lunes, 11 de febrero de 2019

RESPONDER A LOS EJERCICIOS MILITARES CON LOS EJERCICIOS CIVILES


(preparativos de la huelga general insurreccional)

Nuestro enemigo verdadero es Cuba, personificada en Maduro. Para nosotros los venezolanos, Maduro es Cuba porque Cuba ocupa a Venezuela, donde gobierna por medio de Maduro, quien es su títere. A Maduro lo sostiene Cuba. Y Cuba vive de Venezuela, que la alimenta a cambio de la miseria y el hambre de los venezolanos.
Aquí la oligarquía comunista de Cuba se está jugando su supervivencia. Si pierde a Venezuela, caerá irremediablemente. Y sabe la tragedia que entonces le sobrevendrá. Lo que debió ocurrirle en los años 90. Y no le ocurrió por algo sin antecedentes en la historia universal: un acto de “mariconería política”, en virtud del cual los gobernantes de Venezuela pagaron a la oligarquía comunista cubana para que los poseyera, lo que aún siguen haciendo. Pagan para que los posean, algo nunca visto en política internacional, cuando lo contrario es la regla: el que paga, posee y manda.
Entendamos entonces que nuestra lucha no es sólo por la democracia, sino principalmente por la soberanía y la dignidad nacional mancillada. Y que Maduro, representante y títere de Cuba, no se irá sino lo echamos, lo que significará expulsar a Cuba de Venezuela. No habrá, pues, cese de la usurpación sino hay antes o simultáneamente cese de la ocupación cubana. Ambas son causa y consecuencia. La ocupación cubana es la causa de la usurpación de Maduro, porque Cuba lo impone en la presidencia ya que lo necesita allí para sobrevivir, lo que sólo puede lograr explotando a Venezuela.
Es, pues, inevitable la confrontación con Cuba, personificada en Maduro. Su fortaleza ha estado, hasta ahora, en que cuenta con el Alto Mando Militar, escogido por Cuba para que la FANB funcione como ejército de ocupación. Y, para exhibirlo como su fortaleza, Maduro se retrata con los altos mandos y ejecuta ejercicios militares. Por su parte, las fortalezas de nuestras fuerzas, bajo el mando de Guaidó como líder de la transición, está en que contamos con la comunidad internacional y con el 85% del pueblo venezolano que rechaza a Maduro, como lo confirman las encuestas y las manifestaciones pacíficas.
Pero Guaidó debería iniciar, en respuesta a Maduro, los ejercicios destinados a exhibir las fortalezas de las fuerzas democráticas, paso previo a la confrontación inevitable. A la exhibición militar de Cuba y Maduro, debería responder con el retiro de la denuncia del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) acompañado de la invocación a todos los países democráticos de América de auxiliarnos ante la ocupación cubana, que es una agresión.
Simultánea con esta demostración de fuerza militar internacional, este 12 de febrero debería pasarse a otra etapa de la movilización civil, que es la de organizar el ejército civil (el 85% de la población) para la acción decisiva en las calles que será necesariamente la huelga general insurreccional. Subrayo: insurreccional, como fue la declarada el 21-01-1958 que culminó con el derrocamiento del tirano el 23 de enero. Los preparativos de la huelga general insurreccional serían equivalentes a los ejercicios civiles, los cuales me abstengo de indicar aquí por razones obvias. En resumen: erigirse Guaidó en Comandante en Jefe del Ejército Civil, que con la huelga general insurreccional terminará de imponerlo como Comandante en Jefe de la FAN. 
La huelga general insurreccional tendrá entre otras ventajas: 1) Creará las condiciones para que insurja la mesocracia militar (de coroneles hasta sargentos) contra Cuba y sus títeres Maduro y el Alto Mando; 2) Justificará, si fuere necesario, el auxilio de los países de América con fundamento en el TIAR, para lo cual es absolutamente necesario insistir que estamos luchando contra la ocupación cubana, de cuya agresión son representativos Maduro y el Alto Mando Militar.
La etapa de las manifestaciones disuasivas para demostrar apoyo multitudinario se ha agotado, porque al enemigo no lo han conmovido. Pasemos a la etapa de los ejercicios de respuesta, demostrativos de nuestras fortalezas, para decirle al enemigo que no le tememos a la confrontación, pero el resultado de ella sería su destrucción total.


LIBERACIÓN NACIONAL 235 

sábado, 9 de febrero de 2019

CESE DE LA OCUPACIÓN CUBANA

(Para que cese la usurpación)

Con el juramento prestado el 23-01-19 el diputado Juan Guaidó asumió como Encargado de la Presidencia de la República y, al hacerlo, asumió el liderazgo del país en el inicio, por lo menos, de lo que ha dado en llamar “transición.” Es un hecho de inmensa trascendencia. Y durante los 17 días transcurridos ha obtenido el reconocimiento internacional, produciéndose en consecuencia el aislamiento de la narcotiranía. A pesar de ello, Maduro no ha cedido. La explicación es que Maduro es títere de Cuba. Fue puesto por Cuba para cumplir órdenes de Cuba. Y sólo entregará si recibe órdenes de Cuba. Se diferencia así de los anteriores tiranos, porque ninguno de ellos fue títere de un país extranjero.

Entonces Maduro personifica la ocupación cubana de Venezuela. Derrotada Cuba en su primera invasión a Venezuela en los años 60, optó por infiltrarse la FAN con agentes suyos que le entregaron Venezuela sin disparar un tiro en la mayor traición de la patria registrada en la historia universal. Prevalida de su éxito, Cuba controla toda la República:

1.- Maduro es su títere y títere todo su gobierno paralelo.

2.- Al ser títere de Cuba el usurpador Comandante en Jefe de la FANB, es también títere de Cuba el Alto Mando Militar designado por el usurpador, cuya composición la determina Cuba.

3.- Al ser títere de Cuba el Jefe de Estado usurpador, son también títeres de Cuba los funcionarios del servicio exterior paralelo.

4.- Al ser títere de Cuba el Jefe del Gobierno usurpador son títeres de Cuba todos los cargos de seguridad del gobierno paralelo por estar sometidos a la dirección de los cubanos que les han enseñado las torturas más refinadas.

5.- Al ser títere de Cuba el Jefe de Gobierno usurpador son también títeres todos los cargos de identificación, migración y extranjería de su gobierno paralelo.

5.- Al ser títere de Cuba el Jefe del Gobierno usurpador son también títeres de Cuba todos los altos cargos de su gobierno paralelo.

A lo anterior se agrega que, no conforme con haber convertido a  la usurpadora FANB en ejército de ocupación al servicio de Cuba, están destacados dentro del territorio venezolano aproximadamente 44.000 militares o milicianos cubanos, muchos encubiertos como médicos, educadores o entrenadores deportivos.

Ocupado como está el territorio e intervenido el gobierno por Cuba no cabe esperar que Maduro renuncie a la usurpación o se vaya pacíficamente, ni sus acompañantes en el gobierno paralelo lo hagan por cuyo motivo hay que: 1) Activar los mecanismos de defensa con auxilio internacional; y, 2) Organizarse como ejército civil para coadyuvar a este auxilio.

Lo procedente, primero, es entonces que el Presidente Encargado Juan Guaidó anuncie y haga efectivo el retiro de la denuncia del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca hecha en 2012 por la narcotiraría títere de Cuba. Y enseguida solicite el auxilio de todos los países de América ante la invasión cubana del territorio nacional.

Al restablecer la vigencia de ese Tratado: 1) Presionamos a Cuba para que se vaya de Venezuela o exponerse a que la echemos por la fuerza con auxilio de los demás países de América; y, 2) Prevenimos el apoyo de Rusia, China y Turquía a la narcotiranía títere de Cuba

Para que cese la usurpación de Maduro debe cesar la ocupación cubana. Porque la usurpación de Maduro es consecuencia de la ocupación cubana. Vayamos a la causa y no nos quedemos en la consecuencia. Hagamos, pues, prioridad absoluta la liberación de Venezuela frente a Cuba.


LIBERACIÓN NACIONAL 234        09-02-19




viernes, 1 de febrero de 2019

LOS HECHOS ESTÁN DÁNDONOS LA RAZÓN A LOS EXECRADOS RADICALES: "GUERREROS DEL TECLADO"



I) Sosteníamos que la abstención masiva y militante era la mejor manera de deslegitimar a la narcotiranía comunista de la delincuencia organizada, porque pondría en evidencia ante el mundo entero que en Venezuela no hay democracia.
Estamos viendo los resultados de la abstención masiva y militante: 1) Anuló política y jurídicamente primero a la Constituyente Comunista desconocida como autoridad por el pueblo venezoalno y por todos los países democráticos, quedando reducida a parapeto grotesco. 2) Anuló políticamente a los gobernadores, convertidos en payasos colaboracionistas los cuatro que se prestaron a la farsa. 3) Anuló política y jurídicamente la reelección fraudulenta de Maduro para el período 2019-2025, con la consecuencia del desconocimiento de su autoridad por la AN, por la OEA y por todos los países democráticos de América y Europa. Así, pues, la abstención masiva y militante nos ha dado tres victorias políticas de repercusión mundial, ganando a nuestro favor el apoyo contundente de la comunidad internacional.
II) Sosteníamos la obligación de la AN de elegir a un Encargado de la Presidencia de la República, llamado por algunos Presidente Encargado o Presidente Interino, como consecuencia de dos decisiones suyas que respaldamos: 1) La del 23-10-16 que declaró roto el orden constitucional por el Golpe de Estado dado por Maduro en connivencia con el TSJ, lo cual constituía el supuesto de hecho previsto en el Art. 333 de la Constitución, cuya consecuencia jurídica es restablecer su vigencia efectiva tomando discrecionalmente las medidas conducentes a este fin, que en este caso debió comenzar por la deposición de Maduro y designación de su sustituto; y, 2) La del 09-01-17 que declaró la falta absoluta de Maduro (Art. 233), cuya consecuencia jurídica es la acefalía o vacancia del cargo que había desempeñado hasta esa fecha, debiéndose por tanto proveerlo con un Encargado de la Presidencia de la República. Sostuvimos que, por abstenerse de proveer el cargo, la AN había incurrido en omisión constitucional en ambos casos. La respuesta que nos dieron los colaboracionistas fue: ambos acuerdos de la AN son “inejecutables.”
Sucedió entonces que el 10-01-19 se produjo la falta absoluta del Presidente Electo por su inexistencia, por cuyo motivo el Presidente de la AN, diputado Juan Guaidó, quedaba investido, por disposición expresa de la Constitución (Art. 233), como Encargado de la Presidencia de la República, y así debía reconocerlo la AN. Pero los colaboracionistas empezaron a maniobrar con diversos pretextos para que también la Constitución fuera “inejecutable”.
Movido por los radicales “guerreros del teclado” el pueblo exigió a Guaidó que asumiera el cargo cumpliendo el deber que le impone la Constitución. Y, sin duda, fue por este motivo que Guaidó obvió los impedimentos de los colaboracionistas prestando ante el pueblo el juramento que se le exigía para su reconocimiento internacional.
III) Al asumir Guaidó como Encargado de la Presidencia de la República se produjo el efecto político que estábamos buscando desde cuando en 2016 propusimos hacer esta designación. La autoridad de Maduro está desgastándose cada día. Cuando Maduro, como todos los tiranos, no puede poner preso a Guaidó resulta evidente que ha perdido la autoridad. Y cuando Maduro, como todos los tiranos, reconoce de hecho que si toca al legítimo se expone a la reacción violenta del pueblo y a la acción concertada de la comunidad internacional, resulta evidente que nada detiene su caída.
IV) Sostuvimos que la salida está en la calle. Sin calle no hay  salida. Y el Presidente Guaidó lo ha reconocido convocando a sucesivas manifestaciones. El paso sucesivo deberá ser organizarnos como ejércitos civiles los 5 millones de venezolanos en el extranjero y los 20 millones que permanecemos aquí.
Cualquiera de los tiranos que ha padecido Venezuela habría salido del país ante la certeza de la proximidad del fin de la tiranía. Pero ya lo he advertido: Maduro no es Maduro. Es Cuba, de la cual es títere. Si traiciona a Cuba, lo ejecuta Cuba. Ha vendido su alma al diablo. Y es el diablo el que se la llevará.
Como se ve: estamos próximos al desenlace porque los execrados radicales, “guerreros del teclado”, nunca se rindieron. Y los hechos les han dado la razón.


LIBERACIÓN NACIONAL 23              01-02-19



sábado, 26 de enero de 2019

AL LIBERTARSE VENEZUELA PERDERÁ CUBA SU SEGUNDA FUERZA ARMADA


Si colocamos el debate en donde debe estar, que nuestra lucha es para liberarnos de Cuba que nos sojuzga y oprime teniendo a Maduro de títere, ampliaremos y consolidaremos el apoyo nacional e internacional. Si repetimos en todas partes:
“Maduro es Cuba. Lo puso Cuba en el cargo que ahora usurpa. Lo maneja Cuba, a su antojo, como su títere. Es el monigote de Cuba. Él no piensa, sino ejecuta las órdenes que recibe de Cuba. Su jefe es Raúl, heredero de su hermano Fidel”, colocaremos el debate político-constitucional en la perspectiva correcta. Y haremos ver que su tiranía es la tiranía de Cuba sobre los venezolanos. Aún más, podrán entender porqué no hemos podido derrocar la tiranía en 20 años. Porque no se trata de derrocar a un tirano cualquiera, sino de liberarnos de un país que se ha apoderado de Venezuela con un ejército de ocupación por la traición de los títeres.
Si traemos al debate que la FAN prevista en la Constitución fue convertida en la FANBolivariana formada y adoctrinada por Cuba. Que esta FANB es el cuerpo armado del gobierno títere de Cuba, por lo cual Cuba cuenta con dos ejércitos: el que está en Cuba y el que está en Venezuela. Es el único país de América que tiene dos ejércitos. Si su Comandante en Jefe es un títere de Cuba esa fuerza armada está bajo la jefatura de Cuba. Si esa fuerza armada se rige por la doctrina militar impuesta por los cubanos, está bajo el mando de Cuba. Si sus más altos oficiales son adoctrinados por cubanos en Cuba, esta fuerza armada está bajo el mando de Cuba. Si el Alto Mando responde a la doctrina que se le ha enseñado en Cuba, tanto así que lo confiesa públicamente con sus lemas, esta fuerza armada está bajo el mando de Cuba. 
El que Cuba tenga dos fuerzas armadas: una en la isla y otra en tierra firme, es sin duda un gravísimo peligro para todos los países de América. Eso lo comprendieron los libertadores de América. El imperio español tenía dos fuerzas armadas: una en España y la otra en cada de sus colonias de América. Dejar la situación sin cambio era un grave riesgo para el país que se independizara. Lo entendió perfectamente Bolívar y de allí que considerara necesaria la independencia de todos los países americanos. A este criterio obedeció su campaña libertadora hasta los límites de los países libertados por San Martín.
Acierta el Presidente Guaidó cuando establece como prioridad de su gobierno expulsar de la Fuerza Armada a los cubanos que están en su seno, primer paso para que deje de ser otra Fuerza Armada cubana y vuelva a ser la Fuerza Armada Nacional venezolana y nacionalista. Para esta tarea se necesita previamente el apoyo de todos los países democráticos de América al restablecimiento de la democracia en Venezuela en un proceso libertador en sentido inverso al del siglo XIX. Entonces partió de Venezuela la gesta libertadora y ahora debe venir hacia Venezuela.
Al libertarse Venezuela perdería Cuba su segunda Fuerza Armada. Tendría sola la suya. Y Venezuela recuperaría la Fuerza Armada para tener siquiera una, cuando actualmente no tiene ninguna patriótica y democrática.



LIBERACIÓN NACIONAL 232   

                      

MADURO NO SE HA IDO PORQUE LE VENDIÓ SU ALMA A SATANÁS (CUBA)



Maduro no es Maduro. Es Cuba. Lo puso Cuba en el cargo que ahora usurpa. Lo maneja Cuba, a su antojo, como su títere. Es el monigote de Cuba. El no piensa, sino ejecuta las órdenes que recibe de Cuba. Su jefe es Raúl, heredero de su hermano Fidel.
Los anillos de seguridad de Maduro son cubanos. Tienen el encargo de cuidarlo de los venezolanos, porque los cubanos saben que los venezolanos no lo queremos. Pero los cubanos puestos para cuidarlo también tienen órdenes de ejecutarlo si traiciona a los cubanos desobedeciéndolos.
Así Maduro no puede rendirse sin permiso de los cubanos. No puede escapar tomando un avión sin permiso de los cubanos. Apenas haga un movimiento sospechoso para los cubanos, los anillos de seguridad procederán por instrucciones de La Habana.
Los que conozcan la historia de los cubanos de Castro saben que Maduro está bajo su vigilancia más estrecha. Su caso es semejante al que le vende su alma al diablo. No tiene escapatoria. Y Maduro le vendió su alma a Satanás, que es la Cuba de los Castro. Y Satanás dispondrá de él si lo traiciona desobedeciéndolo.
Entendamos entonces que estamos luchando contra Satanás (Cuba), siendo Maduro apenas su títere. Y acabar con la tiranía de Maduro será vencer a Satanás (Cuba) echándolo de Venezuela.


LIBERACIÓN NACIONAL 231          26-01-19



jueves, 17 de enero de 2019

ENMENDAR EL DISPARATE CON UNA JUNTA DE GOBIERNO Y ENSAYO DEL SISTEMA PARLAMENTARIO


La AN tiene 3 años declarando usurpador a Maduro sin pasar de la mera declaratoria con el pretexto colaboracionista de que sus propios acuerdos son “inejecutables”. Excusa que le ha servido para cohabitar con Maduro permitiéndole seguir en el ejercicio del cargo usurpado. No le ha importado a Maduro que lo califiquen de “usurpador” si sus aliados colaboracionistas impiden dar el paso siguiente: la elección del presidente legítimo.
Se trata de una obra de teatro que tiene tres años en cartelera para engaño del público de galería. Ahora los actores colaboracionistas pretenden que siga en cartelera. Pero el público se ha cansado. Ya le fastidia la repetición vacua. Reclama que aparezca, por fin, en escena el personaje hasta ahora oculto: el presidente legítimo. Y ya no admite excusa porque el personaje esperado aparece en el libreto al cambiar la escena. Exactamente en el Art. 233 de la Constitución, donde dice que debe aparecer en el escenario el Presidente de la AN haciendo el papel de Encargado de la Presidencia.
Pero en lugar de atenerse al libreto, y así complacer al público, los colaboracionistas se ha inventado una fórmula rabulesca estampada como acuerdo tercero en el aprobado el 15-01-19, que  dice: “TERCERO: Aprobar el marco legislativo para la transición política y económica, fijando las condiciones jurídicas que permita iniciar un proceso progresivo y temporal de transferencia de las competencias del Poder Ejecutivo al Poder Legislativo, con especial atención en aquellas que permitan adoptar las medidas necesarias para restablecer el orden constitucional…..”
Ni temporalmente pueden ser transferidas las competencias del Ejecutivo al Legislativo. Ni siquiera en el sistema parlamentario y menos aún en el presidencial. A este disparate se llega porque los colaboracionistas no aceptan que Guaidó tenga autonomía en el ejercicio temporal de la presidencia. Tiene que compartirla con ellos. Con este fin ensayarán la presidencia asamblearia. Todos presidentes y ninguno en particular. Algo rechazado mundialmente desde su fracaso en la Revolución Francesa.
¿Cómo enmendar este error? Guaidó podría proponer, para seguir contando con el apoyo de la AN, que a cambio de reconocerlo como Encargado de la Presidencia de la República formaría una junta de gobierno con un representante de cada partido de la AN como super-ministro, al estilo de la Junta Revolucionaria de Gobierno en 1945 y la Junta de Gobierno de 1958. Así Guaidó sería el Jefe de Estado y Jefe de Gobierno, pero manejándose como si el  gobierno fuera colegiado.
Además como en su caso, igual que lo fue con Lepage en 1963, no perdería la diputación y, por tanto, su condición de miembro de la AN, se comprometería a lo que es propio del sistema parlamentario: a participar de los debates parlamentarios y a someterse a su control en sesión especial. Así nos haría un gran favor: mostrar al pueblo venezolano las bondades del sistema parlamentario para su implantación futura.
No hay mal que por bien no venga. La pretensión desmedida de los colaboracionistas podría traernos estos beneficios: 1) Que tengamos una junta de gobierno para la transición; y, 2) Que ensayemos el sistema parlamentario como alternativa ante el fracaso del sistema presidencial.
Piénselo, Guaidó, rompa el cerco dando un giro positivo.


LIBERACIÓN NACIONAL 230                          17-01-19


miércoles, 16 de enero de 2019

ACABEMOS CON EL JUEGUITO COLABORACIONISTA DE COHABITAR CON EL TIRANO USURPADOR


Ayer (15-01-19) la AN aprobó un acuerdo con este título: ACUERDO SOBRE LA DECLARATORIA DE USURPACIÓN POR PARTE DE NICOLÁS MADURO MOROS Y EL RESTABLECIMIENTO DE LA VIGENCIA DE LA CONSTITUCIÓN. Comencemos su análisis con criterio político-jurídico, ya que estamos ante una crisis política en cuya solución el Derecho es un auxiliar.

El dispositivo del ACUERDO comienza así:
“PRIMERO: Declarar formalmente la usurpación de la Presidencia de la República por parte de Nicolás Maduro Moros y, por lo tanto, asumir como jurídicamente ineficaz la situación de facto de Nicolás Maduro y repudiar como nulos todos los supuestos actos emananados del Poder Ejecutivo, de conformidad con el artículo 138 de la Constitución.”

Ahora bien, en su primer considerando la AN reconoció que “a partir del 10 de enero de 2019 Nicolás Maduro continúa la usurpación de la Presidencia de la República, pues a pesar de no ser Presidente electo, ocupa de hecho la Presidencia, con lo cual todas las decisiones del Poder Ejecutivo Nacional son ineficaces a partir de ese día”.
Reconoce la AN que Maduro usurpa el cargo desde antes del 10-01-19. Efectivamente:
1.- Cuando el 23-10-16 la AN declaró roto el orden constitucional por el Golpe de Estado (autogolpe) dado por Maduro en complicidad con el TSJ que funciona en Caracas, se convirtió en gobernante de facto y, por consiguiente, en usurpador del cargo.
Pero la AN incurrió en omisión constitucional al no sustituirlo por un presidente legítimo en ejercicio de las facultades discrecionales que concede el Art. 333 para restablecer la vigencia efectiva de la Constitución. Desde entonces la AN cohabita con el usurpador. Van a cumplirse 3 años de esta cohabitación, con el pretexto colaboracionista de que aquel acuerdo era “inejecutable.”
2.- Cuando el 09-01-17 la AN declaró a Nicolás Maduro Moros incurso en falta absoluta cesándolo en el cargo, volvió a incurrir en omisión constitucional cuando se abstuvo de designar el sustituto. Con el pretexto colaboracionista de que el acuerdo era “inejecutable” la AN siguió cohabitando con el usurpador. De esta segunda cohabitación paralela se cumplieron 2 años.
3.- Cuando el 21-05-18 la AN desconoció la reelección fraudulenta de Maduro lo calificó de usurpador y reconoció que había un “vacío de poder”, incurriendo de nuevo en la omisión constitucional de abstenerse de llenar el vacío sustituyendo al usurpador por un presidente legítimo.
Ahora, cuando reconoce la continuidad de la usurpación de la presidencia por Maduro, incurre en la gravísima e imperdonable omisión constitucional de abstenerse de sustituirlo reconociendo como presidente legítimo al Presidente de la AN, diputado Juan Guaidó, a pesar de la disposición expresa de la Constitución (Art. 233).
SI MADURO ES EL USURPADOR, QUIÉN ES EL LEGÍTIMO? Cuando saquemos al usurpador, a quién ponemos si no hay legítimo? Según la Constitución, sería el Presidente de la AN con el carácter de Encargado de la Presidencia de la República, pero la AN no lo ha reconocido así a los efectos político-jurídicos nacionales e internacionales.
Conclusión 1: evidentemente la mayoría de la AN, engañando al pueblo, pretende continuar el jueguito colaboracionista, que lleva 3 años, de cohabitar con el tirano usurpador, con el pretexto de que los acuerdos de la AN que obligan a sustituirlo son “inejecutables”.
Acabemos con este jueguito traicionero forzándola a reconocer a Guaidó como Encargado de la Presidencia de la República.
Derrotemos a los colaboracionistas obligando a la AN, por todos los medios posibles, a reconocer a Guaidó Encargado de la Presidencia de la República (reconocerlo porque es la Constitución la que lo nombra y no la AN).


LIBERACIÓN NACIONAL 229         16-01-19