lunes, 10 de septiembre de 2012

La primera tarea: liberarnos de Cuba



Liberación Nacional y No-Reelección (1)
Venezuela está bajo el control de Cuba. Nos gobierna un gobierno títere. Por tanto, nuestra primera e insoslayable tarea es liberarnos de Cuba y así recuperar la soberanía y la dignidad dándonos un gobierno propio, libre de tutela extranjera. 

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No tenemos patria. La perdimos. Ahora somos súbditos de Cuba. No tenemos un gobierno venezolano. Nos gobierna un gobierno títere de Cuba. No somos dueños de nuestro destino. Nuestro destino lo decide Cuba.

¿Cómo hemos llegado a este estado de degradación moral, de someternos ignominiosamente a un país extranjero sin disparar un tiro, teniendo un ejército que hace ostentación de su armamento moderno y un pueblo que hace alarde de nacionalismo cantando el himno nacional a toda hora y en todo acto? Todo se debe a un camuflaje cubano. Nos metieron de contrabando a unos que dicen ser venezolanos y son cubanos de alma y corazón, a unos que se proclaman patriotas y son vende-patria. Este pueblo ha sido víctima de un camuflaje perfecto, que lo ha confundido de tal modo que a la traición la toma como patriotismo y a la sumisión como independencia. Un pueblo que ha entregado su soberanía alabando la perfidia.

La obra genial de Fidel Castro, que lo consagra como un gran estratega, ha sido la toma de Venezuela desde adentro, después de haber sido derrotado militarmente por el ejército venezolano en tiempos de la democracia. Una maniobra maquiavélica que podemos llamar “Operación Camuflaje”. Para comprenderla hay que leer libros como “Castro’s secrets” de Brian Latell, del cual hemos tenido noticias por Elizabeth Burgos (Zeta, de 10 a 16 Agosto).  Así entendemos los pasos dados por Castro. Primero reclutó como agentes cubanos a varios dirigentes comunistas, que rodearon al líder emergente. Luego, con ayuda de estos agentes suyos, procedió a la seducción de El Tirano hasta convertirlo en Hugo El Cubano. Se trata de la mayor seducción política de la historia mundial, un caso de hipnosis nunca visto, con la ventaja estratégica de que la toma de Venezuela se hacía guardando las apariencias democráticas para protegerse ante la comunidad internacional. Convertido El Tirano en Hugo El Cubano, fue fácil ponerle la mano al petróleo. Con este fin colocó en PDVSA a otro de los suyos, Alí El Cubano, quien sacó de allí a todos los patriotas. Entonces Cuba, ya con el petróleo en sus manos, asumió el control de la economía de Venezuela. Pasó enseguida al control político total: los cubanos dirigen la defensa, la educación y la salud. Y también los servicios estratégicos: policías, identificación, extranjería, relaciones exteriores, justicia, notarías, registros, telecomunicaciones, electricidad. Simultáneamente, siguiendo los lineamientos de la “Operación Camuflaje”, fueron colocados espías cubanos encubriéndolos como escoltas (anillos de seguridad), médicos y enfermeros (Barrio Adentro), instructores de educación (Robinson, Sucre), entrenadores deportivos. Copada la República, se tomó la medida adecuada para asegurar el dominio de Cuba: la reelección indefinida de Hugo El Cubano. LA REELECCIÓN PERPETÚA EL DOMINIO COLONIAL CUBANO SOBRE VENEZUELA. POR LA REELECCIÓN LE HA SIDO FÁCIL A CUBA TOMAR A VENEZUELA BAJO SU CONTROL. SIN LA REELECCIÓN NO HUBIERA TENIDO TIEMPO NI OPORTUNIDAD.

Para neutralizar a los militares se hizo la purga de los patriotas en los mandos. A los colaboracionistas se les dio oportunidad de enriquecerse, tanto durante el servicio activo como después en retiro. Y con el viejo cuento de Fidel, de la guerra asimétrica contra Estados Unidos usando las drogas como armas, se autorizó el narcotráfico. A la burguesía se le hizo una operación envolvente para reclutar colaboracionistas metiéndolos en los negocios, mientras se formaba la boliburguesía, la nueva clase de vende-patrias enriquecidos en el saqueo a Venezuela. Y para neutralizar al pueblo llano, a fin de colaborar inconscientemente con la ocupación cubana, El Tirano, siguiendo las instrucciones de Fidel, viene repitiendo la estrategia de Boves, quien puso a los pobres al servicio del Rey de España. Es una estrategia muy simple: azuzar el resentimiento social y activar su avaricia ofreciéndoles de botín la propiedad ajena, no incluyendo la de los jerarcas comunistas y sus socios de la burguesía colaboracionista. ¿Cuándo los pobres comprendieron su error y se hicieron patriotas? Cuando desapareció Boves. Por ello los cubanos cuidan la vida de Hugo El Cubano. Pero no sólo la muerte física produce este efecto. También la muerte política por la pérdida del poder.

Desalojar del poder a Hugo El Cubano, jefe del gobierno títere de Cuba, es el paso que debemos dar de inmediato en cumplimiento de nuestra primera tarea de liberación nacional, que es liberarnos de Cuba.

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