miércoles, 4 de octubre de 2023
NOS APROXIMAMOS AL FINAL
domingo, 1 de octubre de 2023
ESEQUIBO: SÓLO LO SALVAREMOS SI SALIMOS YA DE MADURO
En el diferendo con Guyana por el Esequibo, Venezuela contaba con el apoyo de Estados Unidos. Ahora lo ha perdido. A qué se debe? A estos motivos:
1.- Venezuela es un Protectorado de Cuba, que tiene aquí un gobierno títere. Y ya sabemos que Cuba es enemigo de Estados Unidos.
2.- Como títeres que son de Cuba, los narco-castro-comunistas que gobiernan a Venezuela regalaron de hecho el Esequibo a Guyana, desde los tiempos de Chávez, cumpliendo órdenes de Cuba, pretendiendo comprar su voto y el de CARICOM en la OEA y la ONU, lo que no consiguieron. Guyana se arrimó a Estados Unidos, mientras Maduro alió a Rusia, Irán y China.
3.- Para reforzar el apoyo de Estados Unidos a su causa, Guyana otorgó concesiones petroleras en el Esequibo a una empresa de Estados Unidos, la Exxon. Así al motivo político unió el económico, fortaleciendo su posición. La presencia de la Exxon en el Esequibo desnivela la reclamación a favor de Guyana.
petitdacosta@gmail.com
viernes, 8 de septiembre de 2023
POR LAS MALAS YA QUE NO ES POSIBLE POR LAS BUENAS
Para elaborar la HOJA DE RUTA distingamos entre el acceso al poder y la toma del poder. Se accede al poder por la vía electoral. Se toma el poder mediante el CONTRAGOLPE CONSTITUCIONAL ordenado por la Constitución. En una democracia se accede al poder, puesto que rige el principio de alternabilidad que se hace efectivo con elecciones justas y transparentes. No se justifica otra vía. En una tiranía narco-comunista, por añadidura copiada de la cubana, no hay para los demócratas posibilidad de acceso al poder porque la vía electoral está bloqueada. No existe la alternabilidad, sino la reelección indefinida del tirano enmascarada con una farsa electoral.
En una tiranía narco-comunista sólo hay una vía para la oposición democrática: tomar el poder, dando el CONTRAGOLPE CONSTITUCIONAL. No significa renunciar a la participación electoral, sino insertarla dentro de la estrategia para la toma del poder. ¿Cómo? Ya lo he dicho: se aprovecha la campaña electoral para la movilización del pueblo, se lo organiza y se lo prepara para el desenlace. Se asegura la candidatura de oposición y después de asegurada se va creando el clima emocional para la batalla final contra la tiranía.
En Venezuela no está planteado un simple cambio de gobierno, eligiendo un nuevo presidente porque no es posible por las buenas. Está planteado un cambio de sistema, único modo de que haya alternancia en el poder, por lo cual hay que tomar el poder. Pero no sólo para hacer un cambio de sistema político, de tiranía militar a democracia civil, como sucedió en Venezuela después de Pérez Jiménez, en Chile después de Pinochet y en España después de Franco. Es algo distinto y de mayor entidad. Hay que cambiar el sistema comunista a la cubana, que ha desarticulado la economía y generado la descomposición social. Es, pues, un cambio, no sólo político, sino económico, de una economía comunista al estilo cubano a una economía de mercado, como la existente en todo el mundo globalizado. Lo planteado es todavía más: un cambio cultural del parasitismo clientelar y de la inversión de valores a un paradigma de superación mediante la educación y el trabajo como valores superiores de la sociedad venezolana, en función de los cuales se cuida de la salud. Este es el verdadero desafío a enfrentar para poder construir una nueva democracia, la REPÚBLICA DEL BIENESTAR, sobre bases sólidas, una nueva economía adecuada al avance vertiginoso de la sociedad del conocimiento y una nueva sociedad sustentada en principios y valores.
El cambio de sistema asume además entre nosotros un carácter que no tiene antecedente en doscientos años de historia republicana. Es nuestra liberación del yugo colonial cubano, algo insólito e inconcebible, que ha hecho de Venezuela un museo de antigüedades: somos la única colonia de otro país existente en América cuando el colonialismo había desaparecido en este continente hace 200 años y además una colonia narco-comunista para mayor desajuste de tiempo histórico, porque no se trata de una dictadura clásica del proletariado, sino una tiranía de bandas narco-criminales, impuestas por la desviación ideológica en la cual ha caído el neo-comunismo a la cubana. Cambiar de sistema implica forzosamente romper con la Cuba comunista y ponerle fin a la sujeción ignominiosa a la cual estamos sometidos. Entonces no sólo se debe hacer el cambio del sistema político, del sistema económico y de la cultura que los sustenta, sino también la liberación de la dominación colonial, evidente con la servidumbre a la monarquía comunista cubana que mantiene una presencia determinante con agentes suyos en la administración civil, en la fuerza armada y en los ejércitos irregulares llamados milicias, así como en la captación y dotación de las bandas armadas de delincuentes o colectivos, su fuerza para-militar.
Es utópico pensar en que podamos repetir la estrategia de toma del poder en sentido inverso como la practicada por los agentes cubanos que nos gobiernan: ganar elecciones y luego acabar con el sistema. Es imposible porque los tiranos no son ingenuos como fueron los demócratas, ni van a caer en la trampa que ellos inventaron. Ellos mismos lo dicen: no nos vamos por las buenas. Conclusión: sólo hay una vía, el CONTRAGOLPE CONSTITUCIONAL que ordena la Constitución para echarlos por las malas. Sólo tenemos la alternativa de tomar el poder aprovechando estas tres circunstancias coincidentes: descontento general, impopularidad total del Tirano (Maduro no tiene pueblo) y AGITACIÓN ELECTORAL con el fin de crear las condiciones y el clima emocional para que las elecciones sean el detonante del CONTRAGOLPE CONSTITUCIONAL. No hay otra.
EPÍSTOLA 3-Sept. 2023
petitdacosta@gmail.com
viernes, 1 de septiembre de 2023
RUPTURA RADICAL CON ESTA POCILGA PARA SALIR DE ABAJO
Venezolanos: No hay otra opción para salir de abajo que el cambio radical y profundo que nos inserte en la sociedad del conocimiento, o tercera ola, adecuando el sistema político-económico a la realidad de un mundo distinto, el de un capitalismo globalizado inmerso en la revolución tecnológica. Romper con este presente narco-comunista abominable y el pasado que lo engendró es absolutamente necesario para disfrutar de bienestar y ascender al primer mundo
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En 1.989 el mundo cambió. Cayó el muro de Berlín y desapareció el imperio soviético. El comunismo fue derrotado políticamente por la democracia y económicamente por el capitalismo. Advino otra época. Se inició la transición a la sociedad del conocimiento sustentada en la tecnología de la información. Es la tercera ola que “sustituye los factores tradicionales (tierra, mano de obra y capital) por el conocimiento cada vez más refinado”. El conocimiento es el petróleo de la nueva sociedad.
Coincidencialmente aquel año 1.989 estalló en Venezuela la crisis, por agotamiento, del sistema político-económico que venía rigiendo desde 1.958. Sucedió el “caracazo”, que fue el preaviso del colapso, tanto de la oligarquía política en que habían degenerado los partidos, como del capitalismo de Estado con su secuela de demagogia, corrupción e ineficacia. Vicios todos que se engloban en la palabra “populismo”. A continuación hubo los levantamientos militares del 92, fracasados a pesar de su popularidad, después de los cuales el bipartidismo AD-COPEI se hizo insostenible. El golpe de gracia se lo dio el derrumbe del sistema financiero, comenzando por el Banco Latino que era el emblemático de una burguesía financiera enriquecida a la sombra del gobierno por la bonanza petrolera, cuyas figuras más representativas fueron los “Doce Apóstoles”. El sistema no daba más. Estaba exhausto.
El derrumbe del sistema y la decepción consiguiente nos trajeron a Chávez. Tomó la bandera del cambio radical y profundo. Y sacudió al país inmerso en un clima de arrechera colectiva contra los políticos y la burguesía financiera. Lo advertí pero los jefes políticos estaban ciegos. Recuerdo haber coincidido en provincia con un adeco prominente, a quien le dije: “Ustedes están ciegos. Están inflando a Chávez, que aparece en todas las televisoras, radios y prensa.” Me contestó: “queremos infundir miedo a la gente con una victoria de ese demonio para que todos vayan corriendo donde Alfaro a pedir que los salve.” Le advertí: “Ustedes están equivocados. El pueblo está tan arrecho que verá en Chávez el vengador contra ustedes, los políticos de todos los partidos del sistema. Les dirá: No les gusta Chávez? Más ligero se los pongo para que los j…”
Efectivamente Chávez ganó y al jurar el cargo dijo que la Constitución estaba moribunda. No era la Constitución. Era el sistema político-económico. Pero se dirigió contra ella porque su propósito, como quedó claro después, no era modernizar al país insertándolo en la tercera ola de la sociedad tecnológica o del conocimiento, que emergía de la globalización capitalista, sino hacerlo retroceder a los años anteriores a 1.989, exhumando el cadáver del comunismo que ya estaba enterrado. Lo sacó de la tumba para abrazarse apasionadamente a él en un asombroso acto de necrofilia ideológica, que ha terminado poniendo al país en un estado de descomposición general. Un sistema político putrefacto, una economía putrefacta y una sociedad putrefacta sumida en la degeneración moral, lo que ha culminado con Maduro. 24 años abrazado a un cadáver ha hecho que el país sea un pudridero.
Estamos viviendo en un mundo ya desaparecido: el del comunismo. Hemos retrocedido a un tiempo tan lejano del cual habíamos perdido la memoria: el del colonialismo. Somos un país excéntrico: una colonia comunista de Cuba en pleno siglo XXI, pasados doscientos años del fin del colonialismo en América y 33 años del fin del comunismo. No hay nada más excéntrico. Es como para exhibirnos en un museo de antigüedades.
Sacarnos de este museo de antigüedades, y montarnos en la tercera ola o sociedad del conocimiento, es la tarea que tenemos por delante. Para ejecutarla debemos hacer el cambio radical y profundo que demanda nuestra situación. Para hacerlo tenemos que romper con este presente y con el pasado que lo engendró. Necesitamos avanzar a marcha forzada, lo que sólo podremos hacer asumiendo el cambio como una ruptura radical, por lo cual no caben conciliación, ni evolución. Sólo procede la ruptura violenta con esta pocilga.
petitdacosta@gmail.com
sábado, 26 de agosto de 2023
MADURO MUESTRA A SUS ALIADOS COLABORACIONISTAS CON QUIENES CUENTA
Venezolanos:
1.- Con la elección del CNE, Maduro ha desplegado sus fuerzas políticas para las batallas a librar. Al hacerlo, NOS HA HECHO EL INMENSO FAVOR de mostrarnos como suyos a sus aliados colaboracionistas con quienes cuenta: el partido AD de Ramos Allup y su gemelo adeco UNT de Rosales, quedando evidente entonces la existencia del pacto de Maduro con estos adecos colaboracionistas para el fraude electoral.
2.- Al pactar con Maduro sus aliados colaboracionistas han renunciado a considerarlo USURPADOR DE LA PRESIDENCIA DE LA REPÚBLICA como así votaron en 2019 en la Asamblea Nacional. Para ellos es ahora el presidente legítimo. Lo legitiman para ellos.
3.- Al pactar con Maduro, sus aliados colaboracionistas se han arrepentido tardíamente de su participación activa en el gobierno presidido por Juan Guaidó, del cual fueron jerarcas y recibieron cuantiosos beneficios.
4.- El pacto con Maduro explica que sus aliados colaboracionistas hayan votado por la disolución del gobierno de Guaidó y estén abogando por el cese de las sanciones, con la intención expresa de que Estados Unidos entregue 3.500 millones que tiene retenidos, los cuales serían repartidos del modo que convengan los pactantes.
5.- Al pactar con Maduro, sus aliados colaboracionistas han renunciado a considerar ilegítima a la Asamblea Nacional escogida por Maduro en 2020, cuya escogencia del CNE han aceptado. Al hacerlo han abandonado a la Asamblea Nacional elegida en 2015, la que venía actuando como la legítima desde entonces y ahora pasa a ser la ilegítima.
Sinceramente estos colaboracionistas no tienen pudor ni vergüenza.
6.- Estos colaboracionistas están actuando así, sin pudor ni vergüenza, porque temen perder el negocio de “supuesta oposición” que tienen montado desde hace 20 años, financiado por la narcotiranía. Y lo temen porque las encuestas muestran que María Corina Machado los va a derrotar en la primaria, demostrando que estos colaboracionistas no tienen pueblo. Lo perdieron por el negocio que tienen montado con Maduro.
7.- La primaria será, pues, la batalla del deslinde con los colaboracionistas. Hay que ganarla para ir luego a la batalla FINAL contra Maduro por el CESE DE LA USURPACIÓN.
EPÍSTOLA 1 Agosto 27/2023
petitdacosta@gmail.com
lunes, 14 de agosto de 2023
LIBERAR Y REFUNDAR A VENEZUELA
Reconozcamos nosotros mismos que Venezuela es un fracaso político, que venimos padeciendo como nuestra desgracia. Lo prueba el solo hecho que dos siglos después de habernos independizado de España perdimos hasta la independencia desde hace 24 años, para nuestra mayor vergüenza no ante un gran imperio o una gran potencia económica y militar, sino ante una isla en la miseria, símbolo de la ruina material y moral que trae el comunismo. Y, para mayor indignidad, no fue a consecuencia de la derrota en una guerra librada con heroísmo, sino sin haber disparado un tiro para siquiera salvar la honra. Todo por lo más repugnante que pudo sucedernos: la traición a la patria de políticos civiles y jefes militares que debieron defenderla. Y así tenemos 24 años sometidos a Cuba, la mayor deshonra ante el mundo que podíamos sufrir.
La dimensión de este fracaso político se mide por el hecho de que somos el único país de América bajo el dominio de otro país y para mayor humillación arrodillado ante uno de los más pobres y miserables, lo cual demuestra que hemos descendido a lo más bajo que puede descender una sociedad políticamente. Lavar esta deshonra exige un escarmiento que se recuerde por los siglos de los siglos. Pero además, para que no se repita, hay que hacer el cambio radical y profundo que no hicieron los políticos de la República Civil que gobernaron durante 40 años.
Precisamente, por no haber hecho ese cambio radical y profundo, el fracaso político que venía arrastrando el país desde la fundación de la República en 1811 ha culminado en la tiranía de los peores: la narcotiranía de la delincuencia organizada (criminales, ladrones, narcotraficantes y terroristas). No se trata sólo de una tiranía, por cuanto esta vez a la humillación por la Gran Traición se le agrega la vergüenza de ser gobernados por una tiranía doblemente infamante: títere de Cuba y además de la delincuencia organizada.
¿Cómo llegamos a este horror? Es la pregunta obligada, que debemos responder haciéndonos esta reflexión: los errores en política se pagan caro. Si hemos llegado a este desastre es por los errores del pasado. Y los errores del pasado son haber insistido terca y reiteradamente en el error de continuar con el mismo sistema político de las tiranías, no refundando el país sobre un cambio radical y profundo de ese sistema. El fracaso político de Venezuela es el fracaso de los políticos civiles de todas las generaciones anteriores porque, a consecuencia de no haber hecho el cambio radical y profundo que debieron hacer, hemos descendido a los infiernos. No tenemos siquiera patria libre.
Hagamos de este fracaso estruendoso, sin parangón en América, el aprendizaje para convertir a Venezuela en un éxito político y también económico, social y cultural, que nos reivindique ante la comunidad internacional y nos devuelva la tranquilidad a nuestra conciencia. Lo bueno de la situación actual es que, estando todo destruido, bastará llegado el momento con barrer y limpiar el terreno, botando toda la basura montada por la narcotiranía, para construir un país maravilloso sobre bases sólidas.
Pero para limpiar el terreno tenemos que tomar posesión del mismo expulsando a los invasores cubanos y sus títeres o fantoches. Es la tarea ineludible de LIBERACIÓN NACIONAL, verdadero objetivo del CONTRAGOLPE CONSTITUCIONAL, por donde comenzará la REFUNDACIÓN DE VENEZUELA a la medida nuestros sueños.
Sin LIBERACIÓN no habrá REFUNDACIÓN y sin REFUNDACIÓN sólo habrá otro intermedio de la tragedia que se ha venido repitiendo durante dos siglos y cuya culminación es la mayor deshonra y sufrimiento que estamos viviendo.
petitdacosta@gmail.com