sábado, 2 de diciembre de 2017

GOBIERNO EN EL EXILIO Y GABINETE EN LA SOMBRA


Que invocando la Convención de Palermo se complementen para obtener el apoyo internacional que necesitamos para liberarnos de la narcotiranía de la delincuencia organizada que nos impuesto Cuba
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Venezuela es un país ocupado. Como lo fue Francia (1940-44). Para liberar a Venezuela aprendamos de los franceses. Apliquemos su estrategia, que los llevó a la victoria. He aquí el esquema: 1) Un gobierno en el exilio, con De Gaulle como presidente provisional, cuya tarea fundamental era obtener el apoyo de los países democráticos occidentales, concretamente Estados Unidos y el Reino Unido, para la liberación de Francia; y, 2) Un gabinete en la sombra, que era el comando de resistencia clandestina, íntimamente vinculado al primero, el cual recibía mensajes e instrucciones en clave por radio desde el extranjero, porque todos los medios de comunicación franceses estaban bajo el control de ocupantes y colaboracionistas.
Hagamos lo mismo. Constituyamos un gobierno en el exilio, acabando así con la farsa de los colaboracionistas de la MUD. Un gobierno en el exilio cuya tarea es conseguir el apoyo de Estados Unidos, del Grupo de Lima (17 países de América) y de la Unión Europea para la liberación de Venezuela. Un gobierno en el exilio que, para conseguir el apoyo de estos países, invoque la Convención de Palermo suscrita por la ONU, porque Venezuela está ocupada por la delincuencia organizada, que se ha estructurado como narcotiranía. El pueblo desarmado necesita de socorro para liberarse de la delincuencia organizada convertida en poder político. El pueblo desarmado es víctima del genocidio cometido por esa delincuencia organizada, que está  matando de hambre y de mengua a los venezolanos, sobre todo a los pobres. Somos un pueblo en extinción inhumana. Sacudiendo la conciencia de todos los gobernantes democráticos y de todos los hombres y mujeres de bien, el gobierno en el exilio debe constituirse en el contrapoder mundial de la narcotiranía.
Para facilitar el reconocimiento internacional del gobierno en el exilio he propuesto seguir este procedimiento: 1) Un grupo de exiliados denuncia ante el TSJ en el exilio las omisiones constitucionales en que ha incurrido la AN: a) Por no haber tomado las medidas destinadas a restablecer la vigencia efectiva de la Constitución como lo ordena el Art. 333, transcurrido más de un año (23-10-16) de haber declarado roto el orden constitucional por el golpe de estado consumado por Maduro (AUTOGOLPE); y, b)Por no haber dispuesto lo conducente a la sustitución de Maduro en el cargo de Presidente de la República, después de declarar (09-01-17) su falta absoluta por abandono del cargo. Y concluya solicitando al TSJ legítimo que le fije plazo a la AN para subsanar dichas omisiones constitucionales. 2) Como cabe suponer que los diputados colaboracionistas, entendidos como están con Maduro, no subsanarán las omisiones, solicitar al TSJ, vencido el plazo fijado, que tome las medidas procedentes que concluyan con el nombramiento del sustituto de Maduro, en calidad de Encargado de la Presidencia de la República hasta la elección popular del titular y con tal carácter constituya el gobierno en el exilio que solicitará el auxilio de los países democráticos para liberar a Venezuela de la tiranía de la delincuencia organizada, fundándose en la Convención de Palermo suscrita por la ONU.
Al mismo tiempo, aquí en el país, la resistencia clandestina se organizaría bajo el comando del Gabinete en la Sombra. ¿Cómo hacer esto? Los remito a los centenares de libros que se han escrito explicándolo.
Un gobierno en el exilio complementado con un gabinete en la sombra en el país producirá una conmoción interior e internacional, que pondrá fin a la comparsa de títeres y colaboracionistas que forman la casta política usufructuaria de la narcotiranía de la delincuencia organizada. 

ALIANZA LIBERTADORA (11)


@petitdacosta

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