jueves, 17 de enero de 2019

ENMENDAR EL DISPARATE CON UNA JUNTA DE GOBIERNO Y ENSAYO DEL SISTEMA PARLAMENTARIO


La AN tiene 3 años declarando usurpador a Maduro sin pasar de la mera declaratoria con el pretexto colaboracionista de que sus propios acuerdos son “inejecutables”. Excusa que le ha servido para cohabitar con Maduro permitiéndole seguir en el ejercicio del cargo usurpado. No le ha importado a Maduro que lo califiquen de “usurpador” si sus aliados colaboracionistas impiden dar el paso siguiente: la elección del presidente legítimo.
Se trata de una obra de teatro que tiene tres años en cartelera para engaño del público de galería. Ahora los actores colaboracionistas pretenden que siga en cartelera. Pero el público se ha cansado. Ya le fastidia la repetición vacua. Reclama que aparezca, por fin, en escena el personaje hasta ahora oculto: el presidente legítimo. Y ya no admite excusa porque el personaje esperado aparece en el libreto al cambiar la escena. Exactamente en el Art. 233 de la Constitución, donde dice que debe aparecer en el escenario el Presidente de la AN haciendo el papel de Encargado de la Presidencia.
Pero en lugar de atenerse al libreto, y así complacer al público, los colaboracionistas se ha inventado una fórmula rabulesca estampada como acuerdo tercero en el aprobado el 15-01-19, que  dice: “TERCERO: Aprobar el marco legislativo para la transición política y económica, fijando las condiciones jurídicas que permita iniciar un proceso progresivo y temporal de transferencia de las competencias del Poder Ejecutivo al Poder Legislativo, con especial atención en aquellas que permitan adoptar las medidas necesarias para restablecer el orden constitucional…..”
Ni temporalmente pueden ser transferidas las competencias del Ejecutivo al Legislativo. Ni siquiera en el sistema parlamentario y menos aún en el presidencial. A este disparate se llega porque los colaboracionistas no aceptan que Guaidó tenga autonomía en el ejercicio temporal de la presidencia. Tiene que compartirla con ellos. Con este fin ensayarán la presidencia asamblearia. Todos presidentes y ninguno en particular. Algo rechazado mundialmente desde su fracaso en la Revolución Francesa.
¿Cómo enmendar este error? Guaidó podría proponer, para seguir contando con el apoyo de la AN, que a cambio de reconocerlo como Encargado de la Presidencia de la República formaría una junta de gobierno con un representante de cada partido de la AN como super-ministro, al estilo de la Junta Revolucionaria de Gobierno en 1945 y la Junta de Gobierno de 1958. Así Guaidó sería el Jefe de Estado y Jefe de Gobierno, pero manejándose como si el  gobierno fuera colegiado.
Además como en su caso, igual que lo fue con Lepage en 1963, no perdería la diputación y, por tanto, su condición de miembro de la AN, se comprometería a lo que es propio del sistema parlamentario: a participar de los debates parlamentarios y a someterse a su control en sesión especial. Así nos haría un gran favor: mostrar al pueblo venezolano las bondades del sistema parlamentario para su implantación futura.
No hay mal que por bien no venga. La pretensión desmedida de los colaboracionistas podría traernos estos beneficios: 1) Que tengamos una junta de gobierno para la transición; y, 2) Que ensayemos el sistema parlamentario como alternativa ante el fracaso del sistema presidencial.
Piénselo, Guaidó, rompa el cerco dando un giro positivo.
LIBERACIÓN NACIONAL 230                          17-01-19

miércoles, 16 de enero de 2019

ACABEMOS CON EL JUEGUITO COLABORACIONISTA DE COHABITAR CON EL TIRANO USURPADOR


Ayer (15-01-19) la AN aprobó un acuerdo con este título: ACUERDO SOBRE LA DECLARATORIA DE USURPACIÓN POR PARTE DE NICOLÁS MADURO MOROS Y EL RESTABLECIMIENTO DE LA VIGENCIA DE LA CONSTITUCIÓN. Comencemos su análisis con criterio político-jurídico, ya que estamos ante una crisis política en cuya solución el Derecho es un auxiliar.

El dispositivo del ACUERDO comienza así:
“PRIMERO: Declarar formalmente la usurpación de la Presidencia de la República por parte de Nicolás Maduro Moros y, por lo tanto, asumir como jurídicamente ineficaz la situación de facto de Nicolás Maduro y repudiar como nulos todos los supuestos actos emananados del Poder Ejecutivo, de conformidad con el artículo 138 de la Constitución.”

Ahora bien, en su primer considerando la AN reconoció que “a partir del 10 de enero de 2019 Nicolás Maduro continúa la usurpación de la Presidencia de la República, pues a pesar de no ser Presidente electo, ocupa de hecho la Presidencia, con lo cual todas las decisiones del Poder Ejecutivo Nacional son ineficaces a partir de ese día”.
Reconoce la AN que Maduro usurpa el cargo desde antes del 10-01-19. Efectivamente:
1.- Cuando el 23-10-16 la AN declaró roto el orden constitucional por el Golpe de Estado (autogolpe) dado por Maduro en complicidad con el TSJ que funciona en Caracas, se convirtió en gobernante de facto y, por consiguiente, en usurpador del cargo.
Pero la AN incurrió en omisión constitucional al no sustituirlo por un presidente legítimo en ejercicio de las facultades discrecionales que concede el Art. 333 para restablecer la vigencia efectiva de la Constitución. Desde entonces la AN cohabita con el usurpador. Van a cumplirse 3 años de esta cohabitación, con el pretexto colaboracionista de que aquel acuerdo era “inejecutable.”
2.- Cuando el 09-01-17 la AN declaró a Nicolás Maduro Moros incurso en falta absoluta cesándolo en el cargo, volvió a incurrir en omisión constitucional cuando se abstuvo de designar el sustituto. Con el pretexto colaboracionista de que el acuerdo era “inejecutable” la AN siguió cohabitando con el usurpador. De esta segunda cohabitación paralela se cumplieron 2 años.
3.- Cuando el 21-05-18 la AN desconoció la reelección fraudulenta de Maduro lo calificó de usurpador y reconoció que había un “vacío de poder”, incurriendo de nuevo en la omisión constitucional de abstenerse de llenar el vacío sustituyendo al usurpador por un presidente legítimo.
Ahora, cuando reconoce la continuidad de la usurpación de la presidencia por Maduro, incurre en la gravísima e imperdonable omisión constitucional de abstenerse de sustituirlo reconociendo como presidente legítimo al Presidente de la AN, diputado Juan Guaidó, a pesar de la disposición expresa de la Constitución (Art. 233).
SI MADURO ES EL USURPADOR, QUIÉN ES EL LEGÍTIMO? Cuando saquemos al usurpador, a quién ponemos si no hay legítimo? Según la Constitución, sería el Presidente de la AN con el carácter de Encargado de la Presidencia de la República, pero la AN no lo ha reconocido así a los efectos político-jurídicos nacionales e internacionales.
Conclusión 1: evidentemente la mayoría de la AN, engañando al pueblo, pretende continuar el jueguito colaboracionista, que lleva 3 años, de cohabitar con el tirano usurpador, con el pretexto de que los acuerdos de la AN que obligan a sustituirlo son “inejecutables”.
Acabemos con este jueguito traicionero forzándola a reconocer a Guaidó como Encargado de la Presidencia de la República.
Derrotemos a los colaboracionistas obligando a la AN, por todos los medios posibles, a reconocer a Guaidó Encargado de la Presidencia de la República (reconocerlo porque es la Constitución la que lo nombra y no la AN).


LIBERACIÓN NACIONAL 229         16-01-19 



martes, 8 de enero de 2019

GUAIDÓ AMANECERÁ EL 10E COMO ENCARGADO DE LA PRESIDENCIA DE LA REPÚBLICA




(por ministerio de la ley suprema-ope legis)

Mañana 09-01-2019 a la medianoche vencerá el período presidencial de seis años iniciado el 10-01-2013. Pasado mañana 10-01-2019 se iniciará el período presidencial de seis años que debería terminar en 2025.
En la mañana del 10-01-2019 debería presentarse ante la Asamblea Nacional el Presidente Electo en elecciones libres y justas (Const. Art. 293 in fine) si lo hubiera, pero como no existe (falta absoluta por inexistencia), este supuesto de hecho (como lo hubiese sido el fallecimiento) produce, desde la primera hora del 10-E, la consecuencia jurídica establecida en el Art. 233 de la Constitución: “Cuando se produzca la falta absoluta del Presidente electo…antes de tomar posesión, se procederá a una nueva elección universal, directa y secreta dentro de los treinta días consecutivos siguientes. Mientras se elige y toma posesión el nuevo Presidente, se encargará de la Presidencia de la República el Presidente de la Asamblea Nacional.” Es el modo constitucional de llenar el vacío, vacancia o acefalía presidencial que se produce en el día inicial de un nuevo período presidencial.
Por consiguiente, en la primera hora del 10E el diputado Juan Guaidó adquirirá “ope legis” o por ministerio de la ley (en este caso, la Constitución que es la ley suprema) la investidura de Encargado de la Presidencia de la República con la legitimidad emanada directa y expresamente de la Constitución.
Esta solución constitucional del vacío, vacancia o acefalía de la presidencia, cuando no la ha asumido un presidente electo y no existe por tanto un vicepresidente ejecutivo, se debe entender por lo que se explica en la exposición de motivos: el sistema político venezolano es semi-presidencial, por lo cual como lo ha dicho el Grupo de Lima la función ejecutiva se transfiere transitoriamente a la Asamblea Nacional en la persona de su presidente, que la ejerce como Encargado, o sea, interino que suple la vacante del titular hasta tanto sea electo en plazo perentorio: treinta días consecutivos.
Sostengo, por tanto, que el diputado Juan Guaidó quedará investido automáticamente como Encargado de la Presidencia de la República, ope legis o por ministerio de la ley suprema, en la primera hora del día 10E. No le está permitido declinar esta investidura, a menos que renuncie al cargo de Presidente de la AN, porque la investidura de Encargado de la Presidencia de la República en las actuales circunstancias es ínsita a ella.


LIBERACIÓN NACIONAL 228           08-01-19


martes, 11 de diciembre de 2018

Movernos para contrarrestar la jugada de Rusia con Cuba y Maduro



Cuba, dueña de la narcotiranía títere instalada en Venezuela, ha movido piezas en preparación de la batalla fijada por la Constitución para el 10-01-2019. Ha recurrido a Rusia para que haga acto de presencia en territorio venezolano con el objeto de imponer por la fuerza la juramentación de Maduro como presidente reelecto para el período 2019-2025. Los aviones rusos venidos después de la visita de Maduro, sirven de mensaje a Estados Unidos y demás países democráticos de América para que se abstengan de intervenir, directa o indirectamente, en Venezuela a favor de la democracia.
Pretende Cuba repetir la jugada de 1962 cuando la URSS amenazó a Estados Unidos con una guerra atómica. Y Putin, un comunista de la KGB, se ha prestado a la jugada porque cree que obtendrá los mismos resultados. Entonces consiguieron el pacto Kennedy-Kruschev por el cual, a cambio de retirar Rusia los misiles de territorio cubano, Estados Unidos se comprometió a no invadir a Cuba y dejar que se perpetuara el comunismo en este país, limitándose al embargo comercial. Ello explica que 56 años después esté todavía Cuba bajo una tiranía comunista, teniendo la osadía de desafiar a Estados Unidos y a todas las democracias americanas organizando la Internacional Comunista de América Latina (Foro de Sao Paulo), cuyo mayor éxito ha sido la sumisión de Venezuela como un protectorado cubano sin disparar un tiro por la traición de sus mandos militares.
Cuba mueve a Rusia para ladrarle a Estados Unidos y demás países democráticos de América con el propósito de conseguir un pacto Trump-Putin que, a cambio de que Rusia se retire aparentemente del territorio nacional, deje que Maduro sea reconocido como presidente reelecto para el período 2019-2025 y como tal preste juramento y asuma el cargo el 10-01-19. Esta es la finalidad de la maniobra de Rusia, Cuba y su títere Maduro.
Pero la Venezuela de esta fecha es diferente a la Cuba de 1962, Daré nada más estas razones:
1.- Maduro no tiene pueblo. Fidel Castro sí tenía para aquella época.
2.- Fidel no tenía una legítima Asamblea Nacional en contra, a diferencia de Maduro a pesar de los colaboracionistas infiltrados.
3.- Fidel no tenía dentro del país una oposición radical que no claudica. Maduro sí tiene una resistencia que no se entrega.
4.- Fidel tenía un ejército homogéneo de exguerrilleros, porque había disuelto al profesional. En cambio, la FAN está fracturada como lo demuestran los centenares de militares presos.
5.- Cuba es una isla, a diferencia de Venezuela que tiene fronteras terrestres vivas.
6.- Estados Unidos viene de regreso del error cometido, admitiendo esta vez que Venezuela y Cuba son un peligro para la seguridad de América.
Nos toca a nosotros mover piezas ahora para impedir que la maniobra de Rusia-Cuba tenga éxito y Estados Unidos, como los demás países americanos, cometan el mismo error aceptando un pacto infame para la perpetuación de Maduro.
Recomiendo:
Que el TSJ legítimo elija de inmediato al Encargado de la Presidencia de la República que sustituya a Maduro hasta el 10-01-19 (cuando asuma este cargo el Presidente de la AN), con la triple finalidad: 1) recalcar que es ilegítimo desde el 09-01-17 cuando fue declarada su falta absoluta; 2) declarar que no aceptamos pacto contra la Constitución que perpetúe a Maduro; 3) movilizar al ejército civil que tenemos en el exterior (4 millones de venezolanos) para  convencer a todos los países democráticos que nos acompañen en la batalla del 10-01-19 para expulsar a Rusia de América y a Cuba de Venezuela echando a Maduro.
Con la consigna: AMÉRICA PARA LOS AMERICANOS, expulsar a Rusia de América, y VENEZUELA PARA LOS VENEZOLANOS, expulsar a Cuba y Rusia de Venezuela.
Hagamos que la exhibición militar de Rusia a favor de Maduro se convierta en un bumerán en contra suya haciendo que toda la América democrática vea en la reelección de Maduro con apoyo de Rusia el más grande peligro para América.


LIBERACIÓN NACIONAL 227         11-12-18


lunes, 10 de diciembre de 2018

NOS QUEDA APENAS UN MES PARA PREPARARNOS


Para el 10 de enero de 2019, dentro de un mes, la Constitución (Arts. 231 y 233) ha fijado la batalla frontal entre los demócratas constitucionalistas y la narcotiranía comunista de la delincuencia organizada, títere de Cuba, encabezada por Maduro. La batalla se iniciará de este modo en el lugar donde sesione la Asamblea Nacional: Declarada la falta absoluta del Presidente Electo, por su inexistencia, se elegirá y tomará posesión el Presidente de la Asamblea Nacional como Encargado de la Presidencia de la República, quien la ejercerá mientras se efectúe, dentro de los 30 días siguientes, la elección universal, directa y secreta del titular del cargo para el período 2019-2025.
Los demócratas constitucionalistas tenemos a nuestro favor para esta batalla: 1) La Constitución que dice claramente: el Presidente Electo tomará posesión del cargo “mediante juramento ante la Asamblea Nacional”, y sólo ante ella, y desde luego es la Asamblea Nacional la que determina y califica si el que se presenta a prestar juramento es el elegido constitucionalmente como Presidente de la República. Y ya la AN se pronunció en mayo pasado desconociendo la reelección anticipada de Maduro como inexistente por fraudulenta. 2) El pueblo venezolano que mediante abstención masiva el 20-05-18 desconoció dicha reelección. Y también mediante abstención masiva ha deslegitimado a todos los poderes públicos de la narcotiranía comunista de la delincuencia organizada. 3) Los países democráticos de América y Europa que han desconocido también la reelección inconstitucional de Maduro por fraudulenta. 4) La posición de los países democráticos  a favor de la fuerza democrática constitucionalista se ha visto reforzada por la elección de Iván Duque en Colombia y Jair Bolsonaro en Brasil, quien tomará posesión diez días antes (01-01-2019). 5) La posición de la OEA y de la Unión Europea que han sido explícitas en su pronunciamiento de que Maduro cesa en el cargo el día 10 de enero próximo.
El jefe de la fuerza democrática constitucionalista debe ser elegido por la AN el día 5 de enero. Al elegir a su Presidente los diputados estarán eligiendo al que se encargará de la Presidencia de la República cinco días después, el 10 de enero. Por ello, el que acepte ser Presidente de la AN deberá disponer de inmediato la alineación de sus fuerzas, tanto internas como externas, para la batalla del 10, organizándolas y movilizándolas. 
Pero no nos sentemos a esperar su elección. Seamos conscientes de que no han sido los partidos políticos, sino la sociedad civil, que formamos los independientes sin partido, la que ha deslegitimado a todos los poderes públicos de la narcotiranía de delincuencia organizada y, en consecuencia, somos los factores decisivos para que la batalla fijada para el 10 de enero termine en la victoria de las fuerzas democráticas constitucionales. Tengamos un plan de acción con estos objetivos:
1.- Forzar a la AN a cumplir con la Constitución declarando la falta absoluta de Presidente Electo y haciendo que su Presidente asuma como Encargado de la Presidencia de la República el 10-01-2019.
2.- Apoyar al Encargado de la Presidencia de la República con una movilización multitudinaria en todo el territorio nacional.
Nos queda apenas un mes para prepararnos.


LIBERACIÓN NACIONAL 226         10-12-18 


domingo, 9 de diciembre de 2018

FESTEJO DE AÑO NUEVO POSTERGADO POR LA CONSTITUCIÓN PARA EL 10-01-2019


La abstención masiva de hoy en las elecciones municipales es el preparativo inmediato de la batalla contra la narcotiranía títere de Cuba fijada por la Constitución para el 10-Enero-2019. Es así cómo debemos interpretar este acontecimiento.
Con la abstención masiva se ha concluido el proceso de deslegitimación de los poderes públicos de la narcotiranía títere de Cuba:
1.- Al declarar la AN a Maduro en falta absoluta el 09-01-2017, dejó de ser presidente legítimo convirtiéndose desde entonces en usurpador del cargo y, por tanto, en gobernante de facto. Lo que posteriormente ratificó la AN declarando que hay un vacío de poder.
2.- Con la abstención masiva del 30-07-2017 quedó deslegitimada la Constituyente Comunista. Su efecto internacional: el desconocimiento de su legitimidad y autoridad por los países democráticos de América y Europa. Su efecto nacional: el desconocimiento de su autoridad y legitimidad por el pueblo venezolano. No tiene pueblo que la apoye.
3.- Con la abstención masiva del  15-10-2017 quedó deslegitimado el Poder Público Estadal. Su efecto nacional: los gobernadores en funciones carecen de autoridad y legitimidad. No tienen pueblo.
4.- Con la abstención masiva en la fraudulenta elección presidencial del 20-05-2018 quedó deslegitimada la reelección fraudulenta de Maduro para el período 2019-2025. Su efecto internacional: el desconocimiento de su reelección por los países democráticos de América y Europa. Su efecto nacional: el desconocimiento también por la Asamblea Nacional, cuyas consecuencias se remiten al 10-01-2019. Maduro no tiene pueblo.
5.- Con la constitución del Tribunal Supremo de Justicia en el Exilio ha quedado deslegitimado el TSJ de Maduro, cuyos magistrados fueron designado inconstitucionalmente según la AN que es el órgano elector. Hay dos TSJ: el legítimo exiliado y el ilegítimo sostenida por y para la tiranía.
6.- Con los nombramientos de Fiscal General, Contralor General y Defensor del Pueblo por la Constituyente Comunista, usurpando así las atribuciones constitucionales de la AN, que tiene la competencia exclusiva y excluyente, quedó deslegitimado el Poder Ciudadano porque además la Constituyente Comunista carece de legitimidad y autoridad, las cuales les han sido desconocidas por el pueblo venezolano y por los países democráticos de América.
7.- Con la abstención masiva en la elección de los Alcaldes el 10-12-2017 y en la elección de los concejales el 09-12-2018, ha quedado total y absolutamente deslegitimado el Poder Público Municipal.
En consecuencia, en dos años se ha cumplido el proceso de deslegitimación total y absoluta de la narcotiranía títere de Cuba. Estando, pues, deslegitimados la Constituyente y todos los poderes públicos constituidos, excepto la AN, debe entenderse que la batalla fijada por la Constitución para el 10-01-2019, no será sólo para sustituir a Maduro, paso previo y fundamental, sino además para proceder a continuación a la disolución de la Constituyente y al cambio radical y profundo de todos los poderes públicos constituidos con la excepción de la Asamblea Nacional, siempre que la misma cumple y ejecute la Constitución.
Cumplido el proceso de deslegitimación de los órganos de gobierno de la narcotiranía títere de Cuba, procede ahora organizarse y movilizarse para la batalla contra el enemigo fijada por la Constitución para el 10-01-2019. Este debe ser nuestra única preocupación y ocupación en este mes de diciembre. El único tema a discutir porque es la oportunidad que no podemos perder. Festejos de Año Nuevo después del 10-01-2019, como ocurrió hace 60 años el 23-01-1958, si ganamos esa batalla. Y tenemos que ganarla.


LIBERACIÓN NACIONAL 225      09-12-2018 


sábado, 22 de septiembre de 2018

El plazo máximo para Maduro vence el 9 de enero de 2019


Para el día siguiente, 10 de enero, tendremos una cita con la historia si acaso no se adelanta para uno de los 90 días previos

El 9 de enero de 2019 vencerá el presente período presidencial. Al día siguiente, 10 de enero, se iniciará el período presidencial 2019-2025. Con tal motivo, el próximo 10 de enero de 2019 se producirá una batalla decisiva para el destino de Venezuela, si antes no ocurre el cambio político que todos esperamos.
Veamos el escenario de la batalla.  El Art. 231 de la Constitución dispone: “El candidato elegido o candidata elegida tomará posesión del cargo de Presidente o Presidenta de la República el diez de enero del primer año de su período constitucional, MEDIANTE JURAMENTO ANTE LA ASAMBLEA NACIONAL.”
En consecuencia: 1°) Debe efectuarse previamente una elección presidencial válida 2°) El electo toma posesión del cargo de Presidente de la República prestando juramento ante la Asamblea Nacional. 3°) A fin de prestar el juramento y asumir el cargo, debe presentarse personalmente el día 10 de enero de 2019 ante la Asamblea Nacional.
Sucede que hasta la presente no ha habido elección presidencial válida y, en consecuencia, no hay un legítimo Presidente Electo para el período 2019-2025. Así lo han declarado: 1) Los gobiernos de Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Guyana, Honduras, México, Panamá, Paraguay, Perú y Santa Lucía, con el respado de Estados Unidos, que el 21-05-18 expresaron lo siguiente: “No reconocer la legitimidad del proceso electoral desarrollado en la República Bolivariana de Venezuela que concluyó el pasado 20 de mayo, por no cumplir con los estándares internacionales de un proceso democrático, libre, justo y transparente.” Significa que, para la comunidad internacional, Maduro no ha sido reelecto para el período 2019-2015.  
Por su parte, la Asamblea Nacional acordó el 22-05-18:
“Primero. Declarar como inexistente la farsa realizada el 20 de mayo de 2018, al haberse realizado completamente al margen de lo dispuesto en Tratados de Derechos Humanos, la Constitución y las Leyes de la República.
Segundo. Desconocer los supuestos resultados anunciados por el Consejo Nacional Electoral y en especial, la supuesta elección de Nicolás Maduro Moros como Presidente de la República, quien debe ser considerado como un usurpador del cargo de la Presidencia de la República.
Tercero. Desconocer cualesquiera actos írritos e ilegítimos de proclamación y juramentación en virtud de los cuales se pretenda investir constitucionalmente al ciudadano Nicolás Maduro Moros como supuesto Presidente de la República Bolivariana de Venezuela para el período 2019-2025.
Cuarto. Exaltar la decisión del pueblo de Venezuela, quien en defensa de nuestra Constitución y bajo el amparo de los artículos 333 y 350 que la misma consagra, decidió rechazar, desconocer y no convalidar la farsa convocada para el 20 de mayo, a pesar de la presión gubernamental a través de los medios de control social.”
No existe, por tanto, un Presidente Electo para el período siguiente. Y no lo habrá para el 10 de enero de 2019 si antes no se efectúa una elección válida reconocida por la Asamblea Nacional y sobre todo por la Comunidad Internacional.
Como para ese día no habrá Presidente Electo, qué hacer? Adelanto nada más lo que corresponde hacer a la Asamblea Nacional: “se encargará de la Presidencia de la República el Presidente o Presidenta de la Asamblea Nacional” mientras se elige el nuevo Presidente dentro de los 30 días consecutivos siguientes en una elección directa, universal y secreta. Es lo previsto y ordenado en el Art. 233 de la Constitución.
¿Lo hará la Asamblea Nacional? Lo sabremos el 5 de enero, cuando elija presidente. Si elige a uno con los pantalones bien puestos, hará lo que ordena la Constitución con el respaldo del pueblo venezolano y de la comunidad internacional invocando sus propias declaraciones. Si elige a uno más de los colaboracionistas, se dejará humillar por Maduro, pero se condenará a irse con él, expulsados los diputados por el pueblo con desprecio por cobardes y vendidos.
Dejo para la siguiente columna lo que debemos hacer nosotros los que no somos diputados, en previsión de que lleguemos al 10 de enero de 2019 sin que se haya producido antes el desenlace favorable de la lucha por la liberación de Venezuela.
Recuerden: el 10 de enero de 2019 tendremos una cita con la historia, si la historia no adelanta la cita como lo deseamos y procuramos.
@petitdacosta

LEY, ORDEN Y BIENESTAR (6)