martes, 10 de mayo de 2016

El tercer golpe bueno, el único perdido


Sí hay golpes buenos. Son las rebeliones cívico-militares que tienen por objeto establecer la democracia (18-10-1945) o restablecerla derrocando la tiranía (23-01-1958 y 11 abril de 2002). Estos han sido los tres golpes buenos habidos desde la creación de la FAN. He comentado el primer golpe bueno (1945). Dejo pendiente hacerlo con el segundo (1958) para referirme al tercero (2002), del cual ha renegado una oposición boba.
Aprendamos primero cómo se gestó este golpe bueno:
1.- Se creó un clima de agitación social que desembocó en manifestaciones masivas (rebelión popular).
2.-   Se le dio una dirección político-social mediante una alianza de clases: trabajadores de la ciudad y el campo, profesionales y técnicos universitarios y empresarios nacionalistas. Sólo así escapó a las componendas de los partidos.
3.-  Se fijó un objetivo claro y preciso: derrocar la tiranía comunista que antes de que se consolidara y restablecer la democracia. 
4.-  Con el pueblo en la calle se crearon las condiciones subjetivas para que se sumaran los militares (rebelión cívico-militar), cuya participación provocó el desenlace favorable (renuncia de Chávez). Se confirmó que nunca ha existido la unidad monolítica de la FAN. En su seno se reflejan las contradicciones de la sociedad, que afloran con el clima de agitación social.
Esto fue lo que ocurrió el 11 de abril de 2002: la mayor y más hermosa rebelión popular de la historia de Venezuela. Ese día culminó el proceso de agitación social en una manifestación calculada en un millón de personas en Caracas, que reclamaba la renuncia de Chávez. Y a la cual no la detuvo la represión criminal. Como había sucedido antes (23-01-1958) los militares refrendaron lo que el pueblo había decretado, forzando la renuncia. Lo que comenzó como una rebelión popular se transformó en rebelión cívico-militar. Sólo así se logra el objetivo.
La rebelión cívico-militar de 2002 es la única de nuestra historia que, habiendo conseguido el objetivo de tomar el poder, lo perdió enseguida. Algo que nunca antes había ocurrido. Entre las causas señalo tres:
1.- El error del general Baduel de reponer a Chávez en la presidencia. Ningún jefe militar, desde Bolívar hasta hoy, lo hubiera hecho (A Bolívar lo veneramos como Libertador y Padre de la Patria, a pesar de que, derrotado Miranda, lo entregó a los españoles y pasó a sustituirlo en la jefatura). Todos hubieran asumido el mando y tomado el poder. Por esa tontería (insólita en la tradición militar) Baduel no pasó a la historia como Larrazábal, que estuvo a punto de ganar la elección presidencial siguiente al derrocamiento de Pérez Jiménez adornado por una aureola de salvador de la patria (Larrazábal fue compañero de Pérez Jiménez hasta el día que lo derrocó). Terminó Baduel en un calabozo, víctima de la perfidia de Chávez. Olvidó, para su desgracia, un dicho, aplicable entre militares: “a las puertas del cielo, primero yo que mi padre”. En otras palabras: tome el poder llenando sin vacilación ni escrúpulo el vacío que se produzca.
2.- Los errores de Carmona, por su inexperiencia política (presidente de la federación de empresarios-Fedecámaras) y sobre todo por dejarse rodear de la oligarquía caraqueña: a) Error político: Constituir un gobierno de la oligarquía, olvidándose que debía reflejar la alianza de clases de la rebelión (tener a su lado a Ortega de la CTV y Fernández de Gente de Petróleo); y, b) Error jurídico: el decreto dictatorial, que le fuera redactado por juristas también políticamente inexpertos, en lugar de ampararse en la Constitución de 1961 restableciendo su vigencia efectiva, lo que habría tenido las mismas consecuencias de disolución de todos los poderes públicos serviles a Chávez pero con fundamento constitucional.
3.- El error de todos los políticos: no convocar al pueblo a la calle el 12 de abril para celebrar la caída de Chávez y respaldar el nuevo gobierno, permaneciendo en ella hasta que se hubiera consolidado. Si la manifestación del 11 fue de un millón de personas para derrocar a Chávez, la del 12 y días sucesivos hubiera sido de tres o más millones de personas, porque a la población de Caracas se hubieran sumado los que habrían venido de la provincia. El político que hubiera encabezado esa multitud, habría asumido el liderazgo del país y hubiese sido el primer presidente electo de la nueva democracia.
El de 2002 ha sido el único golpe bueno (rebelión cívico-militar democrática) perdido para desgracia de Venezuela: nos hubiera evitado todo lo que estamos viviendo.  

REFLEXIONES 85                             09-05-2016

sábado, 7 de mayo de 2016

Para entender lo que está pasando


Maduro no es Maduro. Es Cuba. Esta es la premisa de la cual debemos partir en el análisis de la situación de Venezuela. Veamos el caso del revocatorio:
1.- Antes de las elecciones parlamentarias del 6D, se informó que John Kerry, Secretario de Estados Unidos, se trasladaba a La Habana para dialogar con Raúl Castro, presidente de Cuba. Entre los temas a tratar estaba la situación de Venezuela. De este modo reconocía Estados Unidos que Venezuela es propiedad de Cuba, la cual decide nuestro destino. Maduro sólo ejecuta las órdenes que recibe de Cuba, por ser persona interpuesta en calidad de títere.
2.- Inmediatamente después que Kerry se reunió con Castro en La Habana corrió el rumor de que habían convenido el resultado de las elecciones parlamentarias de Venezuela. Se le reconocería mayoría a la MUD a cambio de la estabilidad de Maduro en la presidencia. Nadie desmintió el rumor ni lo confirmó. Pero el jefe del partido dominante en la MUD declaró: “la salida de Maduro no será prioridad para nosotros” (ver la prensa antes del 6D).
3.- Según aquel rumor, el pacto entre Kerry y Castro era reconocerle a la MUD una mayoría simple. Así tendría justificación para cumplir el pacto de no salir de Maduro, ya que alegaría carecer de la mayoría calificada (2/3). Para sorpresa de todos, los electores aprovecharon la apertura hecha por Cuba en el blindado sistema electoral dándole una mayoría aplastante a la MUD. De este modo el electorado de oposición puso en peligro el pacto, interpretando la mayoría calificada como un mandato imperativo de salir de Maduro de inmediato.
4.- Enseguida el gobierno títere, por instrucciones de Cuba, tomó medidas destinadas a impedir el incumplimiento del pacto. La primera designar de urgencia un TSJ encargado de evitarlo, lo que viene haciendo eficientemente. La segunda: reducir la mayoría de dos tercios a lo convenido a fin de evitar la tentación de romper el pacto por presión de los radicales, lo que hizo el TSJ apenas se instaló la AN.
Sólo por la existencia de este pacto se explicaría lo inexplicable: a) Que la AN no haya revocado el nombramiento inconstitucional de los magistrados del TSJ, hecho después de las elecciones parlamentarias, a pesar del informe de comisión y dictamen jurídico que lo recomiendan; b) Que la AN haya aceptado la suspensión cautelar  de la inmunidad de los diputados de Amazonas, siendo violación flagrante de la Constitución, y que cuatro meses después no los haya reincorporado; c) Que la AN no tome decisión alguna contra Maduro a pesar de que no ha probado que cumple el requisito de la nacionalidad exigido para el ejercicio del cargo; d) Que la AN ni siquiera se ha interesado en el acta de defunción de Chávez, junto con el informe médico, que por ser la prueba legal de la falta absoluta por fallecimiento, declarada por la AN, debe estar en sus archivos y, en su defecto, debía requerirlos de Maduro, a fin de saber si la sucesión presidencial se ajustó a la Constitución y si es verdad lo dicho por el Vice Istúriz de que a Chávez lo mataron, por lo cual el primer sospechoso es Maduro; y, e) Que ante la presión del pueblo de salir de Maduro, la MUD opte por el revocatorio que le garantiza a Maduro quedarse hasta 2017 por lo menos, cuando tal vez se desista de efectuarlo por su inutilidad para el cambio de gobierno. Mientras tanto, se distraerá al pueblo con la elección de gobernadores, que sería la mejor manera de cumplir el pacto de que Maduro siga en el cargo.
Todo encaja. Y, sin embargo, bastaría para desmentir la existencia del pacto tomar estas iniciativas: a) Que la AN revoque a los magistrados del TSJ; b) Que la AN proceda constitucionalmente contra Maduro por ser ilegítimo al no haber probado el cumplimiento del requisito de la nacionalidad; y, c) Que simultáneamente, y para el caso de que Maduro no renuncie a pesar de su ilegitimidad, la AN apruebe, después de revocar al TSJ, una enmienda constitucional que establezca el juicio político, lo cual permitiría destituir a Maduro a más tardar en julio.
Al igual que contra Maduro, opera la presunción juris tantum de ilegitimidad por su nacionalidad, también contra la MUD opera la misma presunción sobre el pacto a menos que con las acciones de la AN pruebe lo contrario.


NARCOTIRANÍA 18                    07-05-16

domingo, 1 de mayo de 2016

Habiéndose suicidado la Asamblea, preparemos la calle



Es la forma de lucha que se impone ahora para que el estallido que se aproxima no sea anárquico
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A los corianos se nos enseña desde muchachos que al primer irrespeto o burla se debe responder contundentemente con una trompada, porque al que no lo haga le tocarán el trasero de allí en adelante convirtiéndolo en el hazmerreir del pueblo. Es lo que está haciendo Maduro con la AN porque se dejó faltar el respeto desde el primer día, rehuyendo la confrontación a causa del electoralismo a ultranza y el pacifismo bobo que la enerva.
La AN fue electa con una votación abrumadora para salir de Maduro apenas instalada. Era entrar tumbando y capando. Contaba a su favor que no sólo están dadas todas las condiciones objetivas para la rebelión popular, sino estamos en vísperas de que se dé la máxima: el colapso total (escasez con hiperinflación, sin medicinas, sin luz, sin agua e inseguridad extrema en las calles y en las carreteras, y aún dentro de las casas). Y ya sabemos que además está dada la condición subjetiva fundamental para la rebelión popular: el 85% de los venezolanos quiere salir de Maduro ya, como sea.
La AN fue electa como instrumento para lograr este objetivo. Para nada más. Debió entender que recibió un mandato imperativo. Pero la AN no ha cumplido con el mandato recibido: 1) No depuso a los magistrados ilegítimos del TSJ revocándolos, sin lo cual es imposible lograr el objetivo; 2) No ordenó la destitución del Ministro de la Defensa, General Padrino, a consecuencia del voto de censura, profundizando la división dentro de la FAN, sin lo cual es imposible lograr el objetivo; 3) No ha exigido, directa y frontalmente, la renuncia de Maduro y tampoco, en su defecto, ha declarado nulo el acto de su juramento y toma de posesión por su ilegitimidad al no cumplir con el requisito de la nacionalidad (venezolano por nacimiento y no tener doble nacionalidad); y, 4) Ya que no se ha atrevido a tomar estas decisiones, tampoco ha optado por aprobar con la mayor urgencia una enmienda constitucional que establezca el juicio político mediante el cual podría destituir a Maduro por su responsabilidad en esta pavorosa crisis y ordenar su enjuiciamiento penal por el concurso de delitos cometidos por él, desde la traición a la patria al ser títere de Cuba y la usurpación de funciones hasta las gravísimas violaciones de los derechos humanos durante los sucesos de 2014 más el forjamiento de documentos y actos falsos ocurridos durante la enfermedad y muerte de Chávez. Ya lo dije y ahora repito: se le dio una metralleta con 112 balas-diputados y no ha disparado un tiro para provocar la crisis terminal de la tiranía. Consecuencia: Maduro está alzado, alardeando de macho, tanto que les manda a limpiarse con el oficio que recibió. Es la respuesta lógica al que no pelea, exponerlo al ridículo.
Definitivamente la AN no va a hacer nada de lo que está obligada a hacer. Ha claudicado. Para disimularlo ha declinado en el revocatorio. Semeja lo que hace el muchacho que no quiere confrontar al que lo tiene de “sopita”. Cuando lo ve de lejos, cruza la esquina y se va por otra calle. Ni siquiera cambia de acera, porque sabe que el tipo hará lo mismo para conseguirse de frente. Pero de nada le servirá huir. El abusador, previendo la fuga, tiene a su pandilla apostada allí para hacer mofa del fugitivo. Sabe que no reaccionará, paralizado por la droga que ha tomado: la vía pacífica y electoral, cuyo efecto secundario es el terror a pueblo en la calle junto con militares alzados. Es un drogadicto del pacifismo bobo y del electoralismo a ultranza, que le ha robado la voluntad de pelear si alguna vez la tuvo.  
Por la claudicación de la AN el escenario político se traslada al CNE, que es de Maduro, con el TSJ vigilando, también de Maduro. Entonces la salida de Maduro está bajo el control de Maduro, porque la AN no se atrevió a sacar a Maduro. A partir de ahora la AN no cuenta para la salida de Maduro. Y no sirviendo para esto, que era su razón de ser en las actuales circunstancias, no sirve para nada. Excepto para que Maduro la siga usando de punching-ball. La AN ha pasado a ser algo inútil y superfluo, igual puede sesionar o disolverse, para el caso es lo mismo. Se suicidó porque tuvo miedo de tirar la parada.
Sin dejar de cachetear a la AN para ver si resucita, lo que parece misión imposible, hay que iniciar de urgencia la otra forma de lucha: el pueblo en la calle. ¿Cómo? Promover protestas y sumarlas a las espontáneas, irlas coordinando y dirigiéndolas al objetivo político: salir de Maduro, paso previo a salir de Cuba, del comunismo y de la tiranía. Allí tienen los jóvenes un espacio para el surgimiento de nuevos y verdaderos líderes, que encaucen el estallido que se aproxima a fin de que no sea anárquico.

Liberación Nacional y No-Reelección (165)


jueves, 28 de abril de 2016

Nos cedulan como cubazuelanos, cuando cubazuelanos son los traidores


Recordemos que en 2010 vino a Venezuela el general cubano Ramiro Valdés. Lo envió la monarquía comunista cubana (dinastía Castro) para que supervisara al gobierno títere de Cubazuela, su posesión de Tierra Firme, entonces presidido por el Traidor Supremo. La excusa de su presencia en el país fue la crisis eléctrica, atribuida entonces como ahora a la sequía, cuando en verdad se debía entonces como ahora a la falta de gerencia y de inversión para la mejora y mantenimiento de la red eléctrica, lo que entonces ocasionaba frecuentes cortes de suministro pero no tantos como ahora. “Valdés, fundador del temible G2 y en dos ocasiones ministro del Interior, ejercía como Ministro de Informática y Comunicaciones. La era digital hacía de las conexiones entre modernos dispositivos el nuevo ámbito al que extender el aparato represivo del Estado. En aquellos meses estaba en marcha el proyecto de un cable submarino de fibra óptica entre Cuba y Venezuela”. En conclusión, Valdés no vino a resolver la crisis eléctrica como se ha demostrado 6 años después. Y no lo podía hacer porque no sabía de electricidad más que aplicarla como tortura a presos políticos. Valdés vino a organizar el aparato represivo del gobierno títere, conectado electrónicamente con el cubano por medio del cable submarino. Como es propio del aparato represivo de todo gobierno títere “Valdés tomó bajo su mando el control de las cédulas de identidad y los pasaportes de todos los venezolanos, proceso tecnológico entregado a Cuba. Unos años antes Venezuela había encargado un programa de transformación y modernización del sistema de identificación, migración y extranjería a la empresa cubana Albet, vinculada a la Universidad de las Ciencias Informáticas (de La Habana) que dependía de Valdés. De acuerdo con uno de los documentos del contrato que obtuve, la parte cubana manejó millones de soportes vírgenes para producción de carnets de identidad y pasaportes. La falta de transparencia del proceso sembraba dudas sobre el destino de esos soportes, sin descartarse que pudiera estar relacionado con casos de identidad falsa de votantes en las elecciones. Valdés se marchó de Caracas sin arreglar el problema eléctrico, pero en las siguientes elecciones presidenciales la conectividad informática Cuba-Venezuela probó ser decisiva. También eran cubanos los sistemas informáticos de la presidencia y de los ministerios, así como de los programas sociales, los servicios policiales y la petrolera PDVSA”.
“Además de gestionar el Sistema Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería (SAIME), que pone en manos de La Habana la base de datos personales de los venezolanos, los cubanos también pasaron a encargarse del Servicio Autónomo de Registros y Notarías (SAREN), que incluye registros civiles, mercantiles y de la propiedad, lo que da conocimiento (a Cuba) sobre bienes y transacciones.  Asimismo, tienen labores de codirección en los puertos, presencia en los aeropuertos y puestos de control migratorio y mando sobre diversas esferas de la Administración Pública venezolana. Entre estos últimos estaban los casos de Bárbara Castillo, militante del Partido Comunista de Cuba, con gran autoridad en la gestión de los recursos alimenticios de Venezuela, cuyo reparto en situaciones de escasez constituye un arma ideológica, y de Rosa Campo Alegre, quien al desempeñar labores de supervisión del plan de estudios de la Universidad Nacional de la Policía, incide en el adoctrinamiento de los agentes de seguridad”.
En los “Papeles de Panamá” consta que la tecnología de los documentos de identidad es alemana, porque una empresa alemana fue contratada para tal fin. Pero no fue contratada por Venezuela, sino por Cuba, a cuyas instrucciones responde, las cuales se ajustan sin duda a tener el control efectivo de los venezolanos.
Tenemos entonces:
1.- Que estamos cedulados como cubazuelanos, ya que nuestras cédulas de identidad son cubanas, puesto que las emite Cuba aunque bajo el nombre de República Bolivariana de Venezuela que es el nombre oficial de Cubazuela.
2.- Que nuestros pasaportes son cubanos, puesto que los emite Cuba aunque ocultándolo bajo el nombre oficial de Cubazuela.
3.- Que todos nuestros datos personales y patrimoniales los tiene Cuba, que como potencia colonial nos sabe la vida y milagro.
4.- Que todos nuestros viajes internos y movimientos migratorios están bajo control de Cuba, que nos vigila.
5.- Que los alimentos están controlados por los cubanos.
6.- Que los servicios de seguridad los forma Cuba y están bajo su control. 
Las preguntas claves: a) Porqué soportamos esto?; b) Porqué la oposición no ataca a Cuba; y, c) Porqué nadie en la Asamblea Nacional habla de esta vergüenza? Es que no hay un partido nacionalista ni diputados nacionalistas?
NOTA: Todas las citas son del libro BUMERÁN CHÁVEZ de Emili Blasco.

NARCOTIRANÍA 17                              27-04-16

martes, 26 de abril de 2016

La transformación de la nueva Asamblea Nacional en una Constituyente

PUBLICADO CON AUTORIZACIÓN DE SU AUTOR. 

José Amando Mejía Betancourt[1]

Dentro de las diferentes opciones que se están estudiando con el objeto de encontrar una solución a la crisis política venezolana, queremos plantear la propuesta de que la nueva Asamblea Nacional electa el 6 de diciembre de 2015 se transforme en una Asamblea Constituyente;[2] dada la imposible cohabitación  institucional y política de los poderes públicos constituidos y el grave conflicto de poder entre el Gobierno y la nueva Asamblea Nacional.

 Situación frecuente en la historia de los sistemas políticos latinoamericanos, debido a la rigidez de la separación de poderes que caracteriza a estos regímenes políticos de gobierno presidencialistas.[3] Que al no tener una solución constitucional fluida, hace necesario recurrir al poder constituyente para buscar y abrir una salida política y construir una solución institucional al grave conflicto existente entre los poderes constituidos. La experiencia histórica comparada demuestra que cuando ocurren estas crisis de alta intensidad colapsa el sistema político y se derrumban las democracias.[4]

La transformación de la nueva Asamblea Nacional en una Constituyente es una posibilidad que tiene un importante antecedente político y jurídico en el proceso que culminó con la aprobación de la Constitución presidencial chavista de 1999. En efecto, en su momento, al igual que ahora, debido al conflicto político en la sociedad y entre los poderes públicos hubo necesidad de recurrir al poder constituyente mediante un referendo popular para cambiar la Constitución de 1961. El punto de arranque fue una célebre sentencia de la anterior Corte Suprema de Justicia conocida como la decisión “La Roche”, que permitió la convocatoria de una Asamblea Constituyente que no estaba prevista en el texto de la Constitución del 61. Cuyos principios fueron posteriormente incorporados en la nueva Constitución y ampliamente ratificados por la jurisprudencia del nuevo Tribunal Supremo de Justicia.[5] Ahora, en las actuales y muy similares circunstancias, proponemos seguir la misma ruta jurídico política para cambiar la Constitución del 99 como en su momento se hizo con la Constitución del 61.

La legitimidad representativa de la nueva Asamblea Nacional es enorme. Probablemente sea la Asamblea legislativa de mayor legitimidad política y democrática electa en la historia de Venezuela y sin duda de la era democrática. Lo que la habilita ampliamente como órgano colegiado para asumir el poder constituyente, si el pueblo mediante referendo así lo decide.
La posibilidad de que la nueva Asamblea Nacional se transforme en una Constituyente no está contemplada de manera explícita en la Constitución del 99, como tampoco lo estaba la posibilidad de convocar una Asamblea Constituyente en la Constitución del 61, pero, como ocurrió antes, mediante un referendo popular el pueblo le puede otorgar el poder constituyente a la nueva Asamblea Nacional  y, de esa manera, transformarla en una Asamblea Nacional Constituyente. Tal posibilidad puede surgir y nacer de un referendo popular consultivo convocado conforme a lo previsto en el artículo 71 de la Constitución o de un referendo popular aprobatorio convocado dentro del marco de un procedimiento de enmienda[6] o de reforma constitucional.[7]

Si el mecanismo del referendo popular constituyente está previsto expresamente en la Constitución vigente, ya sea como consultivo de materias de especial trascendencia nacional,[8] como la que nos ocupa, o como aprobatorio de una reforma o una enmienda constitucional,[9] en mi opinión, cualquiera de las tres vías referendarias son idóneas y adecuadas para lograr que se le otorgue a la nueva Asamblea Nacional el poder constituyente. Hay que recordar además que los gobiernos chavistas, mientras han ejercido el poder en Venezuela y para consolidar su hegemonía política, han convocado en cuatro oportunidades a un referendo constituyente, tanto consultivo como aprobatorios: en el año  1999 a  un referendo consultivo, equivalente al previsto en el artículo 71 de la Constitución,  para convocar a una Asamblea Constituyente; y ese mismo año a un referendo aprobatorio de la Constitución vigente; en el año 2007 un referendo aprobatorio de una reforma constitucional que fue rechazada; y en el año  2009 a un referendo aprobatorio de una enmienda  constitucional.

Pero el problema no termina aquí, ya que en mi opinión, la nueva Asamblea Nacional una vez transformada en Constituyente debe proceder a modificar el régimen político presidencial y transformar a Venezuela en una moderna democracia parlamentaria y generar el cambio verdadero al que aspiran los venezolanos. Además, durante el periodo de transición entre una Constitución y otra, la Constituyente podrá intervenir los poderes constituidos para reconstruir la vida institucional, económica y social de Venezuela sumida en un verdadero caos.

Finalmente, hay que tener en cuenta que el Tribunal Supremo de Justicia estrechamente aliado y sometido por el Gobierno chavista, en su afán de crear con sus decisiones jurisdiccionales un cordón sanitario y autoritario alrededor de la nueva Asamblea Nacional para inmovilizarla y neutralizarla,  tratará de impedir la posibilidad de que se convoque un referendo para que el  pueblo como árbitro y titular del poder constituyente decida cuál debe ser la solución a la grave crisis política venezolana. Desconociendo cínicamente su propia jurisprudencia y los principales principios políticos de la Constitución que le reconocen al pueblo su cualidad de poder soberano y que el chavismo ha enarbolado permanente como su ideario político. Ante esta situación la nueva Asamblea Nacional debe liderar una contundente e inteligente movilización nacional hasta que el Poder Judicial reconozca y acepte la realización de un referendo popular constituyente, que le permita al pueblo decidir si quiere que la nueva Asamblea Nacional se transforme en una Constituyente.



[1]Abogado de la UCAB. Doctor de la Universidad de Paris (II). Postgrados: DSUP en Finanzas Públicas; DSUP en Derecho Administrativo; DSUP en Derecho Comercial; en la Universidad de París (II). Miembro de la Sociedad de Legislación Comparada de París y de la Asociación Venezolana de Derecho Tributario. Profesor de la Universidad Metropolitana, de la Universidad Central de Venezuela y de la Universidad Católica del Táchira. José Amando Mejía Betancourt
[2] El presente artículo constituye un resumen ejecutivo del trabajo titulado: “La vocación constituyente de la nueva Asamblea Nacional”, que recoge los principales fundamentos jurídicos y políticos que sostienen esta propuesta.
[3] Ver: Juan Linz y Arturo Valenzuela. “Las crisis del presidencialismo”. Alianza Editorial. Madrid. 1997.
[4] Ver: Juan J. Linz. “La quiebra de las democracias”.  Alianza Editorial. Madrid. 1987.
[5] Ver: TSJ. “Bases Jurisprudenciales de la Supraconstitucionalidad”. Caracas. 2000.
[6] Constitución. Art. 341.
[7] Constitución. Art. 344.
[8] Constitución Art. 71. El procedimiento de referendo consultivo es perfectamente viable jurídicamente  para consultar al pueblo como poder constituyente. Llama la atención que en la actual discusión doctrinaria no se ha hecho mención a este mecanismo.
[9] La reforma y la enmienda a  la Constitución deben ser aprobadas por el pueblo mediante referendo. Mientras que no está contemplada la necesidad de un referendo aprobatorio para una nueva Constitución redactada por una ANC.  Pero, luego de que la Constitución del 99 fue sometida a referendo, la aprobación por referendo constituye una práctica constitucional necesaria a su legitimidad.


La solicitud de revocatorio sería una delación colaboracionista



En 2004 la solicitud de revocatorio fue una ingenuidad. En 2016 sería una delación colaboracionista. Veamos porqué.
Durante mucho tiempo el voto fue público. El elector lo declaraba ante el funcionario electoral, firmando el libro respectivo. Desde luego, el que votaba contra el gobierno sufría las represalias. Hasta la cárcel. Como sucede en Cuba. Para evitárselas al elector se estableció el voto secreto. Es una conquista democrática, que sirve de antídoto contra la coacción y la persecución. Al voto secreto lo complementa la inmunidad parlamentaria que protege al diputado electo, quien sirve de vocero a sus electores. Desde el momento de su elección se tramitan a través suyo todas las iniciativas. Por este motivo las constituciones de América, siguiendo el modelo de Estados Unidos, la primera en la historia, consagran el juicio político contra el Presidente de la República, a cargo del Congreso o Asamblea, en cuyo seno los diputados representan a los ciudadanos.
El caso de Venezuela es diferente. Estamos sometidos a un gobierno títere de Cuba. Somos un país sojuzgado bajo una tiranía comunista. Toda tiranía busca identificar a los que están en contra suya. Aún más una tiranía comunista. Para ello recurre a la delación. Durante la anterior dictadura (1948-1958) se usaba la tortura para obtenerla. Al preso se le aplicaba electricidad, se lo apaleaba, se lo guindaba de los testículos, se lo montaba en un ring o se lo ponía al borde la muerte por hambre, para que delatara a los compañeros de su célula o dirección. Para dificultar la delación nos conocíamos por seudónimos. De este modo el que sucumbía a la tortura no podía identificarnos correctamente, ya que sólo se sabía el seudónimo. Todo este mecanismo de defensa y seguridad funcionó, permitiendo que un grupo reducido a cientos pudiese derrocar al tirano. Podríamos repetir, respecto al 23-01-58, las palabras de Churchill sobre la defensa de Inglaterra: “en la historia de los conflictos humanos, nunca antes tantos le debieron tanto a tan pocos.”
Ahora bien, en 2004 la oposición no se había enterado que estábamos ya bajo una dictadura. Ingenuamente cayó en la trampa que Chávez había montado en la Constitución del 99, excluyendo el juicio político con el pretexto de la democracia participativa. La trampa consiste en que la oposición quebrante la garantía del voto secreto, adelantándole la lista de los que se hayan tan decididos a votar en contra suya que solicitan el revocatorio. Son los peligrosos para el tirano por resueltos y valientes. Equivale a que en 1957 los partidos le hubieran entregado a Pérez Jiménez la lista de los que militábamos en la resistencia clandestina para derrocarlo, con nombre, apellido y cédula de identidad. Por desgracia, en 2004 los partidos entregaron la lista. Delataron así por ingenuidad a dos millones de venezolanos, que fueron condenados a la muerte civil (fichados sin derecho a nada). Fue la LISTA TASCÓN.
Hacer lo mismo en 2016 ya no es ingenuidad. Es simplemente una delación. Lo más grave: espontánea. Sería delatar a 4 millones de venezolanos, actualizando así la lista suministrada en 2004 para ahorrarle a la tiranía el trabajo de elaborarla. Y tratándose de un gobierno títere de Cuba, sería una delación colaboracionista, porque dársela equivale a entregarles esas personas a Cuba para que desde allá dicten instrucciones que les hagan imposible la vida, más del martirio que estamos viviendo. Lo considero un crimen, más ahora cuando la tiranía le ha encargado a su gente el reparto de las bolsas de comida, del cual estarán excluidos los firmantes del revocatorio sin ninguna duda. No ya sería la muerte civil, sino por hambre.
Es más sencillo optar por una enmienda constitucional que establezca el juicio político, lo que llevaría a la destitución de Maduro en menos de cuatro meses. Desde luego, esto exige revocar primero el TSJ. Pero si no se atreven a hacer esto, cómo pueden pedirle a 4 millones de venezolanos que firmen para ser delatados como enemigos de la tiranía y ser condenados así a la muerte civil o por hambre.

REFLEXIONES 84                                   25-04-16

domingo, 24 de abril de 2016

Obliguemos a la Asamblea a usar el arma que se le dio


Si el voto es un arma, los electores se la entregaron a la MUD cargada con 112 balas-diputados. Entonces hagamos que la use y dispare.

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El voto no es la única forma de lucha. Es apenas una de las muchas formas de lucha. Al tenerla por única, descartando a las otras, la MUD ha contribuido a la perpetuación de la tiranía comunista. Ahora la eficacia de esta forma de lucha contra un gobierno títere está puesta a prueba. Se le dijo a los electores: el voto es tu arma. Ellos lo creyeron. Y entonces la cargaron con 112 balas. Toda una metralleta en manos de la Asamblea. Pero, para sorpresa de todos, en cuatro meses no ha disparado un tiro a pesar de que Maduro, obedeciendo a Cuba, le está dando una golpiza. ¿Cómo es posible eso? ¡Con una metralleta en la mano y se deja dar! ¿Será que tiene un ataque de pánico? Entonces sacudámosla para que reaccione. Emplacemos a la Asamblea a usar el arma que se le dio.
Hay muchas maneras de emplazarla. Una de ellas condicionar la firma para el revocatorio. ¿Quieren mi firma, entonces usen antes el arma que les di? Si no saben cómo usarla, se los enseñaré:
1.- Revoquen el TSJ y nombren uno nuevo. Tienen un informe aprobado que les sirve de fundamento para la decisión. Entonces sáquenlo de la gaveta y procedan, removiendo el principal obstáculo para salir de Maduro.
2.- Cambien el CNE. Lo tienen fácil para hacerlo. Varios de sus miembros tienen vencido el período. Además bastaría con reasumir la atribución constitucional, poniendo fin a la omisión que dio origen a su nombramiento.
2.-  Denle un voto de censura y destituyan al Ministro de la Defensa, general Vladimir Padrino, por su intromisión reiterada en la política, siendo militar activo. Control Ciudadano les ha regalado los fundamentos de la decisión a tomar. Con ella le dan una lección a los políticos con uniforme y remueven otro obstáculo para la salida de Maduro. ¿Que Maduro no acata la decisión de la Asamblea? Entonces Padrino pierde toda autoridad por ser ilegítimo, siendo sus actos nulos, por lo cual sus órdenes pueden y deben ser desacatadas. 
3.- Exijan la renuncia de Maduro argumentando: a) Sumisión a Cuba, con cesión de la soberanía; b) Por no cumplir el requisito de la nacionalidad; c)Por ocultamiento del acta de defunción de Chávez, junto con el informe médico y la historia de su tratamiento, lo que, concatenado con la afirmación del Vicepresidente Istúriz de que a Chávez lo mataron, hace presumir que el ocultamiento de aquellos documentos es para evitar la prueba de delitos cometidos durante la enfermedad y muerte de Chávez, en los cuales Maduro habría tenido participación activa por haber estado a su lado todo el tiempo y por ser el beneficiario de la defunción. Se reforzaría esta sospecha si en el archivo de la Asamblea no aparece el acta de defunción, junto con el informe médico, sin la cual no podía declararse la falta absoluta.
4.- Si Maduro no renuncia, y siempre que hayan cambiado el TSJ, decidan qué hacer con una juramentación viciada por su ilegitimidad de origen (se les ha propuesto dejarla sin efectos porque Maduro no ha presentado su partida de nacimiento ni el certificado de no tener doble nacionalidad) y, si aún así dudan, sancionen (abril-mayo) una enmienda de la Constitución que establezca el juicio político, como existe en la mayoría de las constituciones de América, y luego de aprobada en referéndum (junio), enjuicien a Maduro y destitúyanlo (julio), agregando a las causas señaladas: el colapso del país por seguir las instrucciones de La Habana de trasplantar el modelo económico cubano, las gravísimas violaciones a la Constitución, entre ellas el desacato a la destitución de Padrino, si ocurriere, y aún más las gravísimas violaciones a los derechos humanos en los sucesos de 2014.
Exijamos a los señores diputados todos los días y en todas las circunstancias que usen el arma que se les dio. Da pena que Maduro les esté dando una cueriza y, en lugar de disparar, salgan corriendo a pedir auxilio con una firmita para el revocatorio. Es ridículo que se humillen encadenándose para pedir una planilla al CNE. Disparen, carajo, que para eso se les dio el arma cargada.
Conclusión: la primera de las formas de lucha es movilizarnos en todo el país para obligar a la Asamblea a usar el arma que se le dio bien cargada. Exigírselo desde la calle e increpando a cada diputado donde quiera que se presente. Y al que venga a buscar firmas, dígale: primero use el arma que le di, que si no se la quito.

Liberación Nacional y No-Reelección (164)