lunes, 28 de septiembre de 2015

El error estratégico del Vaticano en los comienzos del comunismo en América


Para 1998 todos los países cristianos de Europa se habían liberado del comunismo. Fue una gran victoria del Vaticano, que demostró el acierto estratégico de elegir un Papa polaco, el primero de la historia (Juan Pablo II), quien había vivido bajo el comunismo y, en consecuencia, lo conocía perfectamente, así como la idiosincrasia de los eslavos de la Europa Central y Oriental como él. Liberada Europa del comunismo, quedaba un solo país cristiano con gobierno comunista. Era Cuba en América.
En 1998 Cuba se hundía en el colapso total, perdido su sostén que fue la Unión Soviética. Se esperaba la implosión del sistema político-económico como sucedió con el imperio soviético. Y que surgiera un Gorbachov que iniciara la apertura, ya que no había una oposición con la fortaleza que tuvo el Sindicato Solidaridad en Polonia comunista. De allí  la exhortación de Juan Pablo II a la apertura o transición político-económica: “Que Cuba se abra al mundo y el mundo se abra a Cuba”.
Lo que se esperaba no ocurrió especialmente por dos motivos:
I) Un agente cubano asumió la presidencia de Venezuela y puso la renta petrolera al servicio de Cuba, no sólo para evitar su implosión, como en efecto la impidió, sino para financiar la expansión del comunismo en América.
II) El comunismo mutó en América. El laboratorio para la mutación fue Venezuela. Consistió en el cambio del modelo soviético por otro autóctono, simulador de democracia, cuyo ensayo estuvo a cargo del agente cubano infiltrado en la FAN que había llegado a la presidencia, quien lo ejecutó así: 1) Llegar al poder por elecciones; 2) Demoler las instituciones democráticas con una Constituyente (forma sofisticada del golpe de Estado); 3) Simular que sigue habiendo democracia, valiéndose de una oposición de comparsa, adaptación tropical del colaboracionismo francés en la II Guerra Mundial; 4) Convertir a la FAN, desde adentro, en Ejército Rojo; 5) Ceder espontáneamente la soberanía a Cuba, transformándose el gobierno en títere; y, 6) Bajo la dirección de Cuba (el Moscú de América, a la cabeza del nuevo Komintern o Foro de Sao Paulo-Internacional Comunista de América), ir implantando progresivamente el comunismo como doctrina de Estado y como sistema económico en cada uno de los países cristianos de América, comenzando por Venezuela.
El Vaticano fue confundido por esta mutación. Juan Pablo II evaluaba los sistemas político-económicos por su experiencia europea en el modelo soviético. Y lo que sucedía en América no le parecía comunismo, porque no encajaba en lo que había vivido. Por eso no atendió las advertencias que le hicieron dos cardenales venezolanos: Castillo Lara y Velasco. No entendió nunca que el comunismo había mutado en América. A este error de apreciación suyo, junto con el cometido por Estados Unidos, se debe que el comunismo se haya expandido en América sin contrapeso internacional cuando había sido derrotado en Europa. En cambio, Castillo Lara y Velasco sí estuvieron claros desde el principio. Eran venezolanos y por su mentalidad latinoamericana vieron la trampa comunista. Angustiados por la experiencia europea, donde el imperio soviético duró muchos años (73 desde la toma del poder en Rusia y 45 desde el fin de la Segunda Guerra Mundial), consideraron que al comunismo había combatirlo en su inicio antes de que se expandiera. Eso explica sus sermones y sobre todo sus actitudes, incluyendo su apoyo a la rebelión popular de 2002. Para desgracia de Venezuela y del Vaticano ambos murieron muy temprano. Han hecho mucha falta. Y más aún ahora cuando el Vaticano ha rectificado su política en América.

martes, 22 de septiembre de 2015

Objetivo político de El Vaticano en América

Cuba ha sido visitada por tres papas (Juan Pablo II, Benedicto XVI y Francisco) en 17 años (1998-2015). Esto significa que El Vaticano, que une religión y política (es la única Religión-Estado), tiene un plan para América que está ejecutando. Apartando la finalidad religiosa, el objetivo político del plan se evidencia en estos hechos:
1.- En 1998 El Vaticano había logrado el objetivo político de la desaparición del imperio comunista soviético en los países CRISTIANOS de Europa Central y Oriental, en función del cual había sido electo Papa Juan Pablo II, quien fue escogido, aparte de sus méritos religiosos, por ser un eslavo porque eran eslavos los pueblos cristianos bajo el comunismo.  Todos los papas italianos habían fracasado en esta tarea política.
Desaparecido el comunismo en la Europa cristiana, El Vaticano dirigió su mirada a la América cristiana. Su objetivo: el fin del comunismo en Cuba. Esto explica la visita de Juan Pablo II, cuando sólo Cuba era comunista y estaba aislada viviendo su pueblo una situación terrible de hambre y escasez que se denominó “período especial”. En tales circunstancias el Papa exclamó: “Que Cuba se abra al mundo y el mundo se abra a Cuba.” Era una exhortación a la apertura político-económica de Cuba que debía corresponderse con el levantamiento del embargo por Estados Unidos.
2.- No hubo la apertura porque el comunismo cubano se salvó a última hora. En 1999 apareció Chávez regalándole a Cuba la renta petrolera de Venezuela, no sólo para subsistir sino para dominar a América Latina mediante la expansión del comunismo agrupado en una Internacional, el Foro de Sao Paulo. Entonces El Vaticano corrigió su estrategia y decidió repetir la que fue exitosa en Europa. Visto que los países CRISTIANOS bajo el comunismo (Foro de Sao Paulo) son latinoamericanos, eligió papa a un latinoamericano en 2013; vale decir, un conocedor de la idiosincrasia de estos pueblos y la realidad del continente. Así Francisco, no sólo recibe el papado por sus méritos religiosos, sino por considerársele el indicado para la tarea política: la derrota de la Internacional Comunista de América Latina (Foro de Sao Paulo), con el derrumbe de sus gobiernos en los países cristianos. Para lograrlo es fundamental la rendición de Cuba, el Moscú del comunismo latinoamericano, ante las potencias cristianas: Estados Unidos y la Unión Europea. Es lo que está a punto de conseguir.
Para que no se malogre la operación, El Vaticano cuida de no humillar al que se rinde, sino cortejarlo para que salve la cara. Esto explica la visita del Papa Francisco y su conducta durante la misma.


REFLEXIONES 69----    21-09-15

lunes, 21 de septiembre de 2015

¿Quieren que no haya abstención?



Liberación Nacional y No-Reelección (139)

Entonces demuestren que dejaron de ser colaboracionistas convocando al pueblo para que amanezca el 7D en las calles y permanezca en ellas hasta que Maduro se vaya.
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A la gente le han creado la ilusión infantil de que si vota el 6D amanecerá en otro país, en la Venezuela de su sueños. Es como engañar a un niño. Si haces lo que papá te dice, te llevaré a Disneyworld. Y después papá no le cumple, dejando al niño frustrado. Así tratan los colaboracionistas a sus electores. Como todo irresponsable culpa a otro: no te llevé al parque de diversiones porque esos abstencionistas, que son mala gente, no quisieron venderme los pasajes. Así el niño le coge rabia a esos abstencionistas, que nunca ha visto. Nunca culpan a la tiranía, con la cual colaboran, acusándola de fraude. No, la culpa es de los abstencionistas, una legión de fantasmas que nadie conoce. Llevan más de diez años con la misma excusa. Vamos a desenmascararlos, ya que los niñitos han crecido.
¿Quieren que no haya abstención? Entonces comiencen por reconocer que estamos bajo un gobierno títere de Cuba. Ustedes no lo han reconocido hasta ahora. Han preferido callar y ser diputados títeres, porque lo son los que cohabitan con Maduro. Reconozcan además que este gobierno títere es una tiranía. Ustedes no lo han reconocido, ni siquiera ahora cuando protestan con motivo de la sentencia contra López. Reconozcan que es una tiranía que, por comunista, ha causado el colapso general del país y el empobrecimiento acelerado de todos. Ustedes no lo han reconocido. Hablan contra el modelo económico, sin atreverse a llamarlo por su nombre. Finalmente centren la campaña electoral en salir de Maduro este mismo año para evitar al pueblo más sufrimiento. Si no salimos de Maduro este año nos caerá encima una hecatombe. La clave está en Maduro, no en la Asamblea. Si no centran la campaña en la salida de Maduro, no hay porqué votar por ustedes.
Pero, además de centrar la campaña en la salida de Maduro, para demostrar sinceridad y que efectivamente dejaron de ser colaboracionistas convoquen de una vez al pueblo para que amanezca el 7D en las calles y permanezca en ellas hasta que Maduro se vaya.  Sólo así no habrá abstención. Sólo así muchos renuentes votarán.
¿Qué es mucho pedirles a los candidatos? Es lo menos que podemos pedirles cuando el líder eterno del partido del candidato eterno ha confesado que, si ganan las elecciones, “una nueva mayoría en el Parlamento no implicará la salida inmediata de Maduro, pero sí conducirá a la estabilización del país”. Allí está dicho todo. Significa que darles el voto los colocará en mejor posición para los negocios con Maduro, pero no para salir de Maduro. El voto suyo, estimado lector, servirá para que ellos hagan mejores negocios con Maduro, pero no para cambiar el gobierno, porque no habrá cambio ya que Maduro seguirá en la presidencia. Está claro: su voto será usado por ellos para traficar, en función de sus intereses personales y políticos. ¿Y usted? Seguirá pelando y en cola, dando gracias si no lo matan los delincuentes. A una gente así no se le puede creer ni que jure por un puño de cruces. Lo menos que se les puede exigir es que, desde ahora, convoquen al pueblo a amanecer el 7D en las calles de todas las ciudades y de todos los pueblos del país y allí permanezca hasta que Maduro se vaya, dando cumplimiento al mandato imperativo de salir de Maduro, que es la orden que usted, si vota, le va a dar con su voto. ¿No es así?
¿Y si no ganan? Esto sólo es posible por un fraude masivo. Es la conclusión lógica de lo dicho por el líder eterno del segundo partido más colaboracionista: “Triunfo seguro. Ganaremos en todos los estados.” No deberían tener inconveniente, él y sus aliados, en convocar, desde ahora, al pueblo para que amanezca en la calle y permanezca en ella hasta que Maduro se vaya porque, según sus palabras, sólo pueden perder por fraude y del fraude el culpable es Maduro.
Por consecuencia con sus palabras (“la salida está en la calle”), los líderes de LA SALIDA (López, Ledezma y Machado) deberían ser los promotores de la convocatoria, desde ahora, del pueblo a la calle, cualquiera sea el resultado electoral, hasta que Maduro se vaya, haciendo que los candidatos escogidos por sus partidos sean los primeros en suscribir la convocatoria y luego emplacen a sus aliados a que adhieran.

lunes, 14 de septiembre de 2015

Condicione su voto (para no pasar por p….)


Exija un compromiso solemne y público de convocar al pueblo a permanecer en la calle hasta la renuncia de Maduro, tanto si se pierde como si se gana.
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Le están pidiendo su voto unos individuos con estos antecedentes:
1) En 2004 aseguraron que se ganaría el referéndum revocatorio, porque así lo pronosticaban las encuestas. Cometido el fraude por la tiranía, lo convalidaron quedándose la denuncia únicamente en palabras.
2) En 2005 el pueblo se rebeló con una abstención subversiva (85%), que deslegitimaba totalmente a Chávez. En lugar de llamar estos supuestos líderes al pueblo a la calle para darle el golpe de gracia, le hicieron el favor de satanizar la subversión espontánea, la mayor demostración de desobediencia civil que haya habido.
3) En 2006 hicieron esta promesa: “ganamos y cobramos”, para convencer al pueblo de que no reincidiera en la desobediencia civil y fuera a votar. ¿Qué hicieron? Se declararon perdedores antes de que terminara el escrutinio.
4) En 2010 aseguraron: “esta vez sí vamos a ganar.” Pero convalidaron el fraude diciendo: “de todos modos tenemos suficientes diputados en la Asamblea para impedir que la tiranía haga lo que le venga en gana.” Y, desde entonces, la tiranía ha hecho lo que le viene en gana.
5) En 2013 le volvieron a prometer: ganamos y cobramos. Ganaron la elección presidencial, según ellos mismos. Pero no cobraron. Convalidaron el fraude. Se excusaron diciendo: “no podemos causar derramamiento de sangre.” Y después ha habido una mortandad mientras mantienen al pueblo desmovilizado.
6) En 2013 se descubrió que Maduro ocultaba su partida de nacimiento y el acta de defunción de Chávez, lo que hace presumir su ilegitimidad (por la nacionalidad y por los vicios de la sucesión presidencial). Y los que ahora le piden su voto, dijeron que eso era irrelevante, absteniéndose de demandar la exhibición de ambos documentos. Si es irrelevante tampoco los exigirán si ganan.
7) En 2014 tres disidentes (López, Ledezma y Machado) exclamaron: “la salida está en la calle.” Y los jóvenes se echaron a la calle, exponiendo su vida y su libertad. Es el sacrificio que siempre ha dado la juventud por la patria desde 1814. Fueron traicionados por los mismos políticos que le están pidiendo que vuelvan a votar por ellos.
8) Ahora en 2015 repiten: “triunfo seguro, porque las encuestas muestran que llevamos una ventaja de 25% por lo menos”. Y le prometen a usted que todo cambiará el 6 de diciembre por arte de magia. Será otra Venezuela. Pero como la mentira tiene piernas cortas, el líder máximo del partido más colaboracionista cometió esta indiscreción ante la prensa: “una nueva mayoría en el Parlamento no implicará la salida inmediata de Maduro, pero sí conducirá a la estabilización del país.” Traducido al lenguaje llano: si ganan las elecciones no exigirán la salida de Maduro, quien seguirá en la presidencia con la ayuda de los diputados que usted elegirá, los cuales colaborarán con él para estabilizar el país y al gobierno títere de Cuba. (No lo digo yo; soy el primer sorprendido de esta indiscreción: usted votará para que saquen a Maduro y ellos, en lugar de hacerlo, van a colaborar con él para que llegue al final de su mandato ilegítimo. ¿No lo cree? Búsquelo en internet).
Con los antecedentes penales por estafa política que ya tienen estos señores y su confeso propósito de reincidencia (no van a sacar a Maduro sino a colaborar con él en estabilizar el país para que su gobierno no corra peligro de ser derrocado) nadie en su sano juicio les daría su voto porque pasaría por pendejo. Pero como usted está obsesionado en votar sin mirar a los lados, le recomiendo, para no pasar por pendejo, condicionar su voto. Exija un compromiso público y solemne, firmado por todos los candidatos a diputados que se dicen de oposición, de convocar al pueblo a permanecer en la calle hasta la renuncia de Maduro, tanto si se pierde (porque, si es tanta la ventaja en las encuestas, sólo puede se puede perder por un fraude masivo), como si se gana porque el resultado favorable debe interpretarse como un mandato imperativo: la orden de salir de Maduro.  
Sólo si los candidatos asumen este compromiso solemne y público déle su voto, que si lo pierde porque no cumplen la promesa, por lo menos no pasa usted por pendejo y ya ajustará cuentas con ellos. Pero si el candidato de su circuito no firma, no vote por él por colaboracionista. Ni un solo voto para un colaboracionista. No le quedará a usted el peso de conciencia de haber ayudado indirectamente a Maduro a seguir en la presidencia, porque se dejó engañar una vez más habiéndosele advertido.

lunes, 7 de septiembre de 2015

¿Porqué en Guatemala sí y aquí no?


Liberación Nacional y No-Reelección (137)


Porque en Guatemala no hay colaboracionistas, sino oposición, la cual entiende que la fuerza de la oposición está en calle. Sin calle no hay cambio político posible.
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En Guatemala el pueblo en la calle forzó primero la renuncia de la Vicepresidenta y luego la del Presidente. ¿Qué motivó la movilización popular contra ellos, hasta hacerlos renunciar? El que ambos habían montado una red de corrupción para lucrar defraudando los impuestos aduaneros. Una nimiedad si la comparamos con el saqueo de Venezuela por la delincuencia organizada que detenta el poder desde hace 17 años. Por mucho menos los guatemaltecos hicieron lo que nosotros debíamos haber hecho hace tiempo y deberíamos hacer ahora sin más demora: repetir la gesta del 19 de abril, dos siglos después, con muchísima más razón. Comparemos las situaciones a título ilustrativo.
1.- Guatemala es un país soberano. Los renunciantes no eran títeres de otro país. En cambio, Venezuela perdió su soberanía ante Cuba por la traición a la patria de los que se constituyeron en gobierno títere desde entonces. Somos la vergüenza de América, el único país dominado por otro y, para mayor ignominia, por uno muchísimo más pobre. Este solo hecho basta para permanecer en la calle hasta la renuncia de Maduro, primer paso para rescatar la soberanía.
2.- Guatemala tiene una economía capitalista próspera con crecimiento sostenido del 4% anual. En cambio, Venezuela está en ruinas, inmersa en un colapso total, que ha traído empobrecimiento general, escasez, hiperinflación y depreciación imparable de la moneda, lo que afecta el salario real, todo ello a consecuencia del trasplante del modelo comunista cubano, el peor de todos los comunismos. Este solo hecho basta para permanecer en la calle hasta la renuncia de Maduro, primer paso restablecer la economía de mercado y evitar la hambruna con un estallido anárquico. 
3.- En Guatemala los hospitales funcionan, hay médicos y medicinas, con las limitaciones de un país pobre. Aquí el sistema de salud está en el suelo, los médicos se van y las medicinas escasean, conformando un cuadro de crisis humanitaria. Este solo hecho basta para permanecer en la calle hasta la renuncia de Maduro, único modo de evitar que terminemos muriendo de mengua.
4.- En Guatemala hay democracia, porque los poderes públicos funcionan y protegen a los ciudadanos frente a los gobernantes. Aquí padecemos una tiranía en la cual los poderes públicos se confabulan hasta convertirse en azotes de los ciudadanos. Este solo hecho basta para permanecer en la calle hasta la renuncia de Maduro, primer paso para restablecer la democracia.
5.- En Guatemala hay justicia con la cual se combate la delincuencia, que ha aumentado por el narcotráfico, pero no porque el gobierno haya armado bandas paramilitares. Aquí los malandros mandan en la calle y en el gobierno. Estamos bajo la tiranía de la delincuencia organizada. Este solo hecho basta para permanecer en la calle hasta la renuncia de Maduro, único modo de acabar con el malandraje y ponerle fin a la tiranía de la delincuencia organizada.  
6.- En Guatemala los renunciantes gozaban de legitimidad de origen: reunían los requisitos para el cargo y fueron electos en elecciones limpias. Aquí los gobernantes son ilegítimos de origen por el fraude electoral masivo y descarado, por la inelegibilidad de Maduro debido a su nacionalidad colombiana, lo que explica el ocultamiento de la partida de nacimiento, y por la inconstitucionalidad de la sucesión presidencial, lo que explica el ocultamiento del acta de defunción del difunto. Este solo hecho basta para permanecer en la calle hasta la renuncia de Maduro, primer paso para restablecer el imperio de la Constitución.
7.- En Guatemala los renunciantes se deslegitimaron (ilegalidad de ejercicio) por haber montado una red de corrupción aduanera. Es nada comparado con el saqueo super-mil-millonario de la renta petrolera, del patrimonio público y de las reservas nacionales que ha hecho la delincuencia organizada que nos gobierna desde hace 17 años, tanto que somos el único país petrolero en quiebra después del astronómico precio del petróleo jamás habido. Este solo hecho basta para permanecer en la calle hasta la renuncia de Maduro, primer paso para poner fin al saqueo y ajustar cuentas con los saqueadores.
8.- En Guatemala hay oposición, la que se ejerce en la calle, movilizando al pueblo. Aquí el rol de la oposición ha sido usurpado por los colaboracionistas, que le garantizan a los títeres la pasividad del pueblo adormeciéndolo para que sirva únicamente de comparsa electoral.
Conclusión: No hemos salido de Maduro por culpa de los colaboracionistas. Saldremos de Maduro si nos apartamos de los colaboracionistas, que son pavosos. 

lunes, 31 de agosto de 2015

¿Qué más vamos a esperar?


Liberación Nacional y No-Reelección (136)


Están dadas las condiciones objetivas y subjetivas para repetir la gesta del 19 de abril de 1810, haciendo renunciar a Maduro. No esperemos más.
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Están dadas todas las condiciones objetivas y subjetivas para repetir el 19 de abril de 1810, forzando la renuncia de Maduro como en aquel entonces la de Emparam. Veamos cuáles son esas condiciones:
1.- Cuba, poder dominante en Cubazuela, antes Venezuela, pacta con Estados Unidos, la entrega de su economía, admitiendo la derrota del comunismo por el capitalismo. Así la economía cubana pasará a ser dependiente de Estados Unidos. No son soldados los que desembarcan en Cuba, como lo hicieron los franceses en España, sino empresarios capitalistas.
2.- Según confesión de Mr. Kerry, Estados Unidos negocia con Cuba la entrega de su colonia Cubazuela, antes Venezuela, en las mismas condiciones, prescindiendo de la opinión de los que todavía nos sentimos venezolanos. Así como la Francia de Napoleón negoció con la España del traidor Fernando VII sus colonias en América, prescindiendo de la opinión de los criollos que la habitaban, lo cual provocó su indignación como lo hicieron constar en el Acta de Independencia.
3.- Mientras Estados Unidos y Cuba negocian a Cubazuela, antes Venezuela, a espaldas de los que todavía nos sentimos venezolanos, los agentes de Cuba en nuestro país, traidores civiles y militares, que forman el gobierno títere, procuran distraer al pueblo provocando conflictos artificiales en las fronteras con Guyana y Colombia, para que no tome conciencia de la negociación en curso ni la frustre rebelándose a causa de la situación económico-social.
4.- Efectivamente la situación económico-social es explosiva. Cubazuela ha caído en el colapso económico, causado por los tributos que debe pagar a la metrópoli (petróleo, dólares, oro de las reservas) e inducido por transplantar aquí el sistema económico capitalista en su versión cubana, que ha sido la peor de todas. No se produce nada. Se importa todo. Y no hay dinero para importar. La única industria floreciente es el narcotráfico y la corrupción. Somos un país arruinado y en ruinas.
5.- El pueblo sufre por la hiperinflación y por la escasez, sometiéndose a la tortura de largas y extenuantes colas, para conseguir apenas lo indispensable para no morir de hambre, aunque ya nos aproximamos a la hambruna. No hay salario, pensión ni ingreso sufientes para compensar.  Padecemos un empobrecimiento agudo e indetenible. Cada día el venezolano amanece más pobre. Mientras tanto, la oligarquía gobernante, títere de Cuba, exhibe su enriquecimiento obsceno, producto de su saqueo de las riquezas del país, que ahora complementa con el narcotráfico. Un pueblo pobrísimo con gobernantes inmensamente ricos.
6.- El sistema de salud está por el suelo. No hay hospitales aptos para atender. Escasean las medicinas que necesitan los enfermos. Los médicos se van del país. Sin hospitales, ni medicinas, ni médicos, el futuro de los venezolanos es morir de mengua.
7.- Inseguridad extrema. Los delincuentes, entrenados y adoctrinados en Cuba como fuerza de choque, confiados en su impunidad han extremado el crimen, no limitándose a robar, asaltar y matar, sino que descuartizan a las víctimas. El adoctrinamiento comunista los ha convertido en criminales lombrosianos.
8.- Las perspectivas son sombrías: “los meses de octubre y noviembre se perfilan como de inflexión, porque la peor inflación jamás vista, los inventarios de las empresas en casi 100% de escasez, los municipios del interior totalmente desabastecidos, rubros como la carne totalmente desaparecida, ahora con una crisis por la escasez de billetes, pero paradójicamente con la liquidez monetaria más alta de historia y el crudo en apenas US$35”(Vallenilla). De peor a pésimo.
9.- Finalmente el 83,6% de los venezolanos rechaza a Maduro. Es su deslegitimación total, si la unimos a su ilegitimidad de origen por títere de Cuba, por ser colombiano de nacionalidad exclusiva o compartida y haber sido electo mediante fraude (condición subjetiva por excelencia).
¿Qué más vamos a esperar? No podemos esperar más. No esperemos más.
El objetivo: REPETIR EL 19 DE ABRIL.
La consigna: FUERA MADURO.

lunes, 17 de agosto de 2015

Salir de Maduro para salvar todos a nuestras familias




Es urgente salir de Maduro para que se queden en el país los 7,5 millones de venezolanos buenos que se quieren ir y regresen los 2,5 millones que ya se fueron, la mayor diáspora de América Latina, una verdadera tragedia porque implica separación de padres e hijos y la desintegración de la familia.
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En los años 40-50 y hasta los 60 del siglo pasado Venezuela fue un país de inmigración masiva. Llegaron centenares de miles de europeos: portugueses, españoles e italianos principalmente, que huían de sus naciones empobrecidas por la guerra. Aquí hicieron fortuna trabajando duro y formaron familia cruzándose con los criollos.  Fueron factores importantes en la prosperidad del país y en la fama de sus mujeres, ya que hijas de estos inmigrantes destacaron como reinas de belleza.
En los años 60-70 vino la segunda ola inmigratoria. Entonces llegaron argentinos, uruguayos y chilenos. Venían huyendo de las dictaduras militares. En su mayoría eran universitarios. Se les acogió e incorporó a la sociedad venezolana, asignándoseles asesorías del gobierno y cátedras en universidades y liceos.
En los años 70-80 vino la tercera ola inmigratoria. Atraídos por el boom petrolero, llegaron centenares de miles de trabajadores andinos: colombianos, ecuatorianos, peruanos y bolivianos, que huían de la pobreza y de la guerra civil. Aquí consiguieron trabajo y sobre todo paz y seguridad. Se integraron de tal modo que sus hijos son profundamente venezolanos.
Todos esos inmigrantes fueron atraídos por una Venezuela de economía próspera, con moneda dura y estabilidad de precios, donde había paz y seguridad, con democracia y justicia y sobre todo con oportunidades y futuro para todos, especialmente los jóvenes. Era la época en que Venezuela tenía la imagen de un paraíso, admirado y envidiado por los extranjeros. Pero los venezolanos no lo veíamos así. Entonces nos sucedió lo mismo a Eva y Adán en el Edén. El pueblo cayó en la tentación de probar la manzana del comunismo, envuelta en papel de regalo, que le ofreció el difunto, mandado por el demonio llamado Fidel. Entonces fue echado del paraíso y enviado al infierno en el que estamos viviendo desde hace quince años. Convertido el paraíso en infierno, copia fiel y exacta de Cuba, cambió la corriente migratoria. Ya no viene nadie para acá. Y como únicamente a los malos, a los comunistas y a los malandros, les gusta el infierno, los buenos empezaron a irse. Primero se fueron unos pocos a los que se le agregaron después muchos hasta completar una emigración de más de dos millones de venezolanos. Una verdadera diáspora. Tanto o más que los judíos en la segunda guerra mundial. Más que los cubanos que huyeron de la tiranía comunista.
Hasta ahora a muchos, de los que todavía estamos aquí, los detenía la esperanza de que se acabara el infierno pronto, aceptando que tengamos pagar penitencia pasando por el purgatorio de la transición para poder regresar al paraíso. Pero han perdido la fe de que suceda porque ya no creen en el canto de sirena de los colaboracionistas que todos los años le dicen: “vamos a ganar la próxima elección”, “segurito que la ganamos”. Se han dado cuenta del engaño. La desesperanza se viene apoderando del alma de los venezolanos. Lo dicen las encuestas. Uno de cada cuatro se quiere ir, a cualquier parte con tal de salir de este infierno. Son 7,5 millones de personas, que si los dejamos ir, haría que llegaran a 10 millones de emigrantes venezolanos. La más grande diáspora latinoamericana. Una diáspora que comenzó por los universitarios que no ven futuro, a quienes se han sumado trabajadores calificados y no-calificados. Gente de todas las condiciones y de todos los oficios. Es una verdadera hemorragia de recursos humanos. Y pensar que su remedio es sencillo: echar a Maduro para que se queden los buenos que quieren irse y regresen los que ya se fueron. Salir de Maduro no sólo nos salva de la hecatombe económico-social que se nos viene encima. Nos salva también de la tragedia familiar: la separación de padres e hijos, de abuelos y nietos, de tíos y sobrinos, de hermanos, la desintegración de la familia dispersa por el mundo.
Estimado lector: si sigue Maduro usted pierde a su familia, porque se irán uno tras otro. Usted se irá quedando solo en este infierno de país. Su alternativa es sencilla: echar a Maduro o perder la familia, sin garantía de que usted mismo sobreviva a la hecatombe.

LIBERACIÓN NACIONAL Y NO-REELECCIÓN (135)