domingo, 21 de enero de 2018

NADA MENOS QUE TODO UN HOMBRE BAJO LA SOTANA


Es lo que han demostrado ser los Obispos, cuyo último gesto de valentía por ahora lo ha dado el de Yaracuy

Ante el vacío de liderazgo de la fuerza del Bien por la traición de la MUD, que cayó bajo el control de los colaboracionistas, aliados del Mal representado por la narcotiranía comunista de la delincuencia organizada servil a Cuba, los Obispos han asumido plenamente el rol de pastor que les impone la doctrina cristiana. Lo vienen haciendo desde hace tiempo sin que su prédica se convierta en acción política por la inexistencia de un partido demócrata-cristiano después de la desaparición política de COPEI. Pero ha sido en este mes de enero cuando han sucedido dos acontecimientos que, por su transcendencia, han motivado la reacción violenta del títere de Cuba. Hablaré hoy del último cronológicamente, dejando al primero para la semana entrante.
En la celebración del día de la Divina Pastora, en Barquisimeto, el Obispo de Yaracuy, Mons. Víctor Hugo Basabe, pronunció una homilía que irritó a la delincuencia organizada que nos gobierna por delegación de Cuba. Tocó dos temas: la insensibilidad de la narcotiranía ante la tragedia humana que vivimos y la emigración de millones de venezolanos, principalmente jóvenes. Calculada la diáspora en dos millones, que aumentará cada día cuando uno ve los miles que hacen colas en los registros para obtener copias apostilladas de sus documentos, los cuales solicitan para irse del país. Pronto el 10% de la población estará en el extranjero. Refiriéndose a ello Mons. Basabe, hablando sin duda en nombre de todos los Obispos dijo: “No puedo dejar de sentir dolor y hacer mía la tristeza de tantas de nuestras familias venezolanas que hoy se ven tocadas por la migración de sus miembros a tierras desconocidas. Son ya millones de hermanos venezolanos, sobre todo jóvenes, los que se han marchado de nuestro país en búsqueda de de nuevos horizontes y mejores condiciones de vida para ellos y para los seres queridos que dejan en su patria….Jamás pensábamos que llegarían estos días aciagos que hoy vivimos, en los que los venezolanos serían los que tendrían que marcharse de su país, buscando ser acogidos, protegidos, promovidos e integrados en sociedades, muchas veces hostiles a su presencia.”
Entonces dijo a los que no se han ido todavía: “No son ustedes, muchachos, los que tienen que irse. Si alguien tiene que irse de Venezuela es el responsable de este desastre. Si alguien tiene que irse es el responsable de que miles de niños sufran de desnutrición severa. Si alguien tiene que irse es el responsable de que miles de venezolanos hurguen en la basura buscando un desperdicio para saciar el hambre. Si alguien tiene que irse es el responsable de la corrupción que condena a los enfermos a morir de mengua en los hospitales por falta de insumos y medicamentos. Si alguien tiene que irse de Venezuela es quien está empeñado en pisotear la dignidad de los venezolanos al pretender convertirnos en mendigos y pordioseros, dependientes sólo de las dádivas que ocasional y clientelarmente nos ofrezcan.” En resumen: es Maduro el que tiene irse, no la gente decente y menos los jóvenes. Y el único modo de que Maduro se vaya es repetir el 23 de enero, del cual vamos a conmemorar el 60° aniversario.
Terminó la homilía con una invocación a la Divina Pastora: “todo el pueblo venezolano te pide que nos libre de tantas pestes que nos afligen”. Y con una invitación: “a ustedes queridos hermanos que hoy están fuera los invito a tener presente que esta tierra los espera con los brazos abiertos. Aquí nunca serán extranjeros, aquí están sus seres queridos y, sobre todo, aquí estará Venezuela esperándoles para que juntos emprendamos la tarea de reconstrucción de nuestro país cuando esta peste que hoy nos azota sea parte del pasado.”
La respuesta del tirano fue ordenar a sus sirvientes el enjuiciamiento penal Mons. Basabe quien le respondió: “Sabía que mis palabras molestarían a quienes en el fondo de su conciencia saben que son responsables de la tragedia que vive este pueblo. No tengo miedo, señor Maduro, la cobardía no es lo mío. Allá aquéllos a quienes ni su conciencia ni la historia los perdonará.” Nada menos que todo un hombre bajo la sotana.
El problema de Maduro es que los Obispos se diferencian de los colaboracionistas demostrando que son hombres bajo la sotana. Seamos solidarios con ellos. Y la mejor solidaridad la expresaríamos llenando el vacío político de la fuerza del Bien con una ALIANZA LIBERTADORA como la que vengo proponiendo.
 @petitdacosta


ALIANZA LIBERTADORA 16   

                                     

No hay comentarios:

Publicar un comentario