miércoles, 2 de diciembre de 2020

EL HAMBRE COMO DETONANTE QUE SOLO FALTA ACTIVAR


El próximo domingo 6 de diciembre se iniciará el CONTRAGOLPE CONSTITUCIONAL, ordenado por el Art. 333, con el desafío y desconocimiento contundente de la autoridad de Maduro y su narco-tiranía como lo será la abstención masiva y militante de no menos del 75% de los electores.

A partir de ese día quedará cerrada herméticamente toda posibilidad de salida electoral y pacífica de la crisis venezolana. Con la desaparición de la AN legítima, se habrá disipado el espejismo que se vivió durante los últimos cinco años, el cual sirvió de pretexto al discurso de los colaboracionistas. Estará meridianamente claro que sólo por la fuerza saldremos de la narcotiranía. En consecuencia, el 6D quedarán fuera de juego los colaboracionistas de la MUD-G4. Dejarán de ser el estorbo que han sido hasta ahora para el CONTRAGOLPE CONSTITUCIONAL por tener el control de la AN. Toca a los radicales asumir plenamente el liderazgo del pueblo que demanda la salida inmediata de Maduro, como lo anhela el 90% según las encuestas. Precisamente Maduro ha cometido el error de dejar sin piso a los que le han servido para su perpetuación en el poder simulando ser oposición, provocando de hecho la transferencia del liderazgo a los radicales.

A este error Maduro le ha sumado otro. Con la amenaza de: “los que no voten, no comen”, ha asumido la responsabilidad del hambre después del 6D, sumada a la general que ya existía. Y le ha entregado a los radicales el detonante de la fase activa del CONTRAGOLPE CONSTITUCIONAL, que la abstención es la pasiva. El detonante se llama: HAMBRE. En un país donde los pobres son el 96,2%, en extrema el 79,3%, hay hambre voten o no voten. Pero si Maduro amenaza con que nos va a matar de hambre a los que no votemos, está confesando que administra el hambre a su capricho y según sus intereses políticos. Entonces a él y su banda hay que cobrarle el hambre de todos los hambrientos. Y si hambrientos sólo pueden ser los pobres, ya se explica que llegue a 90% los que quieren se vaya ya. He aquí la carga explosiva que hay que detonar.

En una situación semejante y la misma secuencia estalló la Revolución Francesa con la toma simbólica la Bastilla:

1.- Un monarca absoluto allá, un narcotirano absolutista aquí que, a partir del 6D, será dueño de todos los poderes públicos.

2.- Una situación económica pésima allá y aquí: desplome económico, desempleo, pobreza, hambre, finanzas en el suelo.

3.- Una situación política insoportable: una nobleza vitalicia, escandadolsamente derrochadora, frente a un pueblo empobrecido allá; una oligarquía vitalicia (tiene 20 años), extremadamente corrupta, derrochadora, ostensiblemente ladrona, frente a un pueblo hundido en la miseria, aquí.

4.- Un suceso político que deja a todos sin futuro: la destitución del único ministro que había creado esperanza de mejora, allá; y la elección de una AN servil, especie de Corte del Rey Maduro, cerrando toda posibilidad de una salida electoral y pacífica, aquí.

5.- El detonante: carestía y escasez del pan y del trigo, allá; hambre por escasez e hiperinflación, aquí.

El 14 de julio de 1789 no hubo pan en París (“los que no voten, no comen”) y entonces el pueblo sin miedo, guiado por los radicales, fue al asalto de la Bastilla, representación simbólica de la tiranía. Alli se inició la Revolución Francesa, de repercusión mundial.

Haciendo el paralelismo aquí sólo falta activar el detonante.

petitdacosta@gmail.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario