parte para los cubanos. Así también Cuba insaciable le roba a los pobres venezolanos el dinero para comer. 3) Cuba ordenó a sus títeres acabar con el aparato industrial por ser un obstáculo para construir el comunismo y ejercer el control social sobre la población. Y ordenó establecer un control rígido de cambios para doblegar a los empresarios. No hay producción porque las empresas que no fueron expropiadas, están quebradas. Y la moneda no vale nada. Así Cuba, por pretender imponernos el comunismo, terminó siendo el barbarazo que acabó con todo: agricultura, ganadería, industria y hasta la moneda que es ahora basura. 

En conclusión, Cuba es la hambreadora del pueblo venezolano, al que le roba la comida y también el dinero para comprarla en el extranjero. Los agentes de Cuba que le quitan a los venezolanos el pan de la boca para dárselo a los cubanos son el títere Maduro y su gobierno títere. Así de simple. Pero no podrían hacerlo sino contaran con los colaboracionistas, que han aceptado que Maduro siga hasta 2019 sin que les importe que los pobres pasen hambre siempre que para ellos haya alcaldías, gobernaciones y diputaciones. Los colaboracionistas no hacen cola ni les falta comida. No padecen el hambre. Los hambrientos son los que votan por ellos creyéndoles sus falsas promesas. Los colaboracionistas son, pues, tan enemigos y hambreadores del pueblo como los títeres. 
Entonces unámonos contra estos hambreadores del pueblo. Preparemos, agitando, la rebelión del pueblo.  Empecemos exigiéndole, desde la calle y en toda tribuna, a los no-colaboracionistas que todavía quedan en la MUD-AN que se definan y propongan formal y públicamente la destitución de Maduro por hambreador del pueblo venezolano; y a tal fin, planteen la reposición del proceso en contra suya al estado en que se encontraba el 30 de octubre cuando fue inconstitucionalmente suspendido el que se le seguía por Golpe de Estado y ruptura del orden constitucional. No más politiquería. 
Unámonos, independientes radicales y partidos no-colaboracionistas, contra los hambreadores del pueblo venezolano comenzando por forzar una definición de la AN, con el pueblo en la calle.

Liberación Nacional y No-Reelección (194)