jueves, 7 de abril de 2016

Concurso de delitos en la tragicomedia de la muerte y sucesión del difunto

Cuentan los chavistas arrepentidos que presenciaron los últimos días de Chávez: “Los cubanos comenzaron a ejecutar el proceso de transición con meses por delante. Suponemos que ya entonces le dijeron a Maduro ‘tú eres el elegido’ y fueron avanzando posiciones. Al final Chávez ya no tomaba las decisiones…Cortado completamente el acceso a Chávez, los Castro fueron dueños de toda noticia sobre la evolución (de la enfermedad). Desde luego La Habana hizo todo lo posible por cortar la más mínima fuga de información: debía ser dueña de la muerte de Chávez y esta no tenía que producirse, al menos su noticia, hasta poder entronizar a Maduro”.
El 11 de diciembre 2012 fue operado por última vez. El 19 se le practicó una traqueotomía. Y, sin embargo, “el Día de Navidad Maduro dijo en televisión al pueblo venezolano que Chávez había estado caminando y haciendo ejercicios, cuando nunca se levantó tras la operación.. En otra ocasión, más adelante, con Chávez más muerto que vivo, Maduro aseguró haber estado despachando cinco horas asuntos de Estado con el mandatario. Los dirigentes gubernamentales estuvieron diciendo que el líder conversaba con ellos hasta que, tras una información que publiqué asegurando que Chávez no podía hablar, tuvieron vergüenza de seguir con esa comedia”.
Informan los testigos que el 29 de diciembre Chávez “se encontraba en una muerte clínica… Una enfermera nos dijo después que murió el 31 de diciembre. A partir de entonces el ambiente era de luto; los familiares lloraban.” Lo que se hizo evidente el 10 de enero de 2013 cuando no se presentó a prestar juramento ante la Asamblea Nacional para el período 2013-2019. No obstante, “Maduro leyó en Chile el 28 de enero una carta supuestamente escrita por Chávez dirigida a los mandatarios del Celac. Lo normal hubiera sido enviar un video o audio grabado, a modo de saludo. Chávez no estaba en condiciones de hacer eso, ni tampoco de escribir o dictar las diez páginas de discurso que mostraba Maduro. Ni siquiera de producir su propia firma con un trazo que era tan seguro y limpio que muchas delegaciones no tuvieron más remedio que asumir que era una reproducción, como la que se sospechaba que se había utilizado para nombrar canciller a Elías Jaua el 15 de enero. ‘Ya está la carta, ya la terminé’, decía el mensaje con el que un colaborador de Maduro le enviaba a este el texto leído en Chile. El documento, al que tuvo acceso uno de los confidentes con los cuales contacté, llevaba la firma claramente pegada”.
La tragicomedia montada por Cuba con Maduro de actor principal es realmente un concurso de delitos, comenzando por la traición a la patria al someterse a las órdenes e instrucciones de Cuba durante la enfermedad, muerte y sucesión de Chávez. Para iniciar la investigación, primero parlamentaria y luego penal, bastaría con exigir a Maduro la presentación de los documentos que se dicen firmados por Chávez desde el 8 de diciembre de 2012, incluyendo el nombramiento de Jaua y el mensaje a la Celac, a fin de practicarles experticia grafotécnica, junto con el acta de defunción y el informe médico anexo.
No podemos perdonar este agravio a la República, ni tolerar que siga ejerciendo la presidencia el que lo ha cometido.
(Todas las citas son del libro BUMERÁN CHÁVEZ de Emili Blasco)


NARCOTIRANÍA 13                              06-04-16

miércoles, 6 de abril de 2016

Cuba y Rusia se pelearon al moribundo para heredar a Venezuela

Lo mejor de la Ley de Amnistía es que no incluye los horrorosos e imperdonables delitos cometidos durante la enfermedad y muerte de Chávez sobre los cuales debe abrir una investigación parlamentaria la AN, porque vician de inconstitucionalidad la sucesión presidencial lo que, sumado a la nacionalidad de Maduro, lo hace doblemente ilegítimo. Además en ellos está comprometida la responsabilidad penal de los coautores, cómplices y encubridores de la traición a la patria, muchos en ejercicio de gobierno todavía.
Sigamos el relato de Blasco en base a los testimonios de chavistas arrepentidos: “Chávez engañó a su pueblo sobre su situación y concurrió a unas elecciones ocultando su incapacidad…para ejercer un nuevo mandato. También de espaldas a los venezolanos entregó su país como prenda a los cubanos para comprar una salud que no pudo obtener.” Una corrección: Chávez había traicionado a su patria con Cuba antes de su enfermedad y creyó que en compensación Cuba haría lo imposible por salvarle la vida. Se equivocó. Los Castro no son leales a nadie, como no lo ha sido ningún gobernante comunista. Ejemplos: Stalin y Mao.
A Chávez enfermo se lo disputaron Cuba y Rusia como hacen los buitres: “Cuba mantenía con fuerza su adquirido control sobre la voluntad de Chávez, sin aceptar que este se saliera de su ámbito de dominio; Rusia cuestionaba que el presidente venezolano recibiera atención sustancial en La Habana e insistía en que fuera tratado en Moscú, donde había mejores instalaciones sanitarias, pero en La Habana Fidel sabía cómo arropar emocionalmente al paciente. En esa etapa de transición, el octogenario se dedicó a ganarse aún más a Chávez, mientras su hermano Raúl, menos dado a sentimentalismos, se habría concentrado en armar la sucesión al frente de Venezuela”.
Continuemos: “La pugna entre Cuba y Rusia por los términos de la herencia de Chávez (la herencia era Venezuela, su hacienda particular), fue grotesca. Temeroso el propio enfermo de la Unión Europea y Estados Unidos, dispuso que las reservas de divisas y de oro, muchas guardadas en bancos ingleses, fueran transferidas a Cuba, Rusia, China y Brasil..... Para los cubanos, que con la enfermedad de Chávez habían transformado a Venecuba en Cubazuela, lo esencial era garantizar que la desaparición del venezolano no supondría volver a una relación que no tuviera a Cuba como elemento predominante. Para los rusos lo prioritario era que un nuevo Gobierno no revisara las cláusulas de explotación petrolera de compañías rusas en Venezuela y que el estamento militar no se orientara hacia la industria militar estadounidense, sino que siguiera comprando a Rusia su equipamiento.”
Rafael Isea, testigo presencial y calificado, declara: “La enfermedad fue nuestra mayor desgracia. Chávez tuvo ya antes relación con los cubanos, pero había mantenido su autonomía. Cuando cayó enfermo depositó toda su confianza en ellos, para que le curaran, y los cubanos tomaron control político de él.” Mucho antes habían tomado control político sobre Chávez, pero con la enfermedad asumieron el control absoluto.
Este episodio, el más vergonzoso de la historia de Venezuela, debe ser investigado a fondo para que los venezolanos recuperemos el honor perdido. Y esa investigación debe conducirnos: 1) A enjuiciar penalmente a todos los que participaron como coautores, cómplices y encubridores de la traición a la patria; y, 2) A incluir en la nueva Constitución una disposición que ponga al Presidente de la República a escoger entre la renuncia o la declaración de abandono del cargo si viaja al extranjero para tratamiento médico, negándosele permiso para ello.
Todo Presidente de la República debe tratarse en Venezuela, bajo la supervisión de una junta médica designada por la AN, para salvaguardar la seguridad nacional y preservar nuestra dignidad.
(Todas las citas son del libro BUMERÁN CHÁVEZ de Emili Blasco)


NARCOTIRANÍA 12                             05-04-16





martes, 29 de marzo de 2016

Ese muerto no está enterrado


“Ayúdenme, sálvenme. Yo no quiero morir; por favor, no me dejen morir. Era el ruego insistente de Hugo Chávez a Fidel y Raúl Castro… en una de sus últimas expresiones antes de perder la conciencia.” Contó este relato el general Ornella, cuyas palabras sonaban a advertencia “de que la historia real será contada algún día… Algún día, sí, se escribirá la historia completa, cuando quienes están en un pacto de silencio finalmente hablen. Pero aunque aún hoy se desconozcan muchos detalles, la verdad que intenta taparse -por vergonzosa- es suficientemente manifiesta.” Así comienza el relato Emili Blasco en su libro BUMERÁN CHÁVEZ, sobre la enfermedad y muerte de quien ejercía para entonces la presidencia de la República, basándose en los testimonios de testigos presenciales, entre ellos el que fue su edecán, el Capitán Leansy Salazar.
La primera conclusión es que Chávez se entregó a los cubanos creyendo que le salvarían la vida a toda costa, en premio a su traición a la patria. Y seguramente los hermanos Castro, Raúl y Fidel, lo convencieron de que en sus manos estaría a salvo de la traición de quienes aspiraban a sucederlo y con los médicos que ellos le escogerían tendría garantía de salud o, por lo menos, prolongación de su vida. Cayó en la trampa. Por ello su parábola vital podría tener por epitafio la terrible frase que el autor estampa al inicio del capítulo respectivo: VENDIÓ SU PATRIA POR SU VIDA Y PERDIÓ LAS DOS (PATRIA Y VIDA).
Continuemos la lectura del relato: “En el principio de la enfermedad, como de tantas otras cosas decisivas en la presidencia de Chávez, estuvo Fidel Castro. Como el padre que lo urgió a que se hiciera un profundo examen médico y como el calculador que, de esta forma, se situaba en el puesto de mando del proceso médico. Castro desde tiempo atrás conocía las molestias de Chávez -los médicos del Palacio de Miraflores eran cubanos-… Castro sería el primero en saber que Chávez tenía cáncer.”
La segunda conclusión es que Cuba ha tomado posesión de los presidentes venezolanos, convirtiéndolos en sus títeres y rehenes. Como rehenes su persona está bajo el cuidado y vigilancia de los cubanos, que son los únicos que conocen su estado de salud y escogen los médicos que van a tratarlo, quienes sólo con los cubanos se relacionan.
El 8 de junio de 2011 Chávez llegó a Cuba donde fue recibido por Fidel. “En una revisión general apremiada por Castro se detectó una extraña formación en la región pélvica y se decidió una inmediata intervención… Aparecieron células cancerosas que delataban la presencia de un tumor y requirieron de una intervención mayor para su extracción total.” Resultado: cáncer. ¿Quién se lo dijo? Fidel. ¿Cuáles representantes de los poderes públicos de Venezuela fueron informados? Ninguno. ¿Cuáles de ellos solicitaron el informe de los médicos cubanos y extranjeros tratantes? Ninguno.  Ha sido el episodio más vergonzoso de la historia de Venezuela. Es como para fusilar a todos los actores.
Diagnosticado el cáncer de Chávez: “Ahí arrancó el gran marcaje final que sobre el destino de Venezuela estuvo haciendo Cuba... A partir de este momento La Habana pasó a hacerse con el timón (de Venezuela). Chávez había tenido hasta entonces la habilidad de contrapesar la penetración cubana con otras influencias… Ahora su entrega en manos de Cuba para una curación le dejaba a merced de lo que se decidiera en la isla. Cuando el cáncer avanzó sólo los Castro, y aquéllos dirigentes venezolanos autorizados por ellos, tuvieron acceso a Chávez. La Habana capitaneó el proceso de sucesión y se aseguró el dominio en la nueva era que se abría.”
La tercera conclusión es que Chávez murió cuando le convino a Cuba, donde le convino a Cuba y de la causa que decidió Cuba.  He aquí la razón por la cual se mantiene oculta el acta de defunción junto el certificado médico y se guarda el secreto sobre los médicos tratantes y la historia médica del difunto.
Preguntamos al Parlamento Civil (AN) y al Parlamento Militar: ¿porqué no se atreven a investigar qué esconden Cuba y Maduro sobre la enfermedad y muerte de Chávez, cuando ocultan el acta de defunción junto con el certificado médico y guardan en secreto el nombre de los médicos tratantes y la historia médica del difunto?
Ese muerto no está enterrado. Y no lo estará hasta que sepamos la verdad.



NARCOTIRANÍA 11                            28-03-16

domingo, 27 de marzo de 2016

Liberarnos de Cuba para ser Venezuela otra vez


La ida de Maduro a Cuba a recibir instrucciones nos revela que nada ha cambiado después del 6D. Seguimos siendo Cubazuela
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Sin soberanía no hay República, ni Constitución, ni dignidad y honor. En este momento no somos República, sino un protectorado satélite de Cuba. No tenemos Constitución sino un Estatuto Colonial con ese nombre. Carecemos de dignidad y honor nacional porque toleramos un gobierno satélite que se arrastra ante los cubanos, a quienes obedece.
La ida de Maduro a La Habana para ser informado por sus jefes, los Castro, de lo que ellos acordarían con Obama sobre Venezuela, su persona y su gobierno títere, ha servido para que los señores diputados, los 112 de oposición, vean que, a pesar de su elección y debido a que no han hecho nada para cambiar la situación, seguimos siendo Cubazuela, porque Venezuela dejó de existir antes del 6D, y que mientras sea así ellos forman el Parlamento de Cubazuela, no de Venezuela. Son diputados cubazuelanos. Es la verdad, amarga y dura.
El viaje de Maduro nos ha devuelto a la realidad, recordándonos que la primera tarea de la Asamblea Nacional, y de todos nosotros, es recuperar la soberanía perdida, y con ella la institucionalidad en la Constitución, el honor y la dignidad nacional. En conseguirlo debemos poner un empeño obsesivo, que cree conciencia y movilice a la gente. Todo debe estar vinculado a la tarea de liberarnos de Cuba, comenzando por la salida de Maduro, porque para liberarnos de Cuba hay que salir de Maduro. Mientras Maduro esté allí seguiremos siendo Cubazuela. Debemos hacer de la salida de Maduro una repetición del 19 de abril de 1810 con la renuncia forzada de Emparam.
Insertar, dentro de la estrategia de liberación nacional, la cuestión de la ilegitimidad de Maduro por su nacionalidad es fundamental. Y así deberían entenderlo los señores diputados. Su diligencia para investigar este cuestionamiento y hacerlo valer semejaría al dedo de Madariaga dando la señal al pueblo en la calle. Su diligencia para desvelar el misterio de la muerte de Chávez cumpliría el mismo papel. Sería mover el dedo con mayor energía en ambos sentidos. Vincular los dos hechos como un complot de Cuba para ponernos a la marioneta más dócil en función de su estrategia para formar una Gran Colombia comunista, produciría un terremoto geopolítico regional. Así el pueblo entendería que Maduro es un colombiano que nos ha sido impuesto por Cuba, para lo cual precipitó la muerte de Chávez, lo que explica que se esconda su cuerpo y su acta de defunción. Y nos ha sido impuesto por Cuba para constituir una Gran Colombia comunista, en la cual Cubazuela estaría subordinada a un gobierno de las FARC, dependiente a su vez de Cuba.
Consciente de que el llamado patriótico no basta para nuestro pueblo, como lo demostró Boves, hay que darle contenido socio-económico a la lucha por la liberación nacional, como hizo Páez, atribuyendo esta vez a Cuba el empobrecimiento de los venezolanos conforme a una estrategia ejecutada por sus títeres: explotar a Cubazuela con 100.000 barriles diarios de petróleo y 14.000 millones de dólares anuales, que es un robo a los venezolanos, a los cuales empobrece pero manipulándolos para que no se den cuenta. Muchos testimonios pueden servirnos con este fin. El último del general Guaicaipuro Lameda con las instrucciones recibidas de Fidel Castro, que se resume en dos:
1.- Mantengan a los pobres en su pobreza pero con esperanza. Dosifíqueles lo que les da, tanto en cantidad y como en oportunidad, pero haga mucha propaganda que es el principal alimento de la revolución.
2.- A la gente hay que mantenerla ocupada aunque sea buscando comida. Mientras buscan cubrir sus necesidades básicas, manténgalos presionados con los cuerpos de seguridad e inteligencia para que no murmuren y sientan temor.
También la confesó Giordani: mientras más pobres, más revolucionarios. Y el diputado Rodríguez: si dejan de ser pobres se hacen contrarevolucionarios. La clave de la estrategia de Cuba está en que seamos pobres para que nos conformemos con las migajas del botín que se lleva. Cuba nos ha condenado a ser pobres mientras nos explota.
Adaptemos la estrategia de Páez de atraer a los pobres ofreciéndoles la República como su heredad. No conformarse con migajas. Tomar el pueblo posesión plena de la República.

Títere y rehén de Cuba


Consta en documentos públicos, notorios y comunicacionales que Chávez proclamó, junto con Fidel Castro, que Venezuela y Cuba son “dos países y una misma nación, con una sola bandera.” Desde luego, la bandera cubana que ondea en edificios públicos e instalaciones militares. Venezuela dejó de existir. Estamos en Cubazuela.
Consta igualmente en documento público, notorio y comunicacional de 2014 que Jorge Arreaza, entonces Vice-Presidente, aclaró que el gobierno de Maduro continuaría con la sumisión a Cuba. Sus palabras fueron: “los cubanos no se van a ir de aquí; no hay vuelta atrás en la unión entre Cuba y Venezuela.” Agregó: “levantar las banderas contra la revolución cubana, levantar la voz y decir: fuera los cubanos de Venezuela, es un insulto.”
Resulta evidente que Cuba tomó primero posesión de Chávez. Lo convirtió en su títere y a Venezuela en Cubazuela. Cuando estaba moribundo escogió a Maduro para sucederlo en la función de títere. Después del 6D, y a pesar del resultado de la elección parlamentaria, seguimos siendo Cubazuela. Y lo seguiremos siendo mientras los 112 diputados electos el 6D no se decidan a que volvamos a ser Venezuela otra vez, asumiendo como tarea fundamental y primaria la liberación nacional para recuperar la soberanía. Mientras no lo hagan, ellos son diputados de Cubazuela.
Veamos cómo los presidentes de la V República se han rebajado ante Cuba: “Testigo de la creciente toma de posiciones de personal cubano en el aparato de mando venezolano es un antiguo alto funcionario que trabajó en el Palacio de Miraflores. Recuerda los privilegios de movimiento que tenían los agentes de seguridad enviados por La Habana para la protección de Chávez, muy similares a los que mantiene Maduro, que heredó la custodia de guardaespaldas de entrenamiento castrista. Para acceder a las dependencias de Miraflores, de acuerdo con este testimonio, existían cuatro tipos de carnets con franja amarilla, azul o roja…..Una identificación con los tres colores era la única que abría la puerta del palacio presidencial. Sólo disponían de ella el jefe de la Casa Militar y los cubanos de la seguridad personal de Chávez.”
Sigue: “En Miraflores había destinados alrededor de diez cubanos que formaban parte del anillo número uno de seguridad, ocupado de la custodia del presidente y su atención personal. De Cuba era el mesonero, el cocinero y todo el equipo médico. Uno de los miembros de ese equipo tenía la misión de desplazarse siempre junto a Chávez llevando el maletín de emergencia médica”.
Continúa: “La comunicación con Cuba era telefónica y electrónica. Pero también había envíos semanales que revestían todo el simbolismo de la entrega de instrucciones expresas dictadas desde lo más alto (los Castro, monarcas cubanos). Todos los lunes por la tarde llegaba un sobre al aeropuerto de Maiquetía en un aparato de Cubana de Aviación. El sobre debía ser recogido en persona por un viceministro, que se lo entregaba al ministro del Despacho del Presidente y el ministro se lo entregaba a Chávez. Se desconoce el contenido de esas comunicaciones, pero a juzgar por el ritual del procedimiento seguido debía corresponder a un envío postal secreto probablemente de la presidencia cubana.”
Tenemos, pues, que los presidentes de Cubazuela son, al mismo tiempo, títeres y rehenes de Cuba. Son títeres porque obedecen órdenes de la monarquía comunista cubana. Son rehenes porque su persona está bajo el control de Cuba, a la cual pertenece su cuerpo de seguridad personal. Al ser rehenes, no pueden dejar de ser títeres porque su vida está en manos de Cuba. Cualquier gesto de independencia frente a Cuba puede provocar que su propia guardia cubana lo mate por órdenes de La Habana.
Resulta aún más evidente por el hecho de que Maduro viaja al extranjero únicamente en aviones de Cubana de Aviación. Se presenta así ante los demás países como un títere de Cuba. Al mismo tiempo, no puede escaparse de los Castro, yéndose a escondidas de ellos. Los Castro son los que autorizan el plan de vuelo que cumplen los pilotos cubanos.
Ahora bien, pregunto primero al Parlamento Civil (AN): ¿no amerita siquiera un debate la situación de títere-rehén de Cuba en que se encuentra Maduro? Y pregunto también al Parlamento Militar: ¿no amerita siquiera deliberar sobre la situación de títere-rehén de Cuba en que se encuentra su Comandante en Jefe? Les recuerdo que Chávez convirtió la función de Comandante en Jefe en grado militar máximo, el que ha heredado Maduro.  
Tendrían la amabilidad ambos parlamentos de informarnos las conclusiones de sus deliberaciones a nosotros, los civiles que formamos la plebe.


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Las citas son del libro BUMERÁN CHÁVEZ de Emili Blasco, basado en testimonios de colaboradores y asistentes inmediatos de Chávez y otros.


NARCOTIRANÍA 10                             25-03-16  

¿Cuál deliberará: el Parlamento Civil o el Parlamento Militar?


Es el colmo que, siendo ambos deliberantes, ninguno haya deliberado hasta ahora sobre la legitimidad de Maduro y su instalación en el poder por Cuba
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Tenemos dos parlamentos: el Parlamento Civil y el Parlamento Militar. Hasta ahora sólo teníamos uno, porque la política estaba reservada a los civiles. La FAN era APOLÍTICA y NO-DELIBERANTE. Pero el General Padrino nos ha hecho conocer la novísima doctrina constitucional del Alto Mando Militar, cuya autoría atribuye a su Comandante Supremo y Eterno: ahora la FANB es POLÍTICA y DELIBERANTE. Al deliberar sobre política el cuerpo de oficiales se constituye en Parlamento Militar.
Correspondía al Parlamento Civil, apenas instalado, examinar la legitimidad de Maduro como Presidente de la República, debiendo pronunciarse sobre tres circunstancias que la determinan:
1.- ¿Cumple Maduro con el requisito de la nacionalidad exigido por la Constitución: ser venezolano por nacimiento y no tener doble nacionalidad? Si no lo cumple carece de legitimidad para desempeñar el cargo y la AN debía declararlo así. La AN debió entonces, apenas instalada, exigirle a Maduro la presentación del certificado previsto en la Ley de Nacionalidad y Ciudadanía, junto con los documentos que lo sustentarían: su partida de nacimiento y las de sus padres, que ha venido ocultando a pesar del requerimiento público.
2.- ¿Se ajustó a la Constitución la sucesión presidencial de Chávez a Maduro? Si está viciada de inconstitucionalidad Maduro carece de legitimidad. La AN debió, apenas instalada, revisar sus archivos para constatar si allí está el acta de defunción de Chávez, única prueba legal que puede servir de fundamento a la declaración de falta absoluta del Presidente de la República por fallecimiento. Si no está en los archivos de la AN, ha debido exigirle a Maduro que la presente, junto con el certificado médico a que obliga la Ley de Registro Civil, advirtiéndole que su ocultamiento lo hace sospechoso de un delito. Es inaceptable que se ignore todavía, por falta de prueba legal, dónde, cuándo y de qué murió Chávez, desde qué fecha estuvo inconsciente, quiénes fueron los médicos tratantes. Era deber de la AN averiguarlo para determinar si Maduro es doblemente ilegítimo: por su nacionalidad y por estar viciada de inconstitucionalidad la sucesión presidencial de 2012/2013.
3.- ¿Fue por un complot de Cuba que llegó Maduro a la presidencia? Concatenando el misterio de la nacionalidad con el misterio de la muerte de Chávez, surgen hechos que hacen sospechar un complot cubano. Maduro fue formado políticamente en Cuba, donde estuvo con un grupo de jóvenes comunistas colombianos. Cuando lo hicieron ficha suya, los cubanos supieron de su nacionalidad colombiana, cuando menos por filiación materna. Influyeron seguramente para su inexplicable ascenso a Canciller, desde donde entabló un idilio diplomático con la Canciller Holguín de Colombia. Después supimos el motivo: Cuba movía los contactos secretos entre la FARC y el Gobierno de Santos. Cuando se iniciaron formalmente las conversaciones entre ambas partes, Cuba convenció a un  Chávez moribundo para que nombrara Vice-Presidente a Maduro (10-10-12), ficha suya y cuyo vínculo nacional con Colombia conocían los cubanos. Enseguida se hicieron públicas las conversaciones de paz, que se trasladaron a La Habana (06-11-12). Una jugada perfecta de la monarquía comunista cubana, después de la cual se precipitó la supuesta muerte de Chávez (supuesta por la inexistencia de la prueba legal) en medio de un silencio celosamente guardado por los Castro desde diciembre 2012 hasta marzo 2013. Todo indica un complot cubano. Una Venezuela dominada por Cuba, gobernada por el títere Maduro de nacionalidad colombiana, es el trampolín ideal para ponerle la mano al vecino país resucitando una Gran Colombia, pero como fortaleza comunista del Foro de Sao Paulo sin presidente venezolano: un colombiano de las FARC allá y otro subordinado aquí. La Gran-Colombia comunista sería la apoteosis de los ancianos Castro. Chávez estorbaba para este plan, porque lo habría querido para sí. Y a un estorbo se le aparta. Basta ahogarlo con una almohada.
Todo encaja, aunque parece novela. Lo menos que debió haber hecho el Parlamento Civil era investigar, comenzando por la revisión de sus archivos. Y habiendo indicios, que los hay, desmontar el complot cubano declarando el abandono del cargo por Maduro al ser títere de Cuba y su marioneta para montar la Gran-Colombia comunista con presidente no-venezolano.
Ya que el Parlamento Civil no ha deliberado sobre esta delicada cuestión, tendrá el Parlamento Militar la amabilidad de hacerlo subsanando así la omisión constitucional?


Liberación Nacional y No-Reelección (160)

martes, 22 de marzo de 2016

El control de Cuba sobre Maduro y los venezolanos



Dice Blasco en su libro: “Durante una de las frecuentes visitas de Chávez a La Habana, Fidel dijo que Venezuela y Cuba eran dos países, una nación. Con una sola bandera, añadió el venezolano. Y Castro apostilló: somos venecubanos.” Confirmaron así la cesión de la soberanía de Venezuela a Cuba, evidente porque era Chávez quien se trasladaba constantemente a La Habana en lugar de los Castro a Caracas. Lo mismo que hace Maduro ahora.
Blasco relata cuando y cómo se fue consumando la traición a la patria, que se había gestado apenas Chávez asumió la presidencia:
1.- “A partir de 2002 integró a agentes cubanos en su seguridad y entregó a Cuba la supervisión de la contrainteligencia militar, con el encargo de auscultar los cuarteles por si había ruido de sables. Entonces comenzó una purga.” Desde aquel momento la seguridad del presidente es cubana, la forman anillos de cubanos.
En consecuencia, el Presidente de Venezuela está físicamente en manos de Cuba, que lo cuida como su títere que es. Se explica así que su antecesor  haya sido atendido por médicos cubanos.  Una ofensa inaceptable a nosotros, los venezolanos.
2.- “Entre finales de 2003 y comienzos de 2004, por expreso consejo de La Habana, Chávez puso en marcha las misiones: una treintena de programas para la atención de necesidades de la población con pocos recursos, que facilitaron enormemente el dirigismo gubernamental sobre las clases populares.” Primero Chávez se entregó a Cuba, hasta físicamente, puesto que estaba rodeado de cubanos encargados de cuidarlo. Como ya era una ficha cubana, Cuba inventó un mecanismo de compra de votos mediante dádivas para asegurarse de su perpetuación en el poder.
Este mecanismo ha seguido funcionando con Maduro.
3.- “El siguiente paso en el asesoramiento cubano fue el diseño de una milimétrica movilización electoral y la coordinación de un sistema informático que, en combinación con el CNE, que facilitaba el fraude en las votaciones automatizadas de Venezuela.”
Somos el único país del mundo cuyo servicio de identificación (cedulación) de sus ciudadanos está bajo el control de otro país extranjero que, por consiguiente, controla el registro civil y el electoral. Cuba nos sabe la vida a los venezolanos. Para nosotros no existe la confidencialidad de nuestros datos personales. Esto es inaceptable
La AN está en el deber de investigar:
1.- Si la seguridad de Maduro se la dan los cubanos y si sus anillos de seguridad lo integran cubanos.
2.- Si el servicio de identificación, que expide las cédulas y los pasaportes de los venezolanos, estuvo y sigue estando bajo la dirección y control de cubanos. Y en este sentido para qué es el cable submarino que nos une a Cuba.
3.- Si las llamadas “misiones” estuvieron y siguen estando bajo la dirección y control de cubanos.
Y si efectivamente Maduro entrega a Cuba su seguridad personal y la seguridad de los venezolanos, uno de cuyos elementos fundamentales es la confidencialidad y reserva de sus datos personales, la AN debe exigir la renuncia de Maduro por ser un títere de Cuba, indigno de ejercer el cargo.
Nuestro primer deber, y así debe entenderlo la AN, es recuperar la soberanía, liberándonos de la vergonzosa y humillante sumisión a Cuba.