miércoles, 11 de marzo de 2020

ACEPTAR LAS PARLAMENTARIAS SERÍA CLAUDICAR ANTE MADURO


Repito para que se tenga muy claro: el 10-01-2019 el ciudadano Juan Guaidó quedó Encargado de la Presidencia de la República porque entonces no había presidente electo para el período 2019-2025. Y hoy 11-03-2020 sigue Encargado de la Presidencia de la República, reconocido por la comunidad internacional, porque todavía no hay presidente electo para 2019-2025.

Pero el Art. 233 de la Constitución que lo invistió comienza por una orden: “se procederá a una nueva elección universal, directa y secreta dentro de los treinta días consecutivos siguientes.” Entonces el objeto de la disposición constitucional es la elección presidencial, de modo que la investidura de Guaidó es asunto subsidiario: para llenar la vacante hasta tanto se elija al titular de cargo. Por consiguiente, Guaidó no está Encargado de la Presidencia para convenir, pactar, celebrar u ordenar elecciones parlamentarias, regionales o municipales. Su misión única, en materia electoral, es hacer que sea convocada y se celebre la elección presidencial. Y su deber ineludible es cumplir esta misión. Si Guaidó conviene o pacta una elección distinta a la presidencial viola la Constitución por desviación de poder y, en consecuencia, debe ser removido del cargo, lo cual es posible porque no es su titular. Es, por tanto, falsa de absoluta falsedad la declaración del diputado Ramos Allup de que la única elección prevista en la Constitución para 2020 es la parlamentaria. Y es falsa de absoluta falsedad porque la elección presidencial para el período 2019-2025 está ordenada por la Constitución como de extrema urgencia desde el 10-01-19, o sea, desde hace catorce meses. Tiene el plazo vencido desde hace 13 meses.

No es excusa para el incumplimiento del deber que le impone la Constitución a Guaidó la existencia de un obstáculo: la usurpación del cargo por Maduro a causa del Golpe de Estado dado por Cuba usando la fuerza de ocupación, militar y paramilitar, de que dispone. El ha entendido perfectamente que, para cumplir con su misión constitucional, la cual legitima su Encargaduría, se hace necesario remover este obstáculo. Y por ello proclamó al principio una hoja de ruta hacia la elección presidencial cuyo primer paso es: CESE DE LA USURPACIÓN. Y como la usurpación es un Golpe de Estado dado por Cuba ya que controla las fuerzas armadas militares y paramilitares, Guaidó está obligado a dar el CONTRAGOLPE CONSTITUCIONAL ordenado por el Art. 333 de la Constitución, organizando a la sociedad civil y solicitando auxilio extranjero. Pero su actuación de ayer nos indica que, por debilidad ante la quinta columna de colaboracionistas dentro de la MUD y de ultracolaboracionistas de la Mesita, está a punto de ceder, si acaso no ha cedido ya, ante Maduro, legitimándolo en el cargo que usurpa con la aceptación de la sola elección de la AN que acompañará a Maduro hasta 2025.

Si, como todo indica, Guaidó claudica ante Maduro, desistiendo del CESE DE LA USURPACIÓN y accediendo a elecciones parlamentarias, en lugar de la elección del Presidente de la República para el período en curso (2019-2025), violará flagrantemente la Constitución y traicionará al pueblo venezolano. En tal caso, nuestra respuesta debe ser desconocerlo abriendo espacio a un nuevo liderazgo.


ENCARGADURÍA 11                           11-03-20 



domingo, 8 de marzo de 2020

La jefatura del CONTRAGOLPE CONSTITUCIONAL



Llamo CONTRAGOLPE CONSTITUCIONAL a la rebelión cívico y/o militar que derroca o depone al gobernante ilegítimo (de facto o de hecho) que usurpa la presidencia de la República a consecuencia de un Golpe de Estado que como tal rompe el orden constitucional.

El CONTRAGOLPE CONSTITUCIONAL como deber ciudadano fue establecido la primera vez por la Constitución de 1961 (Art. 250). Sus proponentes lo denominaron “cerrojo democrático”, porque su finalidad es cerrarle la puerta de la legitimidad a las tiranías, convirtiendo la rebelión para derrocarla en un deber imperativo e ineludible de militares y civiles, sin distinción de partido.

La Constitución de 1999 lo copió de la derogada. Por consiguiente, el deber de rebelión contra la tiranía cuenta por igual con respaldo político-jurídico de los demócratas como de los chavistas. Es un deber, no un derecho, de civiles y militares que, por su origen, no tiene adscripción ideológica ni color político. Es neutro, política y doctrinariamente.

Ahora bien, el 10-01-19 se ejecutó un Golpe de Estado. Lo dio Cuba, que tiene a Venezuela como su Protectorado, y en ejercicio de su autoridad y mando sobre las fuerzas militares, policiales y paramilitares que forman el ejército de ocupación, impuso a la fuerza y por la fuerza a su títere Nicolás Maduro (escogido desde el principio por Fidel Castro, lo que sabíamos y ahora ha confirmado la comunista colombiana Pilar Córdoba) como presidente de la República para el período 2019-2025. 

Estamos, pues, en la situación prevista en el Art. 333 de la Constitución (acto de fuerza que rompe el orden constitucional), por lo cual procede dar el CONTRAGOLPE CONSTITUCIONAL. Corresponde a Juan Guaidó encabezarlo, en su carácter de PRESIDENTE LEGÍTIMO por disposición constitucional, reconocido además por la comunidad internacional. Es el primero de los civiles obligados por la Constitución. Le siguen los diputados y dirigentes políticos. Y por último, le seguimos todos los ciudadanos, en este caso forzosa y necesariamente bajo la dirección de Guaidó, pero siempre que asuma la jefatura del CONTRAGOLPE CONSTITUCIONAL. A falta del poder real de COMANDANTE EN JEFE  de la FAN, que no tiene, la Constitución le impone a Guaidó asumir la jefatura del CONTRAGOLPE CONSTITUCIONAL por ser el Encargado de la Presidencia de la República.

¿Y si Guaidó no asume la jefatura del CONTRAGOLPE CONSTITUCIONAL? De la sociedad civil surgirán los que llenen este vacío político. Y hasta podría suceder que sea de los militares. No podemos descartar nada. En circunstancias como las que vivimos cobra vigencia la frase del historiador González Guinán (“de debajo de las piedras saldrá el carajo”) que radiografía el imprevisto como una constante en la historia de Venezuela. Recordemos que Guaidó es un imprevisto que salió de debajo de las piedras.

Sobre cómo preparar y ejecutar el CONTRAGOLPE CONSTITUCIONAL daremos mi opinión luego que sepamos el 10-03-20 si Guaidó asume o no su jefatura.

petitdacosta@gmail.com


ENCARGADURÍA 10                          08-03-20



viernes, 6 de marzo de 2020

PARA QUE CESE LA USURPACIÓN HAY QUE DAR EL CONTRAGOLPE CONSTITUCIONAL



¿Para qué está Guaidó Encargado de la Presidencia de la República? En principio para cubrir la vacante del titular del cargo por inexistencia del electo para el período 2019-2025, y hasta tanto fuese electo en el más breve plazo posible. Es lo dispuesto en el Art. 233 de la Constitución para el supuesto de normalidad constitucional.

Sucedió, sin embargo, que el mismo día en que Guaidó asumió formalmente el cargo por disposición expresa de la Constitución, se produjo la ruptura del orden constitucional por el Golpe de Estado dado por Cuba, valiéndose de sus fuerzas de ocupación militares y paramilitares, mediante el cual impuso, contra la voluntad del pueblo venezolano, a su títere Nicolás Maduro como presidente para el período 2019-2025, quien desde entonces está incurso en el delito de usurpación ejerciendo como gobernante ilegítimo de facto (de hecho).

La ruptura del orden constitucional por el Golpe de Estado dado por Cuba imponiendo a Maduro, acto de fuerza sostenido en el ejército de ocupación, cambió la situación al supuesto de hecho previsto en el Art. 333 de la Constitución cuya consecuencia jurídica es la orden a todos los civiles y militares de restablecer la vigencia efectiva de la Constitución, respondiendo al Golpe de Estado contra la Constitución con el Contra-Golpe Constitucional para restablecer su vigencia, único acto de fuerza autorizado por la Carta Magna precisamente en su defensa.

En consecuencia, siendo la USURPACIÓN de la Presidencia de la República un Golpe de Estado que rompe el orden constitucional, para que CESE LA USURPACIÓN, y sea convocada la elección del Presidente de la República para el período 2019-2025 que está en curso, se requiere dar el CONTRAGOLPE CONSTITUCIONAL,  dando cumplimiento al deber que tenemos, civiles y militares, de restablecer la vigencia efectiva de la Constitución.

Conclusión: si para restablecer la vigencia efectiva de la Constitución se requiere el CESE DE LA USURPACIÓN, para que CESE LA USURPACIÓN se requiere dar el CONTRAGOLPE CONSTITUCIONAL.

Tampoco hay sustituto del CONTRAGOLPE CONSTITUCIONAL.



ENCARGADURÍA 9                             06-03-20


petitdacosta@gmail.com

jueves, 5 de marzo de 2020

NO HAY SUSTITUTO AL CESE DE LA USURPACIÓN


Es el único modo de restablecer la vigencia de la Constitución

1.- ¿Por qué Guaidó está Encargado de la Presidencia de la República?

Porque el 10 de enero de 2019 se produjo la falta absoluta del titular del cargo para el período 2019-2025 por inexistencia del que debió ser electo previamente. No había presidente electo y todavía no lo hay. Y como para que en tal supuesto no se produzca un vacío de poder, el Art. 233 de la Constitución ordena que el Presidente de la Asamblea asuma el cargo con el carácter de Encargado de la Presidencia de la República. Así se hizo y desde entonces Juan Guaidó es el PRESIDENTE LEGÍTIMO DE LA REPÚBLICA, con el carácter de Encargado, por disposición expresa de la Constitución (ope legis), reconocido como tal por la OEA, la Unión Europea y más de 50 países. 

2.- ¿Porqué no había presidente electo para el 10-01-19 y todavía no lo hay?

No lo había en aquel momento porque la Asamblea Nacional declaró inexistente, por estar viciada de insconstitucionalidad absoluta,  la supuesta elección presidencial celebrada en 2018, por cuyo motivo fue desconocido su resultado por la OEA, la UE y más de 50 países.

Y todavía no hay presidente electo porque no se ha podido celebrar la elección presidencial para elegir al Presidente de la República correspondiente al período sexenal 2019-2025, como lo dispone el Art. 233 de la Constitución.

3.- ¿Qué impide la elección del Presidente de la República para el período 2019-2025?

La impide el “Golpe de Estado” dado por Cuba, un acto de fuerza que ha roto el orden constitucional al desconocer a Guaidó como PRESIDENTE LEGÍTIMO e imponer paralelamente el gobierno de facto (de hecho) de su títere Maduro, quien usurpa el cargo sostenido por las fuerzas de ocupación: militares y paramilitares.

Conclusión: para elegir al Presidente de la República correspondiente al período 2019-2025, actualmente en curso, hay que remover el obstáculo que lo impide. A la remoción de este obstáculo, primer paso para restablecer la vigencia de la Constitución, se le llama CESE DE LA USURPACIÓN y consiste en el derrocamiento del gobierno títere de Cuba encabezado por el usurpador Maduro, el títere mayor de Cuba. Al cese de la usurpación se le conoce comúnmente como “salir de Maduro”.

En consecuencia, no hay sustituto al CESE DE LA USURPACIÓN. Es el único modo de restablecer la vigencia de la Constitución.


ENCARGADURÍA 8                             05-03-20



domingo, 1 de marzo de 2020

LA TRAICIÓN PARA DESACTIVAR EL TIAR



Veamos la secuencia de la traición al pueblo venezolano, concretada por la quintacolumna movilizada por Cuba-Maduro para desactivar el TIAR.

1.- Durante su exitosa gira como PRESIDENTE LEGÍTIMO DE VENEZUELA, Guaidó declaró varias veces: SOLOS NO PODEMOS, porque luchamos contra un CONGLOMERADO CRIMINAL.

Tal declaración llevaba implícita la solicitud de auxilio militar del TIAR, porque: a) No ha hay salida electoral, porque si la hubiera solos podríamos; b) No hay otra salida pacífica, porque si la hubiera solos podríamos; c) Sólo hay una salida (la expresada por Maduro al gobierno argentino: “a mí me sacan a plomo limpio”, y los demócratas no tenemos armas. Las necesitamos para sacarlo a “plomo limpio”.

2.- Vistas estas declaraciones, que hacían sospechar que Guaidó había adoptado la posición de los radicales, Cuba-Maduro movilizó a su quintacolumna, formada por ultracolaboracionistas (Mesita) y colaboracionistas (Mesa), para desactivar el TIAR y asegurarse de que los demócratas siguiéramos solos y, por tanto, sin poder sacarlo del poder. Primer paso: asegurarse de que Guaidó no solicite la aplicación del TIAR, si acaso fuere consecuente con lo dicho por él en el extranjero. Con esta finalidad Cuba-Maduro tomó de rehén al tío de Guaidó y lo acusó de terrorismo y narcotráfico. Evidentemente una extorsión.

La quintacolumna (colaboracionistas de la MUD y ultracolaboracionistas de la Mesita) no ha denunciado la extorsión ni condicionado la negociación con Maduro a que sea liberado el tío de Guaidó. Simplemente callan, demostrando que la quintacolumna está con Cuba-Maduro.

3.- Luego Cuba-Maduro da el paso siguiente, convenido con su quintacolumna de ultracolaboracionistas y colaboracionistas,  para desactivar el TIAR: apresurar una negociación fingida para elegir un nuevo CNE, que se concreta precisamente antes del 3 de marzo para cuando está convocado el TIAR. Claro: es el CNE para la elección de la AN que acompañará a Cuba-Maduro hasta 2025. No para la elección presidencial que llenaría la vacante constitucional de titular de la Presidencia de la República durante el período en curso (2019-2025).

4.- Mañana el representante de Guaidó ante el TIAR dirá: a) Si su representado cede a la extorsión, desistiendo de solicitar ayuda extrannjera; o, b) Si la solicita formalmente rompiendo con los colaboracionistas y ultracolaboracionistas, que quedarían en evidencia como quintacolumna. Consecuencia: el tío de Guaidó seguiría en la cárcel hasta que Venezuela sea liberada.

5.- Cuba-Maduro y su quintacolumna de ultracolaboracionistas y colaboracionistas tienen en sus manos una carta para el supuesto de que Guaidó solicite la intervención del TIAR honrando sus palabras: “SOLOS NO PODEMOS.” Esa carta es: estamos negociando una salida electoral, prueba de lo cual es que hemos convenido en elegir un nuevo CNE. Con este argumento se impondrá la tesis de los más reacios en el TIAR a la intervención militar: agotar la vía pacífica.

Ya lo dije: Guaidó ha debido desautorizar la negociación del CNE antes de la reunión del TIAR. Si lo hubiera hecho, su planteamiento ante el TIAR podría haber sido: si ustedes los del TIAR no van a actuar, dennos las armas para que sea nuestro pueblo el que libere  a Venezuela de Cuba, su gobierno títere y su conglomerado criminal. Dennos las armas para defendernos porque nos están matando.

No cabe esperar que el TIAR actúe, alegando que aquí están negociando. De este modo Cuba-Maduro logrará su objetivo de desactivar el TIAR, para lo cual movilizó a los traidores que forman su quinta-columna.


ENCARGADURÍA 7                            01-03-20 



sábado, 29 de febrero de 2020

LOS QUE VOTEN EN LAS PARLAMENTARIAS SIRVEN A MADURO Y A LOS COLABORACIONISTAS




1

En 2015 el pueblo eligió una Asamblea Nacional de oposición y le dio mayoría calificada de dos tercios, inducido por la promesa de que, apenas se instalara, procedería a destituir a Maduro y sustituirlo por un gobierno de transición.

En 2020, cinco años después, está demostrada la inutilidad de la AN para conseguir este objetivo. En consecuencia, nada se gana con elegir otra que terminará siendo la que acompañe a Maduro, sirviéndole de comparsa, hasta 2025 cuando terminará el período presidencial en curso.

2

¿A quién beneficia elegir una nueva AN? A los políticos, que seguirán enchufados haciendo negocios con Maduro. A la gente no la beneficia en nada. Lo prueba que en estos cinco años (2015-2020), con una AN controlada por la MUD, la gente no se ha beneficiado sino, por el contrario, su situación ha empeorado, porque Maduro sigue haciendo arbitraria y despóticamente lo que le da la gana al extremo de ir consumando un genocidio progresivo sin que nadie lo detenga. Para escapar de este genocidio, 5 millones de venezolanos han huido al extranjero.

Elegir una nueva AN en estas condiciones sería votar por la continuidad de Maduro hasta 2025, por lo menos, lo cual significa votar por la consumación del genocidio y porque vivamos cada día peor que el anterior. Sería un acto de masoquismo, que culminaría en suicidio colectivo.

3

Sirven a Maduro los que invitan a votar en las elecciones parlamentarias con el argumento falaz: No podemos regalarle la AN a Maduro/No podemos renunciar a los espacios.

Maduro no necesita de la AN para seguir gobernando. Tiene a la Constituyente para que apruebe las leyes y todos sus actos de gobierno. La Constituyente usurpa la función legislativa y de control político de la Administración. Y tiene el TSJ para anular todo lo que pretenda hacer la AN y para sustituirla, usurpando la función parlamentaria, cuantas veces le dé la gana.

Realmente para lo único que Maduro necesita hacer elecciones parlamentarias es para simular ante la comunidad internacional que cumple con la Constitución y sobre todo para que CESE EL INTERINATO de Guaidó, y de este modo dejar sin argumento a Estados Unidos, la OEA, la UE y el Grupo de Lima. Si no hay usurpación ni encargaduría de la presidencia, se acabó el cuento.

En consecuencia, los que voten en las elecciones parlamentarias estarán votando por Maduro y para que ningún país democrático nos ayude porque ya no habrá fundamento político-constitucional para hacerlo.

Los que voten en las elecciones parlamentarias se sumarán con su voto, objetivamente, a los colaboracionistas y ultracolaboracionistas que han pactado las elecciones parlamentarias con Maduro, en lugar de la presidencial que es la ordenada por la Constitución y la única que beneficiaría a la gente porque cambiaría favorablemente su situación al salir de Maduro y sus bandas de delincuentes.


ENCARGADURÍA 6                          29-02-2020

              

miércoles, 26 de febrero de 2020

DE LA DEFINICIÓN PREVIA DE GUAIDÓ DEPENDE LA MANIFESTACIÓN DEL 10 DE MARZO



Los ultracolaboracionistas de la Mesita y los colaboracionistas de la MUD han pactado con los castrocomunistas, títeres de Cuba, elegir la AN que pondrá fin al interinato de Guaidó a mediados de este año y acompañará a Maduro hasta 2025. Toca a Guaidó demostrarnos que este pacto es una vil traición en contra suya o, por el contrario, él participa de esta canallada al pueblo venezolano.

Esperamos entonces que:

Desautorice pública y categóricamente a los diputados que se están reuniendo con los castro-comunistas con el fin de escoger el CNE para las elecciones parlamentarias. Lo haga fundándose en el Art. 233 de la Constitución que antepone la elección del Presidente de la República para el período 2019-2025 a cualquiera otra, en virtud de la inexistencia de presidente electo.

Y porque para la convocatoria de la elección presidencial es imprescindible que CESE LA USURPACIÓN y así el ENCARGADO DE LA PRESIDENCIA DE LA REPÚBLICA constituya el GOBIERNO DE TRANSICIÓN que garantice que dicha elección sea libre y justa.

Si Guaidó hace este pronunciamiento público y categórico, la manifestación del 10 de marzo hasta la AN sería para respaldarlo y acompañarlo a rescatarla de colaboracionistas y ultracolaboracionistas a quienes se expresaría repudio.

Si Guaidó no hace este pronunciamiento público y categórico, nadie debe ir a la manifestación hasta la AN porque sería convalidar su entrega a Maduro y apoyar el pacto infame con colaboracionistas y ultracolaboracionistas. Que se queden solos hasta la hora en la cual el pueblo ajuste cuentas con ellos.


ENCARGADURÍA 5                          26-02-20