Liberación Nacional y No-Reelección (56)
Ahora sí hay un solo camino: la resistencia cívica, valiente y frontal, para recuperar la independencia, la democracia, la libertad y el bienestar.
Ahora sí hay un solo camino: la resistencia cívica, valiente y frontal, para recuperar la independencia, la democracia, la libertad y el bienestar.
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Supongo que
nadie pone en duda que Venezuela está bajo el dominio de Cuba, la que ejerce
sobre nosotros el poder real, ya que el formal o aparente lo detenta el
gobierno títere cuya misión es ejecutar el proyecto de adhesión elaborado por
la monarquía comunista cubana que, como lo hemos explicado y repetido varias
veces, consta de tres etapas, de las cuales se han cumplido dos. Estamos en los
inicios de la tercera etapa: implantación definitiva del comunismo con el
nombre de Estado Comunal para igualar el sistema político-económico de
Venezuela y Cuba a fin de poder constituir la Confederación Vene-Cuba, que ya
existe de hecho bajo la suprema dirección de Fidel y Raúl Castro.
Al comenzar la
tercera etapa el proyecto comunista ha enfrentado dos graves obstáculos. El
primero, la ilegitimidad del gobierno títere por fraude constitucional en la
sucesión, fraude electoral en la elección del sustituto e inelegibilidad de
éste en razón de su dudosa nacionalidad. El segundo, el colapso económico por
la inviabilidad del comunismo, el oneroso sostenimiento de Cuba, la pesada
financiación de la Internacional Comunista (Foro de Sao Paulo) y el saqueo a
manos llenas de la renta petrolera por los jerarcas.
Para conjurar el
estallido de una rebelión cívico-militar, a lo cual conduciría la suma de ambas
crisis en una general, Cuba acaba de hacer, por medio de su gobierno títere,
una maniobra semejante a la realizada por la Alemania nazi después de ocupar a
Francia. Ha comenzado a negociar con los que no hacen de la sumisión a Cuba el
problema fundamental, y por tanto no condicionan el diálogo a la ruptura del
vínculo servil que ata al gobierno títere con el extranjero invasor, cuyos agentes, por confesión de una ministra,
están mandando en todos los entes públicos sin dar la cara para que el pueblo
no los vea y así ocultar la traición. ¿Qué negocian? Puesto que el problema
fundamental, que es recuperar la independencia de Venezuela rompiendo con Cuba
y expulsando a sus agentes, no está en la agenda, sólo se puede estar
negociando la cohabitación o convivencia con el extranjero invasor, en sana paz
para evitar que haya protestas y mucho menos rebelión. Este es el objetivo que
persigue la monarquía comunista cubana en la negociación. Hecho el contacto
viajó Maduro a La Habana a rendir cuenta y recibir instrucciones de los Castro.
¿Qué piensa
hacer la monarquía comunista cubana? Parece obvio. Lo mismo que hizo Hitler en
Francia. A cambio de que se portaran bien los franceses que no tenían problemas
en aceptar la ocupación, les cedió un territorio para que ejercieran un
gobierno aparente. Es conocido en la historia como el Gobierno de Vichy, porque
tenía su sede en esta ciudad de provincia y no en París para mayor humillación.
En el territorio cedido por Alemania para fingimiento de soberanía de los
franceses a los que no les importaba la ocupación extranjera, los alemanes se
reservaron la fuerza armada, la policía (Gestapo, SS, etc), la identificación,
la inmigración, el control de extranjeros, la educación, la salud, las obras
públicas, el transporte, la economía, las finanzas, la alimentación, la moneda
y su cambio, el comercio, la industria, en fin casi de todo, excepto barrer las
calles, tapar los huecos, arreglar las aceras y otras menudencias. Exactamente
eso es lo que quiere hacer la monarquía comunista cubana con los 75 alcaldes de
oposición. Convertir sus municipios en 75 Vichys, a los cuales llegará dinero
del situado constitucional a cambio de colaborar con el gobierno títere,
aceptar la ocupación cubana y esperar tranquilos la próxima elección en las
cuales podrán ser premiados con la reelección si se han portado bien.
Hago un llamado
patriótico a quienes estimo para que no cometan el error del gobierno de Vichy.
Les pido a los alcaldes patriotas, que los hay, de primero a mi amigo Antonio
Ledezma, dar un paso atrás. Negarse a negociar con el extranjero invasor.
Exigir el rompimiento con Cuba y la salida del país de todos sus agentes. A los
alcaldes patriotas y a los diputados patriotas, como la señora Machado, los
exhorto a colaborar con los patriotas en la organización de la resistencia
cívil, no armada al estilo de la francesa porque no tenemos armas sino
semejante a la venezolana que hizo posible la rebelión cívico-militar el 23 de
enero de 1958.
Están dadas las
condiciones para el año de la resistencia cívil, la que con toda seguridad
restablecerá la independencia de Venezuela, la democracia, la libertad y el
bienestar.