domingo, 10 de noviembre de 2019

Ejército Constitucional contra la ocupación cubana

Echar a los cubanos para que cese la usurpación de su títere Maduro

La usurpación es un acto de fuerza que se combate con la fuerza, porque contra la fuerza sólo cabe la fuerza. Pero el acto de fuerza constitutivo de la usurpación de Maduro es un acto de fuerza de Cuba contra Venezuela, consecuencia de la ocupación que ejerce sobre nuestro país. Maduro es títere de Cuba. Fue puesto por Cuba para cumplir sus órdenes. Se diferencia así de los anteriores tiranos, porque ninguno de ellos fue títere de un país extranjero. Entonces Maduro personifica la ocupación cubana de Venezuela:
1.- Maduro es su títere y títere todo su gobierno usurpador.
2.- Al ser títere de Cuba el usurpador Comandante en Jefe de la FANB, es también títere de Cuba el Alto Mando Militar designado por el usurpador, cuya composición la determina Cuba.
3.- Al ser títere de Cuba el Jefe de Estado usurpador, son también títeres de Cuba los funcionarios del servicio exterior usurpador.
4.- Al ser títere de Cuba el Jefe del Gobierno usurpador son títeres de Cuba todos los cargos de seguridad del gobierno usurpador por estar sometidos a la dirección de los cubanos que les han enseñado las torturas más refinadas.
5.- Al ser títere de Cuba el Jefe de Gobierno usurpador son también títeres todos los cargos de identificación, migración y extranjería de su gobierno usurpador.
5.- Al ser títere de Cuba el Jefe del Gobierno usurpador son también títeres de Cuba todos los altos cargos de su gobierno usurpador, incluyendo sus diputados.
A lo anterior se agrega que, no conforme con haber convertido a  la inconstitucional FANB en ejército de ocupación al servicio de Cuba, están destacados dentro del territorio venezolano aproximadamente  44.000 militares o milicianos cubanos.
Ocupada como está Venezuela por Cuba y títere suyo como es Maduro no cabe esperar que renuncie al cargo que usurpa o se vaya pacíficamente, ni sus acompañantes en el gobierno usurpador lo hagan por cuyo motivo hay que: 1) Activar los mecanismos de defensa con auxilio internacional; y, 2) Organizarse como ejército civil para coadyuvar a este auxilio.
Reincorporados al Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca queda abierta la posibilidad del auxilio internacional para que nos liberemos de la ocupación cubana, queda ahora hacer nuestra tarea para merecerlo. La tarea consiste en organizarnos como Ejército Constitucional para la liberación de nuestra patria. ¿Cuál Ejército? El civico-militar, organizando el componente o rama civil primero y el componente o rama militar después, hasta que ambas confluyan en una acción cívico-militar como en 1958. ¿Quiénes constituirían el componente o rama civil del Ejército Constitucional? Están disponibles 20 millones de venezolanos que viven todavía en el país. Constituyen el 80% de la población que rechaza a Maduro y su narcotiranía y anhela su fin. ¿Cómo organizar el Ejército Constitucional? Exactamente como lo hicieron la resistencia francesa contra la ocupación alemana y la resistencia clandestina venezolana contra la anterior tiranía.
Agreguemos el ejército civil de reserva con los 5 millones de migrantes venezolanos, que cumplirían estas tareas: 1) Prestar apoyo logístico al ejército civil interior; 2) Servir de propagandistas de la causa en el extranjero, impetrando el auxilio internacional; y, 3) Entrenar cuadros para que refuercen al ejército civil interior ingresándolos al territorio nacional.
Con un Ejército Constitucional de esta magnitud no habría fuerza armada que pudiera derrotarlo; por el contrario, terminaría sumándosele la mayoría de los militares profesionales formando el componente o rama militar del Ejército Constitucional, quedando así asegurada la victoria.


LEY, ORDEN Y BIENESTAR (8)



domingo, 3 de noviembre de 2019

LAS CONDICIONES ESTÁN DADAS

Es cuestión de saberlas aprovechar

El 10-01-19 se produjo la falta absoluta de Presidente de la República por la inexistencia de presidente electo para el período 2019-2025. Ese día el Presidente de la Asamblea Nacional quedó investido automáticamente (ope-legis) como Encargado de la Presidencia de la República, por disponerlo así la Constitución en el Art. 233. No obstante, tal situación jurídico-política no fue reconocida expresa y formalmente por la Asamblea Nacional por motivos que hasta ahora no han explicado los diputados de la mayoría. Ante esta indefinición, el que ya era, por ministerio de la ley, Encargado de la Presidencia de la República, ciudadano Juan Guaidó, decidió hacerlo público y notorio prestando juramento solemne ante el pueblo reunido en la calle el 23 de enero siguiente, o sea, 13 días después de su investidura. Con este gesto de independencia y dignidad se ganó Guaidó la adhesión entusiasta de la inmensa mayoría de los opositores a la tiranía, que vió en su gesto una promesa de liderazgo sin hipoteca con los partidos de la MUD.
Creció la confianza en su persona cuando expuso los objetivos de su interinato que, conforme a la Constitución, finalizaría con la elección del nuevo Presidente de la República. Los ordenó así: 1) Cese de la usupación (del cargo por Maduro, el usurpador); 2) Gobierno de transición; y, 3) Elecciones libres. Hubo acuerdo unánime y respaldo masivo, que luego desperdició. Al rebelde del principio le sucedió el sumiso a los llamados partidos, que en verdad no son tales sino maquinarias electoreras sin ideología ni principios. Unas trampajaulas para los negociados. No entendió que si su rebeldía ante movimientos electoreros, manifestada cuando se les impuso con su juramentación, fue la que despertó el entusiasmo y la confianza en su persona, su sumisión a ellos sería su perdición. Y así ha sido. Transcurridos  nueve meses, el trapiche de la MUD lo ha triturado. Perdió el encanto, degenerando en un politiquero más. Lamentable caso del que ha derrochado el inmenso regalo que le deparó el destino.
Al inicio del penúltimo mes de 2019 nos encontramos en esta situación: 1) Maduro no tiene pueblo. Según las encuestas más del 80% de la población lo repudia, quiere que se vaya. Lo sostienen las 4 bandas criminales descritas con acierto por la periodista Ludmila Vinogradoff, haciendo reminiscencia de la que fue la famosa “Banda de los 4” que gobernó con Mao en China, liquidada a su muerte por Den Xiao Ping. 2) Pero Maduro no ha caído porque no tiene oposición. Ocupan este espacio los colaboracionistas, que compiten entre sí en servilismo. En verdad, hay oposición a una tiranía cuando se organiza para combatirla y derrocarla como sucedió en tiempos de Gómez y Pérez Jiménez. Esto sólo pueden hacerlo movimientos políticos-sociales con ideología y principios. Nunca maquinarias electoreras que sólo buscan cargos y presupuesto público para sostener la legión de activistas y de contratistas que las financian, además del peculado de los jefes.
Una situación así no puede prolongarse indefinidamente. No lo permiten el colapso económico que no da respiro, ni la crisis humanitaria por el desempleo y el hambre, ni la desesperación por el desamparo ante la enfermedad y la muerte, ni la desesperanza por la falta de futuro. Para los que aún vivimos es cuestión de supervivencia. Es también tener ilusión de futuro. Perdida la ilusión con Guaidó, cerremos este capítulo. Iniciemos otro, exhortando a los dos políticos (Ledezma y Machado) que siguen fieles a la estrategia que resume el lema: LA CALLE ES LA SALIDA, LA SALIDA ESTÁ EN LA CALLE, a que organicen a la sociedad civil en ejércitos civiles como lo fue la resistencia clandestina de los años 50, inspirada en la resistencia clandestina francesa contra la ocupación alemana, conscientes de que la situación político-social es mucho más favorable que entonces para un desenlace cívico-militar.
Más del 80% de civiles que quieren que Maduro se vaya y más de 400 oficiales presos por conspirar en contra suya son indicativos de que están dadas las condiciones para un sacudón contra la tiranía, sólo falta saber aprovecharlas adaptando a la realidad actual las enseñanzas del pasado.


LEY, ORDEN Y BIENESTAR (7)



jueves, 24 de octubre de 2019

EL EJÉRCITO CONSTITUCIONAL CONTRA LA USURPACIÓN



La usurpación es un acto de fuerza que se combate con la fuerza, porque contra la fuerza sólo cabe la fuerza. Precisamente a  usar la fuerza contra la fuerza estamos obligados todos los ciudadanos cuando hay usurpación de la Presidencia de la República. Así lo dispone el Art. 333 de la Constitución: “si dejare de observarse por acto de fuerza”, en “tal eventualidad, todo ciudadano investido o no de autoridad, tendrá el deber de colaborar en el restablecimiento de su efectiva vigencia.” O sea, todos debemos colaborar para vencer con la fuerza al acto de fuerza. Pero el mayor obligado es el Encargado de la Presidencia de la República al cual se le ha encomendado expresamente el “cese de la usurpación”, por cuyo motivo tiene accidentalmente la jefatura del movimiento destinado a restablecer la vigencia efectiva de la Constitución de este modo.
¿Qué debió haber hecho Guaidó para cumplir con su deber de cesar la usurpación de Maduro? Debió organizar el ejército constitucional para ejercer la fuerza contra la fuerza. ¿Cuál ejército? El ala civil primero y el ala militar después, hasta que ambas confluyeran en una acción cívico-militar como en 1958. ¿Quiénes constituirían el ala civil del ejército constitucional? Están disponibles 20 millones de venezolanos que viven todavía en el país. Constituyen el 80% de la población que estamos contra Maduro y su narcotiranía. Los hubiera reclutado selectiva y progresivamente para la acción. Y los hubiera organizado, poniéndolos bajo la dirección de un comando. Exactamente como lo hizo la resistencia francesa contra la ocupación alemana y la resistencia clandestina venezolana contra la anterior tiranía.
Agreguemos el ala civil en el extranjero con los 5 millones de emigrantes venezolanos, que debieron ser organizados para estas tareas: 1) Prestar apoyo logístico al ejército civil interior; 2) Servir de propagandistas de la causa en el extranjero; y, 3) Entrenar cuadros para que refuercen al ejército civil interior e ingresarlos al territorio nacional.
Contra un ejército civil de esta magnitud no habría fuerza militar que pudiera derrotarlo; por el contrario, terminaría sumándosele la mayoría de los militares formando el ala militar del ejército constitucional. Victoria asegurada contra el usurpador.
Guaidó fracasó por no haber asumido el rol de Comandante en Jefe del Ejército Constitucional contra la usurpación. ¿Lo intentará a última hora? Ya es tarde para él porque en contra suya tiene la desconfianza por el temor de todos a ser traicionados con una voltereta de diálogo y arreglo con Maduro, inducido por las malas compañías de políticos colaboracionistas causantes de su perdición.
Pero la rueda de la fortuna política que lo favoreció, premiándolo con la oportunidad que desperdició, sigue dando vuelta.   
                                                                                                         


martes, 22 de octubre de 2019

SE LE MURIÓ EL MUCHACHO EN LA BARRIGA


Hace nueve meses Juan Guaidó asumió como Encargado de la Presidencia de la República con este encargo: 1) Cese de la usurpación; 2) Gobierno de transición; y 3) Elecciones libres. Transcurridos nueve meses podemos decir, por ser coincidente biológicamente con la maternidad, que  “se le murió el muchacho en la barriga.”
Lo demuestra que Maduro sigue allí, a pesar de que existen todas las condiciones objetivas y subjetivas en su contra. Las primeras se resumen en colapso de la economía y crisis humanitaria. Las segundas en un hecho evidente: Maduro no tiene pueblo. Lo repudian, por lo menos, 8 de cada 10 venezolanos, por cuyo motivo ha tenido que convertirse en tirano sostenido por bandas de delincuentes uniformados y enmascarados.
En esta situación debió haber caído en estos nueve meses. La única explicación de no haya sucedido así es que, si bien no tiene pueblo, tampoco tiene oposición en contra. Guaidó no ha cumplido este rol, no obstante de que las circunstancias le favorecían. No entendió que existe oposición a una tiranía cuando hay un movimiento insurreccional político-social con el objetivo de derrocarla. Su inexistencia es causa fundamental de que Maduro, sin pueblo y en medio de una pavorosa situación que ha degenerado en crisis humanitaria, se mantenga en el poder.
Una insurrección popular puede hacerse sin armas. Hay varios ejemplos en el mundo. Valga entre nosotros el ejemplo de 1958 cuando, sin haber desastre económico, la tiranía fue vencida por la insurrección popular, dirigido el pueblo como un ejército civil. Sucedió así porque hubo líderes que tuvieron claro que contra una tiranía sólo cabe la insurrección, la cual debe organizarse adaptada a las circunstancias.
A Guaidó se le “murió el muchacho en la barriga” por atarse a los desacreditados partidos políticos colaboracionistas, a pesar de que desde un principio ellos se negaron a juramentarlo como Presidente Encargado. No asumió el liderazgo de la sociedad civil, la única que ha hecho oposición de verdad. Y la cual se ve ahora en la necesidad de engendrar en su seno (con seguridad lo hará) el movimiento insurrecional que llene el vacío que nos deja la ilusión perdida, el muchacho que se le murió a Guaidó en la barriga.


TRANSICIÓN 11

     

miércoles, 12 de junio de 2019

A LOS QUE INTERESE LA VERDAD



El 17-05-2002 presenté demanda, en nombre de la sociedad civil LIDERAZGO TERCER MILENIO, propietaria del INSTITUTO UNIVERSITARIO DE GERENCIA Y TECONOLOGÍA (IUGT), contra PROMOCIONES 86 C.A., propietaria de edificio Torre Solano, situado en Sabana Grande. Con fundamento en el contrato de arrendamiento celebrado entre ambos, demandé a la arrendadora a que conviniera o, en su defecto, el Tribunal la obligara:
1.- En dar por resuelto el contrato de arrendamiento del inmueble.
2.- En reembolsar a mi representada la cantidad de Bs. 30.720.990, pagados por concepto de reparaciones.
3.- En dar por extinguida la obligación de pagar las pensiones de arrendamiento vencidas y las que se vencieren hasta la mudanza del IUGT a una nueva sede.
4.- En pagar a mi representada la cantidad de Bs. 600.000.000, por concepto de daños y perjuicios.
5.- En pagar los costos y costas del juicio.
El 09-06-2003 la demandada convino en la demanda “en todas y cada una de sus partes, tanto en los hechos narrados como en el derecho invocado.”
El 02-07-2003 el Tribunal homologó el convenimiento y acordó proceder como “en autoridad de cosa juzgada”.
El 31-07-2003 los apoderados de la demandada solicitaron al Tribunal que procediera a la ejecución voluntaria del convenimiento, creyendo que la ejecución recaía sobre el demandante cuando el ejecutado era el demandado, que había convenido expresamente en pagar el reembolso, los daños y perjuicios y los costos y costas del juicio y en aceptar que, mientras tanto no efectuase este pago, el IUGT permanecería en el inmueble sin pagar nada por concepto de arrendamiento.
En lugar de honrar la obligación de pago contraída por el convenimiento, la demandada procedió a insolventarse enajenando el único activo que tenía en propiedad mediante simulación consistente en traspasar el inmueble en dación en pago de una supuesta deuda de Bs. 700.000.000 a la empresa INVERSIONES TORRE SOLANO C.A., que tenía por causa fingida no haber hecho la entrega material del inmueble. Al insolventarse PROMOCIONES 86 C.A. cayó en estado de quiebra, cuya declaratoria solicitamos.
El 21-12-2005 el Juzgado Cuarto de Primera Instancia en lo Civil, Mercantil y del Tránsito del Area Metropolitana de Caracas, declaró la quiebra, designó síndico, ordenó la ocupación judicial del inmueble y de libros y archivos de la fallida. Y en consideración a que en el inmueble funciona el IUGT acordó que pagase arrendamiento fijado por el Tribunal en beneficio de la masa de acreedores. Desde entonces el IUGT paga puntualmente el arrendamiento al Tribunal.
Para la presente fecha son acreedores:
1.- LIDERAZGO TERCER MILENIO por el monto del reembolso, de los daños y perjuicios y de los costos del juicio.
2.- Los apoderados actores por concepto de honorarios profesionales.
A estos créditos debe aplicarse la indexación desde 2002.


04-12-18



martes, 9 de abril de 2019

GUAIDÓ: NO SE QUEDE CON EL BATE AL HOMBRO



Hay dos gobiernos: el legítimo y el ilegítimo. El legítimo está representado por Guaidó. El ilegítimo es el usurpado por Maduro.
Sucede que el gobierno ilegítimo del usurpador Maduro, pasando por encima de la Constitución y violándola, ha solicitado de modo encubierto y conseguido en su beneficio la intervención militar de Cuba, Rusia, China, Irán y el ejército irregular Hezbollah, junto con el ELN y las FARC que son la fuerza armada de la delicuencia transnacional dedicada al narcotráfico.
Pero el gobierno legítimo no ha hecho nada para impedir la intervención y presencia en el territorio nacional de todas esas fuerzas armadas enemigas. Ni Guaidó, presidente legítimo, ni la AN legítima se han pronunciado ni han tomado medidas en defensa de Venezuela contra esta intervención y ocupación militar.
Tenemos derecho a exigirle al Presidente Guaidó que gobierne y, en consecuencia:
1.- Ordene a la FAN expulsar del territorio nacional a los militares cubanos, rusos e iraníes y a las fuerzas irregulares de HEZBOLÁ, ELN y FARC.
2.- Si la FAN no cumple esta orden en 24 horas, solicitar el auxilio militar de los países americanos conforme con el Art. 187.11 de la Constitución y con este fin invocar el TIAR (Tratado de Asistencia Recíproca de América) revirtiendo el retiro que hizo el gobierno de Chávez en 2012 acatando órdenes de Cuba (basarse en el precedente de Perú).
Para lo primero no requiere autorización de la AN. Y para lo segundo, si se la niega apele al pueblo y decrete el estado de excepción porque la invasión militar en apoyo del usurpador Maduro constituye una emergencia que compromete la seguridad nacional y regional.
Presidente Guaidó: no se quede con el bate al hombro como quieren los colaboracionistas. Batee de jonrón. Y tendrá el apoyo entusiasta del pueblo.


LIBERACIÓN NACIONAL  242         09-04-19



lunes, 8 de abril de 2019

RESCATEMOS A GUAIDÓ DE LOS COLABORACIONISTAS PARA QUE NO PIERDA MÁS TIEMPO



Tengamos claro lo siguiente:
1.- En esta etapa Guaidó es imprescindible por dos motivos: Tiene la legitimidad constitucional de Encargado de la Presidencia de la República y tiene el reconocimiento como tal de 50 países. Es, pues, un activo insustituible por ahora que debemos preservar.
2.- Para preservarlo como activo debemos liberarlo del cerco colaboracionalista, que pretende convertirlo en instrumento suyo. Y para liberarlo del cerco colaboracionista debemos librar combate ideológico y estratégico contra los colaboracionistas.
3.- Para evitar el debate ideológico y estratégico los colaboracionistas se escudan en la unidad. Pero unidad no es unanimidad. La unanimidad es contraria a la democracia, tanto la externa (en el país) como la interna (dentro de un movimiento político). La unidad no es incompatible con las diferencias sobre todo estratégicas pero incluso ideológicas. En los partidos mismos, aún habiendo adhesión a una ideología, existen tendencias o corrientes divergentes que luchan entre sí por tomar la dirección. Con mayor razón en este caso cuando no hay siquiera adhesión ideológica sino coincidencia política.
4.- Guaidó se sostiene en dos fuerzas opuestas: los colaboracionistas y los radicales. Ambas fuerzas sólo coinciden actualmente en apoyarlo como Encargado de la Presidencia de la República. Pero los colaboracionistas cuentan con la Asamblea Nacional en la cual son mayoría circunstancial. Basados en esta circunstancia pretenden imponerse a Guaidó. Si Guaidó se entrega a ellos tendrá apoyo parlamentario, pero perderá el apoyo popular. Y sin apoyo popular no habrá CESE DE LA USURPACIÓN, ni formará GOBIERNO DE TRANSICIÓN.
5.- Nuestro papel es liberar a Guaidó del cerco que le han tendido los colaboracionistas para obligarlo a entregarse a ellos. Y para ello forzarlo a dar pasos decisivos. El inmediato: aplicar el 187.11 fundamentándose en que Venezuela está ocupada por Cuba, Rusia, China, el terrorismo islámico y la delincuencia transnacional con el narcotráfico. En consecuencia, para que CESE LA USURPACIÓN debe producirse el CESE DE LA OCUPACIÓN.
Para el CESE DE LA OCUPACIÓN necesitamos el auxilio de los países amigos, porque los venezolanos no contamos con fuerza militar para ello ya que la FAN es un ejército de ocupación al servicio de los invasores de Venezuela. Cesada la ocupación de Venezuela por esas fuerzas extranjeras, los venezolanos nos bastamos para el CESE DE LA USURPACIÓN de Maduro.
Como el orden de los factores altera en este caso el resultado, forzemos al ingeniero Guaidó, como Encargado de la Presidencia de la República, a solicitar auxilio internacional para el CESE DE LA OCUPACIÓN de Venezuela por potencias extranjeras, el terrorismo islámico y la delincuencia transnacional a fin de que los venezolanos, por sí mismos, pongamos CESE A LA USURPACIÓN de Maduro.
Forzemos a Guaidó a que no pierda más tiempo y vaya directo a la cuestión planteada: llame al CESE DE LA OCUPACIÓN invocando el 187.11 para que pueda darse el CESE DE LA USURPACIÓN.
Rescatemos a Guaidó de las garras colaboracionistas que lo están haciendo perder el tiempo, poniendo en peligro su liderazgo y sobre todo la liberación de Venezuela.


LIBERACIÓN NACIONAL 241          08-04-19