Entre las muchas diferencias existentes entre estos
políticos de la MUD-AN y los que conocí en el pasado, hay una básica: la
superficialidad y banalidad en sus pronunciamientos en situaciones como la
actual. No hay en ellos eso que Rómulo Gallegos llamaba “un trasunto de vida
interior”, que demuestre profundidad en el análisis y claridad estratégica. Si
lo hubiera darían orientación clara a la gente que los sigue y le insuflarían
ánimo. Permítaseme suplir sus carencias, haciendo la interpretación correcta de
los sucesos de ayer, a los solos fines de mantener incólume el espíritu de
lucha, sobre todo de los jóvenes que han superado la gesta de las generaciones
anteriores.
Comenzaré por recordarles que, desde hace tiempo, están
dadas todas las condiciones objetivas para la rebelión popular contra la
narcotiranía comunista: crisis económica pavorosa, empobrecimiento general,
escasez de alimentos y medicamentos, hiperinflación que hace inaccesibles los
escasos alimentos y medicamentos que se consiguen, hambruna y muerte por
mengua, inseguridad extrema, malestar general. Y que desde 2015 empezaron a
darse las condiciones subjetivas, tanto así que el 6D el pueblo eligió a 115
diputados, que conforman la mayoría calificada de la AN, dándole el mandato
imperativo de salir de Maduro ya. Desde esa fecha está dada la condición
subjetiva por excelencia: el pueblo quería y exigía el cambio de gobierno,
literalmente echando a Maduro.
En el plebiscito del 16J el pueblo ratificó la orden
de echar a Maduro. Y ayer, con la abstención del 85% de los electores unida a
las protestas de calle, la transformó en orden de rebelión con fundamento en los Arts. 333-350 de la Constitución, la que cuenta con el apoyo de los países
democráticos del mundo entero. Esta orden de rebelión implica:
1.- Que la MUD-AN deberá elegir de inmediato y con la
mayor urgencia un Encargado de la Presidencia de la República que supla la
falta absoluta de Maduro declarada el 9E-2017, obligante además por estar ahora
incluido en la Lista Clinton que lo incapacita para representar a Venezuela en
las relaciones y negocios internacionales.
2.- Que previamente la MUD-AN destituya al Vice Aissami por ser partícipe
del Golpe de Estado dado por Maduro, tanto valiéndose del TSJ como de la
Constituyente, y por estar inhabilitado para las relaciones y negocios
internacionales por ser imputado de jefe de narcotráfico.
3.- Que simultáneamente la MUD-AN desconozca la
autoridad del Alto Mando Militar, con fundamento en los Arts. 333-350 de la
Constitución, por ser partícipe del Golpe de Estado dado por Maduro, valiéndose
tanto del TSJ como de la Constituyente, y ordene a la FAN el acatamiento a la
autoridad del nuevo Comandante en Jefe, el Encargado de la Presidencia de la
República.
4.- En el supuesto de que la MUD-AN no acate la orden
que le dio el pueblo, corresponde la iniciativa a civiles y militares,
investidos o no de autoridad, para hacerla cumplir con el fin de restablecer la
vigencia efectiva de la Constitución, debiendo la MUD-AN convalidar sus actos
de instauración de un gobierno de transición hasta enero de 2019 cuando
asumiría el presidente que resulte electo en diciembre de 2018.
Conclusión: civiles y militares debemos hacer cuanto
sea necesario para que se cumpla la orden impartida por el pueblo venezolano de
restablecer de inmediato la vigencia efectiva de la Constitución.
TRANSICIÓN 3 31-07-17
Excelente su escrito. Si dejan pasar esta oportunidad de oro y no entienden el mensaje de los Estados Unidos, los asambleistas son unos analfabetas politicos.
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